Polarización e inseguridad

6, sep, 2022 Reporte Indigo

La seguridad pública es responsabilidad de todos, tanto del gobierno en sus tres órdenes como de los ciudadanos. Cada quien, en su ámbito de acción, debe hacer lo que le corresponde.

En lo que a las autoridades respecta es necesario que la instancias encargadas de elevar los niveles económico, educativo, cívico y cultural de la población emprendan acciones dirigidas específicamente a apoyar a las ciudades, municipios y comunidades que padecen el problema, porque en materia de seguridad pública todo suma y, desafortunadamente, todo resta.

Como señalamos Rubén Aguilar Valenzuela y quien esto escribe en el libro Jaque Mate al Crimen Organizado, toda estrategia, plan, programa y acción en materia de Seguridad Pública empieza por la voluntad de los gobernadores. Sin concurrencia, el Gobierno federal no podrá frenar de manera decidida y permanente la delincuencia organizada.

Sí, en cambio, puede tener un éxito rotundo un gobernador capaz de coordinar acciones con las fuerzas armadas, mejorar profesional y materialmente a las policías estatal y municipales, aplicar mano dura en el cierre de fuentes de financiamiento del crimen organizado y colaborar con los alcaldes para mejorar sustancialmente el nivel de vida de la población.

Ahí está Coahuila, donde esto se hizo desde 2012 y sigue operando. Ahora el estado es una excepción en un México que se incendia día a día, no solo por la violencia, abierta y extendida, de la delincuencia organizada que se sabe impune sino por la polarización política que ha dividido profundamente a la sociedad.

Está comprobado a nivel mundial que las sociedades más polarizadas son las más violentas y, por ende, con mayor índice delincuencial. Ambos factores interactúan estrechamente e inciden directamente uno sobre el otro.

El Banco Interamericano de Desarrollo ha señalado que una ciudadanía dividida, que desconfía de los rivales políticos y no está dispuesta a ceder para llegar a acuerdos, tiene mucha mayor dificultad para avanzar hacia objetivos comunes, sostener políticas públicas de largo alcance y tiempo, establecer marcos regulatorios que inspiren confianza y, por supuesto, mantener la paz y la seguridad públicas.

Las polarizaciones sociales en todo el mundo surgen de la injusticia social, ciertamente, pero las agudas, las más peligrosas, como la que vive México, provienen de extremismos políticos, muy comunes en América Latina y El Caribe, que han dejado a nuestros países sumidos en mayor pobreza e inseguridad y a las sociedades muy lastimadas, con predisposición a la violencia, resignación ante la impunidad y la delincuencia.

Qué no nos pase. En materia de Seguridad Pública, lo que a cada uno de nosotros nos corresponde hacer como ciudadanos es, antes que nada, dejar de polarizarnos, evitar que la emoción y la consecuente irreflexión nos ganen, no violentar, ni siquiera verbalmente, “al enemigo”, no delinquir, no normalizar la delincuencia, sea quien sea quien incurra en ella.

RÚBEN MOREIRA VALDEZ

El Vaticano II y los programas sociales

29, Ago, 2022 La Prensa de Coahuila

Hace algunos años, un personaje de mi tierra natal incluyó su casa paterna en su exitoso proyecto empresarial. Varias secciones del inmueble se tornaron en una especie de museo. La residencia tiene las características de las viejas casonas de Saltillo, entre ellas, un patio central. Al fondo, y antes del corral: la cocina. En ella, con paredes cubiertas de azulejo para evitar el famoso “cochambre”, se encuentran escritos los nombres de algunas mujeres que a lo largo de los años han servido al hogar. A quien lo visita, el propietario con voz melosa y engolada afirma que tal gesto es un reconocimiento a la abnegación de aquellas trabajadoras.

El Concilio Vaticano II, convocado e iniciado por Juan XXIII y concluido por Pablo VI, es el acontecimiento más importante de la Iglesia Católica en los últimos tiempos. Su aggiornamento era una urgente necesidad. La iniciativa del pontífice Roncalli se resume en sus propias palabras: “El concilio ecuménico se extenderá y abrazará bajo las amplias alas de la Iglesia Católica toda la herencia de Nuestro Señor Jesucristo. Su tarea principal estará relacionada con la condición y modernización de la Iglesia después de 20 siglos de vida”.

En el Concilio los debates fueron intensos. Antonio Usabiaga, párroco de Fátima y entonces seminarista, contaba con su peculiar estilo las intensas discusiones. Recordaba los nombres de los más grandes pensadores de la Iglesia Católica y de algunos de la protestante, que acudieron a Roma. El concilio provocó, para bien, una revolución dentro de la Iglesia. Algunos especialistas lo señalan como el origen de movimientos progresistas y otros ponderan lo oportuna que fue su convocatoria.

Las constituciones, declaraciones y decretos aprobadas en aquellas largas jornadas todavía tienen mucho que decirnos, y al recorrer los textos siempre encontramos una actualidad o una respuesta para las tensiones que vive el mundo. El Vaticano II abrió la Iglesia al mundo y el mundo a nosotros. Las palabras de Jesús tomaron una nueva dimensión, donde el amor y cómo expresarlo tienen la centralidad.

Unos días atrás recordé un texto del Concilio que gustaba a don Antonio Usabiaga: “Para que este ejercicio de la caridad sea verdaderamente extraordinario y aparezca como tal, es que se vea en el prójimo la imagen de Dios según la cual ha sido creado, y a Cristo Señor a quien en realidad se ofrece lo que se da al necesitado… no se brinde como ofrenda de caridad lo que ya se debe por título de justicia; se quiten las causas de los males, no solo los defectos, y se ordene el auxilio de forma que quienes lo reciben se vayan liberando poco a poco de la dependencia externa y se vayan bastando por sí mismos”.

La dignidad de la persona es central en la Doctrina Social de la Iglesia, nadie se puede apropiar de la voluntad de otro. El hombre y la mujer son lo más precioso de la creación y están hechos a imagen y semejanza de Dios. Su destino es el Reino, y por lo tanto no es correcto mantenerlos en desventaja o someterlos a la voluntad de los poderosos, sean quienes sean. El mandato es amar al prójimo y socorrerlo para que supere su desventaja si se encuentra en condiciones de pobreza. En otras palabras, liberarlo.

Producto de más de cien años de reflexión, la Doctrina Social de la Iglesia tiene como pilar varios conceptos: solidaridad, subsidiaridad y participación, son algunos de ellos; de éstos se desprende que para los gobiernos y las personas es una obligación auxiliar al prójimo y ayudarlo a superar las desventajas. El Vaticano II deja claro que las acciones que se instrumenten no pueden perpetuar las condiciones de miseria. Así, si una política pública no saca de la pobreza a quien en teoría es el beneficiario y busca mantenerlo en ella, la debemos considerar ilegítima e inmoral; más aún, contraria al magisterio de la Iglesia.

De regreso a la historia de mi paisano, quien, por cierto, confunde la broma con la crónica, en lugar de escribir en los muros de la cocina el nombre de quienes laboraron en su casa, lo debió hacer en el seguro social, para permitirles una pensión y un servicio médico. No hay que confundir el término dadiva con caridad, el segundo es la virtud de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo.

RUBÉn MOREIRA VALDEZ

Cuando el destino nos alcance

15, Ago, 2022 El Sol de México

El planeta se seca y, desafortunadamente, cada uno de nosotros contribuye al problema, pero poco se abona a la solución. La tragedia que viven Monterrey y su área conurbada, puede ser pronto la de todo México.

Pongamos solo un ejemplo, pequeño y de escala personal: la Organización Mundial de la Salud ha establecido que una persona necesita, para poder vivir dignamente, entre 20 y 50 litros de agua diarios. En la Ciudad de México el promedio de consumo por persona es de 366 litros, pero de inequitativa distribución, pues mientras un habitante de Iztapalapa solo puede disponer de entre 50 y 100, uno de Polanco utiliza hasta 500.

El desastre avanza inexorablemente y nos alcanzará a todos si no hacemos algo para evitarlo. En México, el 80 por ciento de los cuerpos acuíferos están contaminados con desechos industriales, hay sobreexplotación de fuentes subterráneas, un bajo tratamiento de aguas residuales (entre 30 y 40 por ciento), poca o nula investigación sobre formas alternativas de renovar el recurso y, por tanto, ningún desarrollo al respecto, obras urbanas caducas que tienen grandes fugas y un elevado desperdicio por parte de la población, que tiene escasa cultura sobre el uso racional del agua.

Pero no se trata solamente de arreglar los muchos y variados problemas que ya tenemos. Eso no nos resolverá nada a largo plazo. Hablamos de acciones orientadas a la sustentabilidad, que garanticen la constante renovabilidad del recurso para que llegue de manera suficiente y equitativa a todos, en todo el planeta. De lo contrario, 1,800 millones de personas vivirán con escasez grave de agua en el 2025, la mayoría de ellas en los países pobres o en desarrollo.

Para emprender el camino de largo plazo, en México debemos partir del Artículo 4° constitucional que dice: “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”.

Hablamos, pues, de un derecho humano, que para ser garantizado requiere un estrategia integral, compuesta, entre otras medidas, por: frenar el calentamiento global, que es lo que produce el aumento de la sequía, y se dice fácil, pero no lo estamos logrando a nivel mundial; la obtención de agua de los mares a través de la desalinización; la captación de agua de lluvia, que tiene la ventaja de poder llevarse a cabo a grande, mediana y pequeña escalas (siempre que llueva); incrementar el tratamiento de aguas residuales; realizar obras de infraestructura modernas; establecer con toda claridad principios de equidad en la distribución; frenar la sobreexplotación, sobre todo la de carácter industrial y, fundamentalmente, educar para un uso responsable del agua; es decir, crear una cultura de cuidado en el hogar, las escuelas, los espacios públicos, lo cual incluye cambiar en general nuestros hábitos de consumo, porque nuestras demandas superficiales, desde alimentos que no necesitamos, aunque nos hayan hecho creer que sí, pasando por ropa de moda, electrodomésticos cada vez más avanzados, hasta artículos de lujo, requieren grandes cantidades de agua para su producción.

Hay que reconocerlo: la tragedia de Monterrey pasa por la omisión de no asumir la responsabilidad con el futuro. En el caso concreto, ese futuro ya es el presente.

RUBEN MORERIA VALDEZ

La Iglesia frente a la explotación de los pueblos

14, Ago, 2022 La prensa de coahuila

Recuerdo el aula de la Escuela Normal Superior de Coahuila y en ella al joven maestro que nos explicaba el credo marxista. Con seriedad revolucionaria afirmaba que la historia de la humanidad es la de explotados y explotadores, que no hay divisiones románticas de esa historia, que los cambios de época son resultado de los sistemas de producción y no de batallas o caídas de imperios. Además, nos quitó la inocencia cuando nos aclaró que el Estado opera para reproducir el orden de las cosas y para ello usa sus aparatos ideológicos y de represión.

Mientras en los salones flotaban los nombres de Marx, Engels, Lenin y Luis Althusser, en la Unión Soviética se sucedían en el poder Brézhnev, Andrópov, Chernenko y Gorbachov. Unos años después se desmoronaba el socialismo real de la Europa del Este. La caída coincidía con los años de Reagan y la Thatcher y también con la llegada al trono de san Pedro del Papa polaco, ahora santo, Juan Pablo II. Es además un momento interesante en la Iglesia Católica, toda vez que la doctrina social llegó a un estado de madurez que, por cierto, aún no termina, pues con el arribo del Papa Francisco tenemos otras dimensiones de ella.

Jesús es la revelación definitiva del Dios único, pero, además, es hombre de carne y hueso y convive en la tierra con sus contemporáneos. Él actuó en la historia, no se encerró en un templo y desde allí lanzó abstracciones. Por el contrario, armó un tremendo escándalo con su ejemplo y magisterio. Jesús no murió, lo mataron, dijo un afamado teólogo de la liberación. Lo mataron porque en su prédica anunció el Reino y en ese sitio no había espacio para una buena parte de los ricos de aquel tiempo.

Dos mil años han transcurrido desde aquel homicidio. Los evangelistas, abusados como eran, cargaron la culpa a los judíos; sin embargo, a los romanos les encantaba eso de crucificar gente, sobre todo a los pobres y revoltosos. Desde aquellos días, de vez en vez, en la Iglesia Católica se levantan voces para retomar el mensaje del galileo. Entre ellas la del santo de Asís, quien no dudó en optar por los pobres y botar toda la herencia de su padre. Sin embargo, es en el Siglo XIX cuando la realidad enfrentó a la Iglesia con dos circunstancias: la evidente tensión social producto de la revolución industrial y la filosofía marxista con su análisis de esa realidad.

Para mala fortuna de los capitanes de empresa de aquella época, el marxismo y otras doctrinas “exóticas” empezaron a inquietar a los obreros que, para acabarla, se dieron cuenta de un pequeño detallito: la explotación produce plusvalía. Mi mentor normalista decía al respecto: entre el costo de producción y el precio de los productos hay un diferencial que se embuchacan los capitalistas. Incluso, los salarios bajos y las malas condiciones de trabajo aumentan ese diferencial y la pobreza.

El Papa León XIII se percató de las condiciones laborales de los obreros y concluyó que tarde o temprano, si no se tomaban cartas en el asunto, el mundo se iba incendiar. Sin esperar mucho, promulgó Rerum Novarum, una encíclica que inauguró la doctrina social de la Iglesia. Esto significa: la postura de los católicos frente a los sistemas de producción y sus efectos en el mundo. Desde aquel entonces la Iglesia ha construido un magisterio sobre el tema de la pobreza y cómo enfrentarla; y ha definido hasta dónde es lícito acumular capital y cuál es la responsabilidad social de los propietarios de los medios de producción. De pasada, en varias encíclicas y en los documentos del Vaticano II, la Santa Madre Iglesia define la correcta función del Estado y como pilón condena los ismos: socialismo, comunismo y hasta neoliberalismo. Creo que al último debió darle una gran patada.

Por cierto, en ninguna parte del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia se dice que Dios quiere a la humanidad en la miseria o la pobreza. Lo que señala, sorpresa, es que hay algunos programas sociales que no le gustan a la Iglesia y menos a Dios. La próxima semana hablaremos de eso y cómo los curas son buenos para la construcción de alternativas para el desarrollo. Muy buenos, diría yo, bastante profundos y escandalosamente sinceros.

Antes de que se me olvide, años después de sus brillantes textos, mi admirado Luis Althusser, ex alumno de la Escuela Normal Superior de París, estranguló a su querida y revolucionaria esposa, para terminar su vida en una confortable casa de la risa. Quiero aclarar, en descargo del académico francés, que no deseaba quitarle la vida a Helen (así se llamaba su infeliz cónyuge), su intención era darle un masaje, pero se le pasó la manita, al igual que sucede con algunos capitalistas que “quieren” generar oportunidades de empleo y terminan matando de hambre a sus obreros.

Por último, el simpático León XIII no pudo evitar con su famosa encíclica que iniciaran las revoluciones sociales del siglo XX. Chinos, rusos, mexicanos y muchos otros emprendieron una vía armada para cambiar la realidad. Después hablamos de eso.

RUBEN MOREIRA VALDEZ La prensa de coahuila

Recuerdo el aula de la Escuela Normal Superior de Coahuila y en ella al joven maestro que nos explicaba el credo marxista. Con seriedad revolucionaria afirmaba que la historia de la humanidad es la de explotados y explotadores, que no hay divisiones románticas de esa historia, que los cambios de época son resultado de los sistemas de producción y no de batallas o caídas de imperios. Además, nos quitó la inocencia cuando nos aclaró que el Estado opera para reproducir el orden de las cosas y para ello usa sus aparatos ideológicos y de represión.

Mientras en los salones flotaban los nombres de Marx, Engels, Lenin y Luis Althusser, en la Unión Soviética se sucedían en el poder Brézhnev, Andrópov, Chernenko y Gorbachov. Unos años después se desmoronaba el socialismo real de la Europa del Este. La caída coincidía con los años de Reagan y la Thatcher y también con la llegada al trono de san Pedro del Papa polaco, ahora santo, Juan Pablo II. Es además un momento interesante en la Iglesia Católica, toda vez que la doctrina social llegó a un estado de madurez que, por cierto, aún no termina, pues con el arribo del Papa Francisco tenemos otras dimensiones de ella.

Jesús es la revelación definitiva del Dios único, pero, además, es hombre de carne y hueso y convive en la tierra con sus contemporáneos. Él actuó en la historia, no se encerró en un templo y desde allí lanzó abstracciones. Por el contrario, armó un tremendo escándalo con su ejemplo y magisterio. Jesús no murió, lo mataron, dijo un afamado teólogo de la liberación. Lo mataron porque en su prédica anunció el Reino y en ese sitio no había espacio para una buena parte de los ricos de aquel tiempo.

Dos mil años han transcurrido desde aquel homicidio. Los evangelistas, abusados como eran, cargaron la culpa a los judíos; sin embargo, a los romanos les encantaba eso de crucificar gente, sobre todo a los pobres y revoltosos. Desde aquellos días, de vez en vez, en la Iglesia Católica se levantan voces para retomar el mensaje del galileo. Entre ellas la del santo de Asís, quien no dudó en optar por los pobres y botar toda la herencia de su padre. Sin embargo, es en el Siglo XIX cuando la realidad enfrentó a la Iglesia con dos circunstancias: la evidente tensión social producto de la revolución industrial y la filosofía marxista con su análisis de esa realidad.

Para mala fortuna de los capitanes de empresa de aquella época, el marxismo y otras doctrinas “exóticas” empezaron a inquietar a los obreros que, para acabarla, se dieron cuenta de un pequeño detallito: la explotación produce plusvalía. Mi mentor normalista decía al respecto: entre el costo de producción y el precio de los productos hay un diferencial que se embuchacan los capitalistas. Incluso, los salarios bajos y las malas condiciones de trabajo aumentan ese diferencial y la pobreza.

El Papa León XIII se percató de las condiciones laborales de los obreros y concluyó que tarde o temprano, si no se tomaban cartas en el asunto, el mundo se iba incendiar. Sin esperar mucho, promulgó Rerum Novarum, una encíclica que inauguró la doctrina social de la Iglesia. Esto significa: la postura de los católicos frente a los sistemas de producción y sus efectos en el mundo. Desde aquel entonces la Iglesia ha construido un magisterio sobre el tema de la pobreza y cómo enfrentarla; y ha definido hasta dónde es lícito acumular capital y cuál es la responsabilidad social de los propietarios de los medios de producción. De pasada, en varias encíclicas y en los documentos del Vaticano II, la Santa Madre Iglesia define la correcta función del Estado y como pilón condena los ismos: socialismo, comunismo y hasta neoliberalismo. Creo que al último debió darle una gran patada.

Por cierto, en ninguna parte del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia se dice que Dios quiere a la humanidad en la miseria o la pobreza. Lo que señala, sorpresa, es que hay algunos programas sociales que no le gustan a la Iglesia y menos a Dios. La próxima semana hablaremos de eso y cómo los curas son buenos para la construcción de alternativas para el desarrollo. Muy buenos, diría yo, bastante profundos y escandalosamente sinceros.

Antes de que se me olvide, años después de sus brillantes textos, mi admirado Luis Althusser, ex alumno de la Escuela Normal Superior de París, estranguló a su querida y revolucionaria esposa, para terminar su vida en una confortable casa de la risa. Quiero aclarar, en descargo del académico francés, que no deseaba quitarle la vida a Helen (así se llamaba su infeliz cónyuge), su intención era darle un masaje, pero se le pasó la manita, al igual que sucede con algunos capitalistas que “quieren” generar oportunidades de empleo y terminan matando de hambre a sus obreros.

Por último, el simpático León XIII no pudo evitar con su famosa encíclica que iniciaran las revoluciones sociales del siglo XX. Chinos, rusos, mexicanos y muchos otros emprendieron una vía armada para cambiar la realidad. Después hablamos de eso.

RUBEN MOREIRA VALDEZ

La pobreza Franciscana

6, Ago, 2022 La prensa de coahuila

Cristo se encarna y vive en Palestina, un remoto lugar del imperio romano. Su entorno es difícil: el pueblo judío, al igual que muchos otros, en ese momento está sometido a los designios del César. No obstante, la fertilidad de sus valles, un gran lago interior y la cercanía al mar, la región es un lugar difícil para sus habitantes. Jesús predica entre campesinos, pescadores y gente pobre: entre los que sufren. Las parábolas y las alusiones del nazareno están llenas de referencias a la economía local y a personajes de ésta. Los ejemplos se refieren a las actividades cotidianas de la región, y eso permitió que su mensaje tuviera una gran penetración entre sus oyentes y también que sus palabras trascendieran los siglos: la realidad que vio Jesús sigue presente. En aquel mundo de pobreza e injusticia, donde para muchos la vida era corta y amarga, aparece un mesías que pregona un poderoso discurso que se soporta en cuatro sólidas columnas: el amor, la dignidad de las personas, la fe y la esperanza. Jesús se rodeaba de excluidos: enfermos, pobres, pecadores y hasta uno que otro rico arrepentido. La banda del galileo seguro causó molestia y alarma en las buenas conciencias de aquellos días. Aquel hombre le decía a la gente que en algún momento su dolor iba a terminar, pero no dejaba de señalar que la causa de éste era la desigualdad y la opresión de unos a otros. El Cristo anuncia el Reino y deja claro que el verdadero dueño del mundo es Dios y que, en todo caso, su yugo es suave. Los romanos tenían pesadita la mano y no gustaban de los alborotos; mientras que los cristianos eran realmente buenos para armarlos. Para no batallar asesinaron al revoltoso a petición del clero y las cámaras empresariales de aquel entonces. Solo que les fallo el cálculo y resultó que subieron a la cruz al mero hijo de Dios y Dios mismo. El mismo que a los tres días estaba de regreso y fundó una iglesia, y con ella una doctrina que en su interior contiene las cuatro fuertes ideas a que me he referido: amor, dignidad de la persona, fe y esperanza en una vida eterna sin sufrimiento. Todo bajo el dominio de un Dios único y verdadero, en una versión más amable que la del Antiguo Testamento, más buena onda. Un Dios con mayúscula, cierto y no falso como las quimeras romanas y griegas a las que les daba por agarrar el “cuete”, y ya en la parranda abusar de las doncellas y los cuates. Es bien conocido que los dueños del capital no se rinden fácilmente – cualquier parecido con la actualidad es mera coincidencia – y si bien a Jesús y su banda no les caían nada bien, poco a poco y con mucha paciencia se fueron involucrando en la nueva religión. Más aún, cuando se dieron cuenta de que los esfuerzos por eliminar a los seguidores del Hijo de Dios encarnado en hombre no rendían frutos. Por su parte, los cristianos no se amedrentaban ante las amenazas o las represiones. Uno de ellos, Ignacio de Antioquía festejaba su martirio e incluso se opuso a que lo salvaran de ser masticado por los leones. Con el tiempo la Iglesia de los pobres se convirtió en la de los ricos, nada tendría de malo si éstos hubieran asumido el mensaje del nazareno, pero no fue así, por el contrario, con el apoyo de la jerarquía se llegó a construir un discurso de protección al opresor. Frente a esta realidad aparecieron fuertes defensores del mensaje original, algunos de ellos decididos a todo, como Dulcino, aquel fraile que con el Evangelio en la mano azotó regiones de Europa expropiando riquezas y dando muerte a quienes consideraba pecadores. Otros, en cambio, pusieron por delante la fuerza del ejemplo y recordaron que la opción por los pobres no incluye el permiso de matar. Es el caso de san Francisco de Asís, en torno a cuya figura, por su compromiso con los oprimidos, se ha construido la “peligrosa” frase “pobreza franciscana”. Fuera de contexto esas palabras se pueden convertir en un exitoso discurso de opresión, pero eso lo veremos la próxima semana, cuando, ahora sí, revisemos la verdadera propuesta social de la Iglesia católica, la cual está contenida en su magisterio y en la sana interpretación de las escrituras, y por ende abordemos el mensaje del galileo.

Calvino y la pobreza franciscana

29, Jul, 2022 La prensa de coahuila

Dicen los testigos que tuvo una muerte espantosa, gritaba de dolor mientras las llamas lo consumían. En el otoño de 1553 Miguel Servet fue llevado a la hoguera por orden de Juan Calvino. Tenía 44 años, era teólogo y anatomista. También era bastante imprudente y por ello perdió la vida.

En la actualidad Ginebra, con sus 200 mil habitantes, se caracteriza por el contraste: sede de organismos internacionales y entidades financieras, al mismo tiempo que heredera material y espiritual de Jehan Cauvin. En su casco antiguo se siente la presencia del gigante protestante, y en la Catedral de San Pedro no es difícil imaginar su figura en medio de prédicas incendiarias.

La fundación de Genéve, nombre en arpitano de la ciudad, se pierde en el remoto pasado europeo y en unos belicosos tipos llamados alóbroges, que extendían su dominio hasta lo que hoy es Francia. El emplazamiento del primer caserío fue en las colinas vecinas al lago Lemán. Por el sitio pasaron y se quedaron un buen tiempo los soldados de Julio César. Hay que recordar que a los romanos les encantaba dominar a sus vecinos y cobrarles piso. Su traza original guarda el recuerdo del medioevo, sus calles y edificios nos recuerdan el triunfo de la austeridad protestante.

Calvino nació en Francia, en el seno de una familia católica a la cual la fortuna le fue adversa. Desde sus años de estudio se inclinó por la vida puritana y muy pronto se sumó a quienes se oponían al papado. En su epifanía personal está el origen de su postulado irreductible: la predestinación. Stefan Zweig, en su libro Castellio contra Calvino, nos aproxima a la personalidad extrema del teólogo reformador y describe la terca fortaleza de su fe.

El calvinismo en buena medida marcó el rumbo de varias naciones y a decir de algunos teóricos provocó el nacimiento del capitalismo. De hecho, Max Weber, aquel pensador alemán muerto por una pandemia, escribió un emblemático ensayo sobre la influencia en el capitalismo de la ética protestante.

Mientras los aristócratas católicos del siglo XVI dedicaban sus ganancias a construir enormes palacios o al pago de sus estrambóticos placeres, los protestantes vivían en la austeridad y ocupaban sus utilidades en abrir nuevos negocios o acrecentar los que tenían. Hay académicos que han contrastado la visión franciscana y la calvinista en temas como la pobreza. El francés, estableció un sistema de apoyo a quien estaba en desventaja, pero también se oponía a la mendicidad y alentaba el trabajo como una conducta de vida. Si a ello sumamos el concepto de predestinación, entendemos la actitud del puritano y el calvinista ante el trabajo y la prosperidad, pues tener éxito representa contar con el beneplácito de Dios.

El debate en el tema que comentamos se extiende a la actualidad: los hispanistas defienden la conquista española con el argumento del mestizaje como un logro de la misericordia de la fe católica, frente a la evidente “limpieza étnica” que los protestantes anglosajones practicaron contra los pueblos originarios en el norte de América.

Lo cierto es que la perspectiva histórica es distinta cuando ponemos sobre la mesa el concepto de explotación y descubrimos que el tema central no es a quién se conquistó, sino más bien, quién explotaba a quién. Así es mucho más sencillo entender cómo medio millar de europeos ibéricos se adueñaron de grandes territorios. Para vencer a los aztecas les bastó una alianza con los pueblos que ellos tenían sometidos y así iniciar otro ciclo de opresión. La corona española, al igual que la realeza azteca, tenían el objetivo de someter a los pobres. La primera lo hizo en la península y después en los territorios americanos. Las dos jerarquías al servicio de un sistema opresor.

Calvino, visto desde el contexto actual, es un hombre de claroscuros. Es impresionante su poderosa afirmación sobre la Soberanía de Dios, la cual ha tenido efecto en el magisterio católico. Por otra parte, este tremendo pensador construyó un sistema religioso que, entre otras cosas, buscaba convertir la vida privada en pública. El objetivo de las grandes ventanas en las casas de Ginebra era hacer público lo que acontecía en los interiores de ellas. Seguro que de vivir Calvino en la actualidad sería afecto a la intervención telefónica y a difundir lo que se dijo en privado.

Al igual que a los inquisidores españoles, a nuestro teólogo reformista le gustaba convencer a los disidentes con la razón de los golpes, las llamas y la tortura. La predestinación es una forma de polarizar en la sociedad y la referencia a la pobreza franciscana se puede trasformar en una narrativa de opresión. En una semana hablamos de eso y de la Doctrina Social de la Iglesia.

RUBEN MOREIRA VALDEZ

Juan XXIII y la generación 63

24, jul, 2022 La prensa de coahuila

Se cuenta que los cardenales tenían serias diferencias. Incluso, alguien afirmó que la elección se repitió para evitar que el cardenal Siri, un anticomunista, asumiera el obispado de Roma. El Cónclave para nombrar al sucesor de Pío XII no fue sencillo, y una salida usada en otras ocasiones se puso en marcha. Los electores seleccionaron un Papa de edad avanzada, uno de transición, Angelo Giuseppe Roncalli, quien tomó el nombre de Juan XXIII.

Roncalli, tenía 77 años, era un veterano en la política y diplomacia vaticana, tuvo encargos de alta complejidad, uno de ellos en Francia, donde fue designado Nuncio Apostólico. El “gordito bonachón”, dotado de una gran simpatía, ablandó el carácter de Charles de Gaulle y evitó que decenas de prelados franceses fueran sancionados por apoyar el régimen pronazi de Vichy. Años antes cautivó al rey de Bulgaria y en Turquía salvó a muchos judíos.

Cuando todos pensaban que su pontificado pasaría sin pena ni gloria, de manera inesperada llamó a un “aggiornamento” que cambió la historia de la Iglesia. Sin decir “agua va”, en la Basílica de San Pablo Extramuros, dejó sin habla a una veintena de cardenales que en la fiesta de la conversión de Saulo escucharon su deseo de organizar un Concilio Ecuménico. En “cristiano” esto significaba revisar la Iglesia y su relación con el mundo. Con la ayuda del cardenal Montini, su secretario de Estado y futuro Pablo VI, organizó los trabajos. Por cierto, éste lo sucedería en el Vaticano y terminaría la tarea iniciada.

Juan XXIII, vivió pocos años, pero fue y lo sigue siendo un papa muy popular. Ahora es santo de la Iglesia. En aquel entonces la naciente televisión, los noticieros cinematográficos y una prensa auxiliada por el mítico teletipo difundieron su figura y pensamiento en el mundo. Al inicio de su pontificado advirtió sobre la brevedad de este: “No puedo mirar demasiado lejos en el tiempo”, dijo; sin embargo, no le aviso a la Curia que tenía una gran fortaleza y que no le daba la gana descansar.

Roncalli, era un torbellino. No solo convocó e inició el Concilio que transformó la Iglesia, también escribió ocho encíclicas, entre ellas Mater et Magistra y Pacem in Terris. La primera famosa por contribuir a la Doctrina Social de la Iglesia y la segunda por estar dirigida a toda la humanidad y tratar, como su nombre lo indica, sobre la concordia de las naciones. Hay que recordar que se dio en el marco de la Guerra Fría y los días posteriores a la crisis de los misiles. Hay que decir que, en aquellos días, alguno de los no pocos enemigos de Fidel hizo correr la falsa noticia de que había sido excomulgado.

El “gordito”, apodo dicho con todo cariño, respeto e identificación, era de armas tomar, y si no vea: le bajó el sueldo a los altos prelados de El Vaticano y le dio una recortadita a sus gastos y viáticos; le subió el sueldo a los trabajadores; nombró treinta y siete nuevos cardenales, entre los cuales, por primera vez, se incluyó a uno mexicano; además aprobó una instrucción del “temible” Santo Oficio denominada Crimen Sollicitations, que consiste en proceder contra los clérigos que acosan sexualmente a las o los penitentes. Además, el nuevo papa, se rodeó de teólogos disidentes, algunos de ellos con sanciones de sus antecesores – eso fue todo un escándalo, que incluso trascendió a la famosa novela Las Sandalias del Pescador- la voz de los “rebeldes” –, entre ellas la de Yves Congar, determinante en el legado de Juan XXIII y en la vida de la Iglesia.

El Concilio resultó, para bien, un terremoto. 2,450 obispos se trasladaron hasta en cuatro ocasiones a Roma; a ellos se sumaron, teólogos, especialistas y representantes de otras iglesias, que juntos, y con la inspiración del Espíritu Santo, llegaron a conclusiones que cambiaron el rumbo de la fe católica. Sus largas discusiones en comunión quedaron plasmadas en 4 constituciones, 9 decretos y 3 declaraciones conciliares. Los trabajos terminaron el 8 de diciembre de 1965, pero el concilio sigue vivo y produce, desde entonces, muchos efectos, como la Teología de la Liberación o los esfuerzos ecuménicos de los papas posteriores a él.

Melchor Sánchez y yo somos dos “chavorucos” de 59 años; él todo un mes más viejo que yo. Tragones consuetudinarios y aficionados al rock, la música más excelsa jamás escrita. A nuestra generación le tocó ver llegar a Coahuila las primeras televisiones de bulbos. En ellas pudimos apreciar: los juegos olímpicos de México 68, con todo y Vera Caslavska y el Tibio Muñoz, el alunizaje de los gringos y, en la sala de la casa, el horror de la guerra. Eran los días de Vietnam y el glorioso triunfo de su pueblo. También somos la generación del Concilio, la primera que entiende lo dicho en la misa y ve de frente al sacerdote cuando la oficia. Nuestros padres acudieron a servicios en latín y con el cura dando la espalda al pueblo. Después del Vaticano II los laicos tenemos una nueva misión en la Iglesia y en su texto podemos encontrar una ruta de armonía para el reencuentro con nuestros hermanos de “otros” cristianismos.

El anterior es uno de tantos cambios que generó aquel magno evento ecuménico, el que por cierto no es tema menor: la misa y la eucaristía, tienen una manifiesta centralidad para la fe cristiana. Es allí donde se recrea la pasión del Señor y nos encontramos con el Dios vivo. Es además un evento de catequesis que abona a la pedagogía catequética.

San Juan XXIII pasó a la historia como un hombre de cambio, siempre dando nota, diría Juan de León. Asumió el nombre de un antipapa y cuando fue exhumado su cuerpo incorrupto fue motivo de muchas controversias, pero esa es otra historia.

RUBEN MOREIRA VALDEZ

Entre Marx y San Juan Crisóstomo

16, jul, 2022 La prensa de coahuila

Los días posteriores a la crucifixión son fundamentales para el nacimiento de la religión católica. No es difícil imaginar la tensión de los apóstoles ante el hecho traumático de la muerte de su líder. La violencia romana era conocida; asesinar a quienes disentían de ellos era cosa común, y para el invasor la vida de los judíos era de poco valor. Después de todo, para el imperio, el pueblo de Israel era uno de muchos bajo su dominio. Por cierto, uno bastante pobre y orgulloso.

Las cosas mejoraron cuando Jesús venció a la muerte, hecho que confirmó su fe – recordemos las dudas de Tomás – y les permitió asumir en toda su inmensidad la Revelación definitiva y conocer la verdad suprema: hay un plan de Dios para la humanidad. La resurrección le da razón a la existencia humana; sin ella no tiene sentido nada. Sin embargo, es interesante descubrir y entender como este puñado de hombres y mujeres se multiplicó hasta convertirse en un movimiento que trascendió su espacio geográfico y llevó la buena nueva a todo el planeta.

El Paráclito es el motor que impulsa a la Iglesia encomendada a Pedro. Él es quien alienta la acción de los primeros padres, quien los acompaña en su obra misionera y en el primer concilio, evento fundamental para la prédica entre los gentiles. Solo con la presencia del Espíritu podemos comprender la fe de aquellos primeros cristianos y su entrega total al mensaje salvífico. El libro que conocemos como Hechos de los Apóstoles nos narra los días iniciales de aquella comunidad.

El sabio Antonio Usabiaga, ex párroco de Fátima, en Saltillo, solía preguntar en sus largas e interesantes prédicas: si Jesús entrara por esa puerta ¿nos reconocería como sus seguidores? Las primeras comunidades cristianas vivían, a decir de los textos neotestamentarios, de manera muy diferente a las de sus contemporáneos. Veamos: “Todos los creyentes estaban unidos y tenían todas las cosas en común. Vendían las posesiones y los bienes y los repartían entre todos, según las necesidades de cada uno”. Mientras a los romanos les encantaba lanzar al prójimo a los leones.

Walter Montenegro, en su famoso manual sobre las doctrinas político-económicas, al hablar del comunismo – aquella bella utopía de los siglos XIX y XX – nos recuerda su paralelismo con los días primeros de la Iglesia Católica. Hay que recordar que durante cientos de años en el seno de ella se dio una fuerte lucha por revivir los días iniciales de la fe, y los primeros pensadores mostraron una fuerte inclinación por una vida austera y comunitaria.

El mandato no dejaba dudas: “Vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos. Luego ven y sígueme”. Así dice Jesús en el Evangelio de Lucas. Para san Juan Crisóstomo estaba clara la opción preferencial en favor de los que menos tienen e incluso alguna vez pronuncia una frase lapidaria: “Es imposible enriquecerse honradamente”. Claro que su postura le ganó la enemistad de los ricos del pueblo y, junto con ellos, de los gobernantes.

San Juan nació en Antioquía, hoy territorio de Turquía, y llegó a ser el poderoso obispo de Constantinopla. Desde su cátedra enfrentó al poder y terminó muerto en un lejano exilio. Crisóstomo, quiere decir “boca de oro”. El sobrenombre lo ganó por su elocuencia, y de ella dan cuenta un sinnúmero de homilías y escritos en los cuales igual enfrenta a herejes, que explica los Evangelios.

Benedicto XVI nos dice sobre el pensamiento de este Padre de la Iglesia: “…comprendió que no basta con dar limosna o ayudar a los pobres de vez en cuando, sino que es necesario crear una nueva estructura, un nuevo modelo de la sociedad; un modelo basado en la perspectiva del Nuevo Testamento. Es la nueva sociedad que se revela en la Iglesia naciente.”

La trágica muerte de San Juan es una muestra de lo inexacto de aquella frase que dice: “El pueblo unido jamás será vencido”. Alguna vez escuché decir a Jorge Castañeda que resulta más acertada la que reza: “Los ricos unidos, jamás serán vencidos”.

RUBEN MOREIRA VALDEZ

México en riesgo

09, jul, 2022 Reporte Indigo

Morir huyendo, tratando de subsistir con dignidad o de mejorar su calidad de vida, cualquiera de éstas fue la triste historia de por lo menos 650 migrantes que perdieron la vida en 2021 buscando la manera de cruzar la frontera de México con Estados Unidos, la mayor cifra desde 2014, de acuerdo con la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Como el segundo corredor migratorio con mayor flujo en el mundo (el primero es India) y, por sí mismo, un continuo hacedor de migrantes, México había normalizado ya el tránsito de personas indocumentadas hacia Estados Unidos y, con ello, el de víctimas mortales.

Hoy, sin embargo, las cifras están sacudiendo conciencias, tanto por la acostumbrada continuidad de los flujos migratorios, como por lo relativamente novedoso de la masividad en el tránsito: una gran cantidad de migrantes se unen en numerosas caravanas y ello hace muy notorios sus padecimientos y carencias.

A partir de 2016 comenzamos a recibir continuamente migrantes en caravanas. La pandemia de COVID-19, el gran disruptor de los flujos migratorios en todo el mundo, pudo contenerlos durante 2020, pero a partir de 2021 se renovaron con nuevos bríos, y a México llegaron 18 mil haitianos para concentrarse en Ciudad Acuña, Coahuila, esperando pasar a Del Río, Texas.

Esta última migración masiva, que concentró varias caravanas, fue la que finalmente nos puso en alerta: México corre el riesgo de sufrir de una crisis humanitaria migratoria y, hay que decirlo, no estamos preparados.

Así lo corroboró la penosa tragedia de finales de junio pasado, en la que perecieron en un tráiler en Texas, a causa del calor, 53 migrantes, entre ellos, 27 mexicanos. El Gobierno texano consideró este lamentabilisimo acontecimiento como el caso más mortífero de tráfico de personas en la historia reciente de Estados Unidos.

Hay, pues, en las circunstancias descritas, un panorama sumamente preocupante: ya no es solo la pobreza o incluso la aspiración de alcanzar el “american way of life” lo que motiva a los migrantes, es el desplazamiento debido a regímenes autocráticos de Gobierno que han resultado un fracaso, han conculcado libertades, perseguido opositores y empobrecido a casi toda la población, con la triste consecuencia de un crecimiento inusitado de las actividades del crimen organizado, que se ha vuelto por sí mismo un gran expulsor de población.

Estos migrantes obligados se encuentran ante una triste situación de falta de solidaridad en su penoso tránsito y en el lugar de destino. El Papa Francisco la describió así en su encíclica de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2021: “Los nacionalismos cerrados y agresivos y el individualismo radical resquebrajan o dividen el nosotros, tanto en el mundo como dentro de la Iglesia. Y el precio más elevado lo pagan quienes más fácil pueden convertirse en los otros. Los extranjeros, los migrantes, los marginados, que habitan las periferias existenciales”.

México, debido a que está padeciendo una situación de inseguridad generalizada sin precedentes y a que no tiene un marco legal migratorio apropiado, no está pudiendo gestionar adecuadamente el paso de migrantes por su territorio, promoviendo, protegiendo, respetando y garantizando sus derechos humanos, que es ciertamente lo único que podemos hacer.

Desafortunadamente, los migrantes que llegan a México son, en su mayoría, captados y traficados por el crimen organizado.

De no corregirse esta situación, podríamos ser, en nuestro propio territorio, testigos de una tragedia como la de Texas. ¿Cuándo México va a tratar a los migrantes de otros países como nos gustaría que trataran a los nuestros en Estados Unidos?

RUBEN MOREIRA VALDEZ

James Bond, Dulcino y Umberto Eco

09, jul, 2022 La Prensa de Coahuila

En algunas ocasiones, eso de opinar o tener una postura religiosa no deja de ser riesgoso. En materia de represión se tiende a pensar en acontecimientos remotos, sin embargo, esto es cosa de todos los tiempos e incluso de sucesos cercanos a nuestro entorno. Por ejemplo, aún quedan los recuerdos de los días aciagos de la guerra cristera, o es común encontrar en los periódicos notas que hablan sobre agresiones en contra de sacerdotes o creyentes católicos en muchas partes del mundo.

La visión eurocéntrica de la historia clasifica como edad media a un periodo de mil años que van desde el Siglo VI después de Cristo hasta el XV. Es común que se le caracterice como una especie de limbo en el cual pocas cosas sucedieron, e incluso se le trata de explicar reduciéndola a la imagen de un tiempo de oscurantismo o letargo histórico. Esta postura, primero, olvida que fuera de Europa sucedían muchas cosas y, después, que en ese continente había un interesante debate teológico y filosófico.

El Nombre de la Rosa es una aventura de Umberto Eco situada en los intrincados tiempos del medioevo. El escritor, nacido en Italia en 1932 y muerto en 2016, nos regala una obra maestra de la literatura contemporánea, que llena de acertijos intelectuales, reta al lector a la búsqueda de información para la comprensión íntegra de ella. Cuando apareció el libro la cosa no era fácil, para resolver dudas se tenía que recurrir a las bibliotecas o a un amigo sabelotodo, ahora, en el reino de la red y los textos electrónicos, la respuesta es casi inmediata.

Como en edificio de departamentos, en la novela, varias historias concurren con la trama central. Eco nos da cuenta de la naturaleza humana, con su esplendor y miserias. Todo ello, sin perder de vista, aun siendo ateo, que en el consciente de los personajes y en el inconsciente propio se impone la búsqueda para interpretar la voluntad de Dios sobre la conducta de los hombres y su Iglesia. ¿Es el Reino una actualidad o un futuro escatológico?, o debemos entenderlo en la continuidad de la doble dimensión.

La novela se sitúa en el Siglo XIV, en una abadía benedictina que terminará – al final del texto- achicharrada por un incendio que inicia en lo que era su biblioteca. En ese santo lugar, en las vísperas de un peligroso debate teológico que involucra a la orden franciscana, suceden varias muertes que despiertan desde respuestas cargadas de supersticiones apocalípticas, hasta sesudos razonamientos del protagonista, Guillermo de Baskerville, que va destruyendo las hipótesis fantásticas. Él sabueso, cuyo apellido evoca a Conan Doyle, se acompaña de un joven novicio y estudiante, Adso de Melk, quien tiene a su cargo el relato de la historia.

En la construcción de la doctrina católica, no son pocos los momentos de tensión en los cuales se enfrentan o contraponen interpretaciones de la Revelación. Así vemos, por ejemplo, en dos mil años de historia del cristianismo, diferencias sobre la comprensión del misterio de la Trinidad o en torno de la naturaleza divina de Jesús. Pero también las hay, y muchas, en la actuación de la Iglesia frente a la realidad y su congruencia con el mensaje de los Evangelios. Algunos de estos debates intelectuales terminaron en cismas o incluso con sus protagonistas en la hoguera. En fechas más recientes, y ya sin la Santa Inquisición, no falta algún teólogo o cura que termine con una sanción de silencio.

La doctrina de los frates pauperes es el motivo del debate teológico que tiene por sede la abadía. Ellos fueron un movimiento dentro de la orden fundada por el santo de Asís, que, en pocas palabras, proponía llevar a extremos la regla de pobreza y el pensamiento de su fundador. Esto parece muy loable, y sin duda lo es, pero resultó incómodo para algunos integrantes de la jerarquía eclesial y, sobre todo para la clase dominante que se beneficiaba del modo de producción feudal. Los disidentes eran tan firmes que no aceptaban la interpretación o limitación de la regla por parte del Papa.

La postura de los frates pauperes no era cosa extraña, e incluso convivió con otras del mismo tipo. En la novela aparece en repetidas ocasiones la referencia a Dulcino y los fraticelli Apostolici. De él se dice era natural del Piamonte, dueño de una poderosa oratoria y con estudios eclesiásticos. En el núcleo de su pensamiento estaba la oposición al sistema feudal, la liberación de los hombres de cualquier restricción, el rechazo a la jerarquía de la Iglesia y su conversión a la pobreza. Más aún, su postura era bastante revolucionaria, ellos pugnaban por una sociedad sin diferencias, basada en la propiedad común y con igualdad entre los sexos.

Este fraile, como era de esperarse, terminó ajusticiado y declarado hereje. Es evidente que sus populares ideas le atrajeron la enemistad de no pocos poderosos. Más aún cuando en la búsqueda de la justicia llegó al extremo de “expropiar” las riquezas y mandar al otro mundo a varios “fariseos medioevales” propietarios de tierras y fortunas.

En el texto, la abadía, como era común en muchas de ellas, es sede de una enorme biblioteca y los monjes dedican parte de su tiempo a la copia y reproducción de libros y manuscritos. Incluso, la búsqueda de uno de los volúmenes que se supone estaba en la colección benedictina es la causa de los homicidios y las llamas que ponen fin a la historia. La joya literaria en cuestión, especula la novela, es la segunda parte de la poética de Aristóteles que en teoría trataría sobre la comedia y la poesía yámbica. Nadie puede afirmar con certeza la existencia del documento, pero la lógica y la leyenda indican que fue escrito por el filósofo y desapareció en la edad media.

Umberto Eco delata en el texto su manejo de la filosofía, historia, religión, literatura y semiótica. Sobre las disputas religiosas del siglo XIV, monta las aventuras policiacas de la indagatoria de los homicidios, trae a cuenta el nombre de personajes que vivieron aquella disputa y los mezcla con otros,de ficción, que asumen características de contemporáneos, como es el caso del uso que da a la personalidad de José Luis Borges.

El libro, según el diario francés Le Monde, es uno de los 100 mejores libros del siglo y en el año de 1986 llegó al cine bajo la dirección de Jean – Jacques Annaud, quien tiene entre sus cintas: El Amante, Siete Años en el Tíbet y la insuperable Guerra del Fuego. El protagonista en El Nombre de la Rosa es encarnado por Sean Connery, famoso por su papel de James Bond, el inmortal 007, agente al servicio de su majestad. En la filmografía de Connery hay más de 80 películas, entre ellas Los Intocables, que le dio un Óscar de la Academia.

Dos frases inolvidables del libro: “Del único amor terrenal de mi vida no sabía, ni supe jamás, el nombre” y “stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus”.

RUBEN MOREIRA VALDEZ

Cuatro historias de jesuitas

01, jul, 2022 La Prensa de Coahuila

64 años tenía Eneko López de Recalde cuando murió. Hay quien dice que su segundo apellido es incorrecto. Nació en Azpeitia el 23 de octubre de 1491 y por lo tanto es coetáneode otros personajes de la Iglesia Católica como Santa Teresa de Ávila y de acontecimientos importantes en la historia de la humanidad, cito algunos: los europeos llegan al continente americano, Lutero protesta contra el Papa, Gutenberg inventa la imprenta y en Trento se lleva a cabo un gran concilio ecuménico.

El sitio de nacimiento de Eneko denota el origen vasco; el equivalente de su nombre en castellano es Íñigo, que significa el que viene de la pendiente montañosa. En los últimos 14 años de su vida nuestro personaje siempre firmó como Ignacio. Cambió su nombre cuando se graduó de Magister, y se dice lo hizo por la admiración que tenía a San Ignacio de Antioquía, aquel Padre de la Iglesia que murió devorado por las fieras en el Siglo I de la nueva era.

Ignacio tuvo una juventud turbulenta y unida a la milicia. En la convalecencia de una herida recibida en batalla, tuvo a la mano libros religiosos y esto le dio un increíble viraje a su vida. Después de peregrinar a Tierra Santa, graduarse en París y rodearse de un pequeño grupo de seguidores, fundó lo que conocemos como “Societas Iesu”, la famosa Compañía de Jesús.

2. En la nueva Orden Religiosa, los integrantes asumen votos de pobreza y castidad, y a ellos se suma la obediencia directa al Papa. Hay que recordar que en aquellos momentos muchas de las decisiones sobre los nombramientos de la jerarquía local de la Iglesia pasaban por el consentimiento de los monarcas. Los jesuitas –por cierto, un términoinicialmente despectivo– se organizaron como un pequeño ejército y quedaron a disposición del romano Pontífice, para las misiones que les fueran encomendadas. Pronto surgieron 3: combatir la reforma protestante; participar en el Concilio de Trento y sumarse a las tareas evangelizadoras en América y Asia.

Desde su inicio la Compañía de Jesús se caracterizó por su empeño en el cumplimiento de su misión y para ello, es evidente, se esforzó en la formación intelectual de sus miembros y la cercanía con las comunidades donde se instalaba. Uno de los ejemplos más emblemáticos es la defensa del pueblo guaraní.

3. El 28 de septiembre de 1572 llegan a México los primeros 15 religiosos de la Compañía. Fueron enviados a Nueva España por San Francisco de Borja, entonces superior de la Orden, y a petición expresa de Vasco de Quiroga, Obispo de Michoacán. Vale la pena anotar que tiempo atrás incursionaron algunos jesuitas en La Florida, sin embargo, la mayoría de ellos fueron asesinados, de ese grupo, los que sobrevivieron regresaron a Cuba para luego sumarse a la nueva misión que se adentró en la Nueva España.

Los jesuitas avanzaron hacia el norte y se aplicaron en catequizar en los territorios de lo que hoy son Sinaloa, Sonora, Nayarit, Baja California, Durango y Coahuila. Su actividad se extendió más allá de lo que son ahora nuestras fronteras. Desde entonces, salvo en algunos periodos, ejercen su actividad en las zonas más distantes de México y, además, enla tarea educativa. Entre los personajes más destacados de aquella epopeya se encuentranel célebre Padre Eusebio Kino y José Agustín de Espinoza. El primero, con una intensa labor en el noroeste y el segundo fundador de Parras, en Coahuila.

Espinoza es un ejemplo del jesuita de todos los tiempos; desde Zacatecas caminó al duro desierto coahuilense, padeció los extremos del clima, las adversidades del contexto histórico y, tras varios reveses, el 18 de febrero de 1598puso las simientes de Parras y de la benéfica presencia ignaciana en el sur de Coahuila. El misionero, nacido en Zacatecas, murió a los 35 años, apenas 4 después de aquella fecha tan importante para quienes amamos a nuestro pueblo mágico.

4. La Congregación General es la máxima autoridad de la Compañía y se reúne cuando hay que designar al nuevo Propósito (superior de la Orden), o para tomar determinaciones importantes. En 1975 tuvo lugar la distinguidapor el número 32. En ella se subrayó el interés por la causa de los pobres; un ejemplo es lasiguiente determinación: “Nuestra Compañía no puede responder a las graves urgencias del apostolado de nuestro tiempo si no modifica su práctica de la pobreza. Los compañeros de Jesús no podrán oír ‘el clamor de los pobres’,si no adquieren una experiencia personal más directa de las miserias y estrecheces de los pobres”.

En días pasados fueron asesinados en la sierra tarahumara Javier Campos y JoaquínMora, dos jesuitas que al igual que muchos otros han entregado su vida al servicio del Dios vivo y de los pobres. El narcotráfico, en la vorágine de sangre que vivimos, cobró un par de vidas más. Desde 1927, año de la muerte del mártir y beato Miguel Agustín Pro, ningún jesuita había sido asesinado en México.

Por cierto, San Ignacio de Antioquía, al ser conducido a Roma para su martirio y sabedor de su seguro final ante las fieras, dijo: “Trigo soy de Dios, molido por los dientes de las fieras, y convertido en pan puro de Cristo”. La Compañía, desde su fundación, sabe de su destino junto a los pobres y ha demostrado una bendita rebeldía para clamar ante la injusticia, sin importar el riesgo de seguir la suerte del Obispo de Antioquía.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA

Herejía

25, jun, 2022 La Prensa de Coahuila

Uno de los mayores lugares de peregrinación en el mundo es la ciudad de Santiago de Compostela. En el centro de ella, en espera de la llegada de los visitantes, se encuentra la imponente catedral construida en honor del apóstol; dentro, la tumba que se dice contiene sus restos. El hijo del Zebedeo y Salomé, hermano de Juan, perteneció a lo que se llama “Círculo de dilectos” de Jesús, a quien acompañó en momentos muy importantes, como la transfiguración y los acontecimientos del huerto de Getsemaní.

Iácobus, transliteración griega de Jacobo, conocido en castellano como Santiago, es patrón de España y de un sinnúmero de ciudades en el mundo, entre ellas Saltillo, Viesca y Monclova, en Coahuila. El santo señor tiene fama de beligerante, hay muchas historias en las cuales, montado en un caballo blanco, se apareció en ayuda de los ejércitos hispanos para abatir a sus enemigos, en especial a los musulmanes, de ahí su mote de “Matamoros”. Sus andanzas guerreras también se extendieron a nuestro continente, y se le recuerda, por ejemplo, en 1531 en el campo de batalla del cerro Sangremal, en lo que hoy es la ciudad de Querétaro.

La Ruta de Santiago es desde la Edad Media uno de los ejercicios espirituales más importantes de la cristiandad. En la actualidad, miles de personas recorren los diversos caminos para llegar -hay varios reconocidos- a la Plaza del Obradoiro y completar esta experiencia de vida. Muchas personas aseguran que la extenuante caminata y las horas de soledad han cambiado sus vidas y otros se han escapado de su rutina para admirar las hermosas tierras de Galicia y, con suerte, llegar a la catedral para admirar el espectáculo del botafumeiro, un incensario gigantesco que, pendiente de una soga, recorre la nave del templo.

Hasta aquí todo bien, sin embargo, y nunca falta un sin embargo, en la historia del cristianismo hay algo importante que narrar: se trata de un movimiento denominado priscilianismo, que pugnaba por una Iglesia unida a los pobres, sin opulencia y riqueza. Condenaba la esclavitud y otorgaba una gran libertad a la mujer. Incluso, les concedía a ellas participación en la liturgia. También, y en esto se adelantó mil años a Lutero, promovía la libre y directa interpretación de la Biblia, e incluso la lectura de textos no canónicos.

El impulsor de esta reforma a la Iglesia era Prisciliano, quien se dice nació en Galicia y llegó a ocupar el Obispado de Ávila. Su postura teológica lo llevó a enfrentarse con la jerarquía de la Iglesia, más aún, cuando su popularidad trascendió hasta lugares tan distantes como Aquitania. Como era de esperarse fue acusado de hereje y en los turbulentos tiempos en los que vivió se conjugaron circunstancias de poder que lo llevaron a la tortura y posterior decapitación. Eso de estar contra los ricos luego causa problemas. Su muerte indignó a personajes tan importantes como San Martín de Tours, San Juan Crisóstomo y San Ambrosio, algunos de los cuales no compartían con él sus postulados teológicos, pero estuvieron en contra de su asesinato. Incluso Crisóstomo pronunció una frase profética para la cristiandad: “Condenar a muerte a un hereje sería desencadenar en la tierra una guerra sin cuartel”, al tiempo la sentencia se hizo realidad.

Varios siglos más tarde, un ermitaño llamado Pelagio encontró que en Iria Flavia (Galicia) unas extrañas luces se aparecían sobre un campo, lo que comunicó al obispo Teodomiro, a quien se le hizo fácil, luego de exhumar el cuerpo decapitado de un hombre, afirmar que se trataba de Santiago el Mayor. Hay que decir que una vieja tradición sitúa al apóstol predicando, después de la muerte de Jesús, en lo que hoy es España, apenas unos años antes de ser muerto por Herodes en Jerusalén.

La “aparición” de los restos del apóstol cambió para siempre la región. Aquel lugar apartado se convirtió en el medioevo en un próspero destino de peregrinos y en la actualidad, además, de excursiones de turistas que registran su visita en Instagram y no en las tradicionales vieiras.

Lo que no se sabe mucho es que, probablemente, la tumba de la Catedral no guarda los restos de Santiago el Mayor, pero sí los del “hereje” Prisciliano. De ser así, millones de peregrinos hemos terminado nuestro camino en el lugar de reposo de un fallido reformador de la Iglesia. Unamuno, el erudito rector de Salamanca, es uno de los que sostiene esa tesis, la que incluso ha pasado a la literatura y el cine.

Menéndez Pelayo, decía del decapitado Obispo de León: “Se presenta como un teólogo protestante que no acata más autoridad que la Biblia y se guía al interpretarla por los dictámenes de la propia razón”. Lo cierto es que muchas veces las historias se construyen desde el poder.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA

Rerum Novarum

19, jun, 2022 La Prensa de Coahuila

En octubre del 2014, el Cardenal Renato Martino, Presidente del Potinficio Consejo “Justicia y Paz”, presentó al mundo el “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”. En este documento, se hace un esfuerzo por presentar de una manera sistemática el Magisterio de la Iglesia sobre las cuestiones sociales.

Luigi Taparelli nació en Turín, Italia, en 1793, y fue uno de los primeros pensadores en acuñar el término justicia social. Era jesuita y le preocupaba la desigualdad en las naciones. Es considerado uno de los fundadores de la doctrina social de la Iglesia.

La obra de este sacerdote tiene como raíz una reconsideración del pensamiento tomista. Establece que el concepto de justicia social es diferente y de mayor trascendencia que los de justicia conmutativa y justicia distributiva. En el núcleo de su discurso se encuentra el siguiente principio: “…la justicia social debe igualar de hecho a todos los hombres en lo tocante a los derechos de humanidad…”.

El Siglo XIX se caracterizó por una acelerada convulsión: guerras de independencia, revolución industrial, surgimiento del marxismo y de la aspiración por un mundo sin explotación. El proletariado tomó conciencia de que en la generación de la riqueza hay una extrema violación de derechos y acumulación de capital en detrimento de sectores de la población que viven en la miseria y con pocas expectativas de bienestar.

La jerarquía de la Iglesia Católica vivía sus propias contradicciones. En este siglo los estados pontificios habían desaparecido y su influencia geopolítica estaba mermada. No obstante, seguía siendo, como hasta ahora, un referente para los creyentes. En ese contexto arribó al trono de San Pedro León XIII. Su nombre secular era Gioacchino Pecci, formaba parte de la nobleza rural y era conocido por su alta capacidad intelectual, prudencia y preocupación por la estabilidad de la Iglesia. A él le correspondió emitir un documento fundamental para el pensamiento social de la Iglesia, la encíclica Rerum Novarum.

Esta encíclica es el punto de partida de una serie de documentos que en los siglos XX y XXI han fijado la postura de la Iglesia sobre temas relacionados con la pobreza, la injusticia social y la perspectiva de la humanidad. Rerum Novarum es producto de su tiempo y por lo tanto su lenguaje, visto desde la actualidad, puede parecer anticuado e incluso ofensivo. Hay frases y expresiones que hoy pueden ser consideradas “machistas o conservadoras”, pero en aquel tiempo eran de uso cotidiano.

Lo importante de la encíclica es que trata sobre la necesidad de una nueva perspectiva en las relaciones laborales, la propiedad privada, el derecho de asociación de los obreros, la moral en la sociedad capitalista y la importancia de la dignidad humana. Además, se opone al socialismo y la violencia como solución de los problemas.

Unas de las partes más poderosas del texto es la siguiente: “No se ha de pensar, sin embargo, que todos los desvelos de la Iglesia estén tan fijos en el cuidado de las almas, que se olvide de lo que atañe a la vida mortal y terrena. En relación con los proletarios concretamente, quiere y se esfuerza en que salgan de su misérrimo estado y logren una mejor situación.”

Aunque no lo parezca, afirmaciones como la anterior provocaron un verdadero escándalo. No pocos empresarios pusieron el grito en el cielo y condenaron las palabras del Sumo Pontífice. Sin embargo, las revoluciones sociales, entre ellas la mexicana y la rusa, dieron la razón al Papa Pecci y su intento por moderar la ambición de los empresarios y los grupos de poder.

Al final de cuentas, el término de Luigi Taparelli: “justicia social”, sigue siendo de tal fortaleza que se mantiene en la narrativa de la Iglesia e, incluso, de muchos políticos y sus partidos. El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia se nutre del Magisterio de las encíclicas sociales, entre ellas, Rerum Novarum, punto inicial de la Iglesia por resolver los problemas terrenales del Reino.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA

Jaque Mate al crimen organizado

12, jun, 2022 El Heraldo de México

En entrevista para Nada más por convivir de El Heraldo Media Group, el coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, explicó las diversas estrategias que puso en marcha mientras fue gobernador de Coahuila (2011-2017) para reducir la violencia en la entidad, las cuales fueron documentadas en el libro Jaque Mate al crimen organizado que escribió con Rubén Aguilar Valenzuela.

"Fue una lucha terrible, pero tuvo muy buenos resultados con una reducción de los homicidios en un 83 por ciento, con el control del estado por parte de las autoridades, pudiendo circular ya toda la entidad con una disminución de otros delitos", señaló.

Destacó que se implementó una estrategia multidimensional, en la que el centro estaba que el gobernador asumiera la responsabilidad de enfrentar el crimen a través de la coordinación con otras autoridades y haciendo de esas acciones una política pública y permanente.

Aseguró que él emprendió una estrategia multidimensional que plasma en su libro. Foto: Especial Rubén Moreira señaló que en su libro se mencionan los cárteles que habían, sus modos de operar, cómo se enfrentaban entre ellos y cuál era el reto del gobierno.

En ese sentido, dijo, las policías forman parte central del tema porque cuando llegó a la gubernatura los guardias de los ceresos ganaban entre 5 mil y 6 mil pesos, por lo que es muy fácil que sean capturados por el crimen organizado, incluso no sienten el honor de formar parte de un cuerpo policial, ya que no tienen ninguna garantía, de ahí que se hayan elevado los sueldos a más de 17 mil pesos.

"Tuvimos que depurar las policías, hay gente que no le tiene confianza a las pruebas de Control y confianza, pero nosotros sí le apostamos a ellas", aseguró.
Señaló que había elementos que no querían participar en ellas, no querían someterse a estas, por lo que en algún momento tuvieron que ir a ciudades como Monclova en la que se retiraron a todos los policías para mandarlos a las pruebas de control de confianza y a prepararse físicamente y en el uso de armas.

Comentó que a la policía se le debe tener muy bien preparada, pagar bien y ofrecerle buen servicio médico y seguros de vida, así como prepararla para enfrentarse a criminales que usan armas de alto poder.
Moreira agregó que también se tiene que trabajar con las policías municipales, porque están capturadas por los criminales.
Dijo que también fue muy importante trabajar con los empresarios más poderosos, quienes no solo invirtieron sino que respaldaron muchas de sus estrategias en materia de seguridad.

"Por ejemplo, en mi estado se prohibieron los casinos porque era una fuente financiamiento para la delincuencia organizada, no voluntaria, los presionaban, se prohibieron la carreras de caballo porque había un grupo delincuencial al que le gustaba eso porque ahí se lavaba el dinero y era generación de mucha violencia, se prohibieron las peleas de gallos por la misma razón, se controló el alcohol", detalló.

Si bien en un principio fue muy duro, reconoció, después la gente entendió que el crimen organizado controlaba la venta del alcohol y se destruyó todo aquel que fuera ilegal o adulterado. Refirió que algo que señala en su libro es que la delincuencia organizada trata de ser hegemónica, es decir, inicia con el tráfico de drogas, la venta de drogas en las ciudades, luego levanta un mapa de actividades económicas de las cuales se aprovecha. Aclaró que el Ejército es necesario, es un aliado, pero en la actualidad no está quedando bien parado porque la estrategia actual tiene un problema que dice "abrazos no balazos".

Apuntó que se debe tener una propuesta multidimensional, que incluya empleo, la construcción de una sociedad con más escuelas y universidades. Finalmente, dijo que es muy importante que el gobernante conozca su estado y la gente confíe en él.

RUBEN MOREIRA VALDEZ

La Iglesia confesante

11, jun, 2022 La Prensa de Coahuila

En condiciones extremas, los pueblos pueden tomar decisiones erróneas, permanecer en ellas y sólo enfrentarse a la realidad después de mucho tiempo. En una sociedad con altos estándares de cultura y desarrollo puede suceder lo más terrible y nadie queda a salvo de que se repita la historia.

Beethoven, Kant, Marx, Hegel, Heidegger, Einstein, Weber, Lutero, Husserl, Goethe, Humboldt y Born tienen algo en común: nacieron en Alemania. Sin lugar a duda, ésta es una de las naciones clave para entender la cultura occidental.

Bueno, pues en 1933 llegó como canciller Adolf Hitler; pocos meses después se convertiría en Fürher e impuso en el país de “poetas y pensadores” el nazismo, ideología totalitaria, con fundamentos narrativos de poca monta y en la cual se exaltaba la supuesta superioridad del pueblo alemán.

Agfa, Allianz, BASF, Bayer, BMW, Daimler, IGFarben, Krups, Opel, Schneider, Shell, Siemens y Telefunken también tienen cosas en común, son alemanas, apoyaron a Hitler y se beneficiaron inmensamente de la guerra. Sí, como muchos otros paladines del libre mercado, estos ricachones financiaron a uno de los mayores asesinos de la historia, y no sólo eso, aumentaron sus riquezas gracias a él. El ascenso del aquel “traumado cabo austriaco” hubiese sido más difícil si no hubiera contado con el apoyo de estos bienhechores, o mejor dicho malhechores, económicos. En fin, pecadillos que seguramente no inquietan a los beneficiarios de sus cuantiosas herencias.

El artículo 24 de la plataforma del partido Nazi de 1920 decía textualmente: «El Partido como tal se atiene al punto de vista de un cristianismo positivo sin atarse confesionalmente a ningún credo en particular. Combate el espíritu materialista judío a nivel nacional e internacional y está convencido de que la recuperación permanente de nuestro pueblo solo podrá lograrse desde las bases del bien común antepuesto al bien individual». Al llegar al poder, Hitler dio pasos decisivos para influir en la práctica religiosa alemana y contar con su apoyo. Un hombre con su personalidad y su ambición no iba a permitir espacios de libertad o disenso.

Los jerarcas nazis propusieron una verdadera maroma teológica que denominaron: “cristianismo positivo”. El nuevo credo negaba el Antiguo Testamento, la tradición apostólica y el origen judío de Jesús. El extremo, para colmo, era que pugnaba por la primacía del Führer en todo lo concerniente a la religión y esto incluía someter a las iglesias a su figura. Para apoyar el proyecto, se impulsó una locura denominada Deutsche Christen, a la que se unió un sinnúmero de pastores protestantes que querían quedar bien con el gobierno de la suástica, nunca faltan los imprudentes o, como dicen en mi pueblo, los “gatos”.

Frente a la religión de Estado, se levantó un grupo de teólogos, entre los que destacaba Karl Barth y Bonhoeffer. Ellos se opusieron a una iglesia sometida al poder humano y lanzaron lo que conocemos como Declaración de Barmen, que tiene su antecedente en una poderosa afirmación del primero de los dos teólogos: “La Iglesia ha de servir, no al pueblo alemán, sino a la palabra soberana de Dios… la Palabra de Dios del Antiguo y Nuevo Testamento (valen) como única fuente de nuestra fe”. Como adelantamos, líneas arriba, la Iglesia oficial, pro-nazi, negaba los textos veterotestamentartios e interpretaba a su gusto el Evangelio.

La Declaración de Barmen marca una tremenda distancia con la opción de una iglesia sometida al poder público y, más aún, con la posibilidad de que ésta sirva a los gobernantes. Seis puntos contiene el texto, de los cuales transcribo tres que tienen un alto significado: “1) Cristo nos redimió, por voluntad de Dios y no puede ser sustituido en nuestra vida por ningún caballero o rango; 2) La función de la Iglesia no es dominar sobre otros, sino practicar el servicio a todos los demás; y 3) Jesucristo nos acompaña hasta el fin del mundo y su palabra no puede ser encandenada”.

A la caída de Hitler, el cristianismo positivo desapareció y la práctica religiosa alemana volvió a sus cauces normales. La Iglesia confesante nos dejó un notable aprendizaje: la Iglesia, entendida como el Cuerpo de Cristo nunca se puede someter a la conducción de una autoridad distinta a la de Dios, que es soberano y reina más allá de cualquier condición humana. Además, los teólogos confesantes nos dejaron el ejemplo de su valor ante el tirano totalitario.

Me gustaría decir que la historia concluyó, pero no es así, el germen del nazismo sigue vivo en mentes desequilibradas; algunos líderes religiosos caen en la tentación de reconocer, en algunos gobernantes, valores de liderazgo religioso, y muchas autoridades tratan de dominar todos los ámbitos posibles de la sociedad. Por último, algo que ya sabemos, el poder económico siempre es igual y busca acomodar sus intereses al gobierno en turno.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA

Ellacuría

4, jun, 2022 La Prensa de Coahuila

Quienes vieron la escena cuentan que era terrible. Ellacuría con el cráneo destrozado yacía en medio del jardín de la residencia universitaria. Una bala destruyó su potente cerebro. Los cadáveres fueron encontrados en un lugar distinto al de la ejecución. En total 6 hombres y 2 mujeres fueron asesinados. Una de ellas de tan solo 15 años; la otra, su madre, que trabajaba para los sacerdotes.

América es un continente de contradicción y desigualdad. El norte desarrollado y opresor. El sur con regiones de inmensa pobreza. En Centroamérica se agudiza y tensa la desventaja económica. Es casi nula la oportunidad de cambiar el destino de la población que vive las condiciones de la miseria. Esa terrible situación y los vientos de cambio del Concilio Vaticano II y la Conferencia Episcopal de Medellín propiciaron el surgimiento y difusión de la teología de la liberación. En el centro de la nueva corriente del pensamiento teológico se ubica el Reino de Dios como una lucha por cambiar la historia y no como una promesa futura.

Su nombre en euskera: Ignazio Eilakuria Beaskoetxea. Nació en 1930 en el país vasco y a los 17 años ingresó a la Compañía de Jesús. Los jesuitas lo acercaron a la realidad latinoamericana. Fue alumno de Miguel Elizondo, Karl Rahner y Xavier Zubiri; este último lo marcó profundamente y el estudiante se manifestaba su seguidor. El joven teólogo completó sus estudios en El Salvador, Ecuador, Austria y España.

Ellacuría hacía filosofía, una sustentada en cinco pilares: 1. Es latinoamericana, 2. Funda la validez de la disciplina en el análisis de la realidad, su apropiación y cómo transformarla, 3. Para desentrañar la realidad es válido recurrir a Hegel y Marx, 4. El Reino empieza en el ahora y no únicamente en situaciones ajenas al mundo material o las perspectivas escatológicas, 5. El hombre tiene que actuar en la historia. El núcleo de su pensamiento se ilustra en el siguiente texto publicado en la Revista Latinoamericana de Teología: “La mayor realización posible del reino de Dios en la historia es lo que deben perseguir los verdaderos cristianos”.

La burguesía salvadoreña vio con buenos ojos que los jesuitas fundaran una universidad (1965). Pensaron que tendría una gran calidad académica, y en eso tenían razón; sin embargo, los seguidores de Loyola no se conformaron con producir cuadros para las élites centroamericanas; también se ocuparon de analizar la realidad y dar pasos parta transformarla. La casa de estudios se convirtió en huésped de la teología de la liberación y un potente difusor de esta. En 1979 Ignacio Ellacuría fue designado rector y la universidad continuó con su trabajo de reflexión sobre la realidad del país.

La terrible pobreza de la región desencadenó un importante movimiento revolucionario. El área quedó sumida en la violencia y, además, se convirtió en campo de batalla de las potencias internacionales. Ellacuría adquirió la nacionalidad salvadoreña, se pronunció por el diálogo entre los grupos beligerantes, pero nunca dejó de denunciar las injusticias. Al igual que Bonhoeffer, años atrás, el jesuita pudo evitar su terrible final, pero prefirió estar con su rebaño. Se encontraba en Europa y, no obstante las amenazas, regresó a El Salvador. Todos sabían que lo iban a matar, pero él asumió su compromiso con el Nazareno y subió a su cruz.

La noche del 16 de noviembre de 1989, miembros del batallón Atlácatl, cuerpo de élite del Ejército salvadoreño, asesinaron a Ignacio Ellacuría Beascoechea, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes, Amando López, Juan Ramón Moreno, Joaquín López y López, Elba Julia Ramos y Celina.

Muchos años después se castigó a los asesinos. La universidad recuperó su marcha y es una institución de excelencia. Ellacuría es un referente del martirio y de un sacerdocio comprometido con el Evangelio; la Iglesia limitó a la teología de la liberación y moderó en Centroamérica su postura sobre su responsabilidad en la transformación de la sociedad. El Salvador sigue siendo un país pobre y sin un buen pronóstico para salir de la crisis.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA

Uvalde, más allá de las fronteras

30, may, 2022 Reporte Indigo

“Tenemos que actuar”, exigió conmocionado el presidente Joe Biden; “hay más asesinatos en masa que días en el año”, dijo con tristeza el senador demócrata de Connecticut Chris Murphy, ambos refiriéndose a la terrible masacre en la primaria de Uvalde, Texas, especialmente dolorosa para los coahuilenses, por la cercanía geográfica y humana. Piedras Negras está a solo 97.8 kilómetros de Uvalde, pequeña ciudad de poco más de 16 mil habitantes, con una población mayoritariamente hispana y latina (más del 70 por ciento). En la primaria Robb, de los 535 estudiantes, 90 por ciento son hispanos y 81 por ciento tienen desventajas económicas.

Décadas de aterradores tiroteos masivos en lugares públicos en Estados Unidos y nadie se atreve todavía a tocar la segunda enmienda; aún peor, ni siquiera a implementar políticas públicas que restrinjan efectiva y definitivamente el uso de armas como el fusil AR15 que se allegó el casi niño Salvador Ramos (18 años), para perpetrar, el pasado 24 de mayo, la segunda matanza con más víctimas en escuelas primarias y secundarias en la historia de ese país.
La primera fue en 2012, en la primaria Sandy Hook, en Newtown, Connecticut, donde un hombre armado mató a 26 alumnos y maestros. En la de Robb, en Uvalde, Texas, fueron 21: 19 niños y dos profesoras.

Es ciertamente necesario e ineludible condenar y lamentar profundamente estos hechos, pero es obligado actuar en consecuencia. El presidente Joe Biden hizo un llamado desesperado porque evitar estos terribles ataques no depende de un solo hombre ni de una sola línea de acción, ni un sector ni unos cuantos factores a los cuales atender. Se trata de una solución radical e integral, multidisciplinaria, multidimensional y multinacional.

Prioritariamente, la realidad impone un acuerdo urgente de colaboración y coordinación entre Estados Unidos y México para el desarme de la población civil, pues las armas con las que se priva de la vida a muchos mexicanos de este lado de la frontera provienen de allá. Muchas son de esas que, con gran laxitud, se venden en los supermercados estadounidenses.

Una matanza de niños en Uvalde no está lejos de una fosa clandestina en México; tienen un factor en común: el poder que da un arma fabricada, vendida o traficada en Estados Unidos, pues su industria armamentista provee al crimen organizado y la guerrilla en todo el continente y fuera de él.

La legalidad para su venta varía de estado a estado en cuanto al calibre de las armas y la edad para conseguir una licencia de uso. Texas es famoso por una de las mayores laxitudes al respecto: desde los 18 años se puede obtener en cualquier supermercado un fusil de alto calibre.

Por otra parte, es claro que cualquiera que cometa un acto como el de Uvalde está insano mentalmente. La falta de sanidad mental no es una cuestión privada; es un serio problema de salud pública y será, de acuerdo a la OMS, la principal causa de discapacidad en el 2030. El Estado que restrinja recursos a este rubro se hará un grave daño.
La tragedia en la primaria Robb nos apremia a todos a pugnar por un mundo sin armas.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA

Bonhoeffer

28, may, 2022 La Prensa de Coahuila

El 2 de mayo de 1945 Berlín se rinde ante las fuerzas soviéticas. La guerra concluía en Europa y terminaba la locura del nazismo. “La nación de poetas y pensadores”, bajo la dirección de un montón de locos, había construido una de las peores pesadillas del mundo: un Estado dedicado a matar y someter a los pueblos vecinos, donde la capacidad discursiva de estos orates encontró como justificación la supremacía racial.

Dietrich Bonhoeffer nació en Breslau, entonces Alemania y hoy Polonia. Era el sexto hijo de una familia formada por dos intelectuales, el padre profesor de psiquiatría y neurología, la madre una connotada pianista. Producto de un ambiente luterano, a los 17 años inició estudios de teología en las Universidad de Tubinga y los continuó en la de Berlín. A los 21 se doctoró con la distinción suma cum laude. Karl Barth uno de los teólogos más influyentes del siglo XX destacó el hecho, al cual calificó como un “milagro teológico”.

El régimen nazi fincó su poder en polarizar a la sociedad alemana. Construyó un poderoso discurso supremacista en el cual judíos, católicos, gitanos y otros grupos poblacionales eran el enemigo. El aparato ideológico llegó al extremo de penetrar a la iglesia protestante y orilló a un grupo de pastores y teólogos a fundar lo que se llamó Iglesia Alemana; un disparate teológico que desestimaba al antiguo testamento, e incluso llegó a negar que Jesús era judío.

Ante tal situación nació, como respuesta, la Iglesia Confesante, un movimiento que puso en el centro de su propuesta una poderosa afirmación: “La iglesia es solo propiedad de Cristo, y vive y desea vivir únicamente de su aliento y su dirección”. Entre los motores de esta formidable reacción se encontraban Karl Barth, Bonhoeffer, Gustav Heinemann y Martin Niemoller.

Bonhoeffer tuvo un corazón valiente, pudo haber escapado de la guerra y quedarse en la distancia a observarla, pues se encontraba en Estados Unidos cuando se anticipaba el conflicto. En Alemania decidió confrontar activamente al gobierno de Hitler, y se comprometió con su grey y con la población judía. Es conocida la cercanía que tuvo años antes con la comunidad negra del Harlem. El compromiso del pastor con el rebaño le hizo dar el paso a una militancia activa para resistir al dictador. Se cuenta que sirvió de espía a los grupos contrarios al régimen.

Bonhoeffer no era un teólogo protestante ortodoxo, se distinguía por su visión ecuménica y su cercanía al concepto de desmitologización de Bultmann. En términos generales era liberal, pero, no hay que confundirse: en su libro El precio de la gracia, señala enfático que no basta con creer, pues la fe exige obediencia. Una obediencia total al mandato del Señor, incluso con la entrega de la vida.

Un día de 1943, a los 37 años, el joven pastor fue llevado a prisión, ahí siguió escribiendo y predicando. Mientras estaba en la cárcel se suscitó el atentado contra Hitler, el cual conocemos como operación Valquiria. Es claro que el detenido no tenía nada que ver con tales acontecimientos, sin embargo, unos días antes de la caída de Berlín el régimen mostró su furia y lo ejecutó.

Unas semanas antes de su muerte se hizo la pregunta fundamental para el creyente ¿En estos tiempos qué significa seguir a Jesucristo? Al subir al cadalso se arrodilló a orar y se le escuchó decir muy sereno: “Este es el fin; para mí, el principio de la vida”.

77 años después de su muerte, nuestro teólogo sigue sorprendiendo por la profundidad y actualidad de su pensamiento y la coherencia de su actuación. El pastor no abandonó a su rebaño, e incluso dio la vida por él. En la abadía de Westminster se colocaron algunas esculturas de los mártires cristianos del siglo XX y entre ellas está la de Dietrich Bonhoeffer. Es un homenaje ecuménico a la defensa de la fe, pero además, esa figura representa una condena a los fanatismos genocidas.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA

El papa y la fraternidad

21, may, 2022 La Prensa de Coahuila

La historia registra que San Francisco de Asís (1182-1226) utilizaba con frecuencia la frase Fratelli Tutti (Hermanos todos). El papa Francisco ha puesto ese nombre a su tercera encíclica que tiene como subtítulo Sobre la fraternidad y la amistad social (Vaticano, 2020).
En diversas ocasiones el papa, que es jesuita, ha dicho que lo inspira la vida del fundador de la Orden de los Frailes Menores (OFM) en el siglo XII. Con una gran carga simbólica decidió firmar el documento sobre la tumba de san Francisco en Asís, su ciudad natal.

Sin embargo, el Papa argentino, al hablar de la influencia en la encíclica de algunos personajes, dice: “Me sentí motivado por san Francisco de Asís, y también por otros hermanos que no son católicos: Martin Luther King, Desmond Tutu, el Mahatma Mohandas Gandhi y muchos más…” y agrega también al ahora santo Carlos de Foucauld.
La encíclica se ubica en el contexto de la crisis generada por la pandemia del COVID-19 y ofrece ideas fundamentales sobre lo que deberían ser las sociedades nacionales y el sistema del mundo después de la pandemia.

En el documento, que conjunta el análisis y la propuesta, se ofrece un diagnóstico de lo que no está funcionando bien a nivel económico, político y social en la dimensión personal, comunitaria, nacional e internacional.
Al tiempo el papa ofrece una serie de propuestas ante esta problemática, con el propósito de solucionarla, que se inspira en el Evangelio y otras fuentes humanistas.
La encíclica Fratelli Tutti es una puesta al día del pensamiento social cristiano que en la época moderna tiene su antecedente en la encíclica Rerum Novarum de Léon XIII publicada en 1891.

Es posible que más de uno diga que la propuesta del papa es utópica. Él sostiene que en el mundo de hoy la fraternidad es posible y es la base indispensable para que el mundo cambie. Se requiere, sí, que a nivel comunitario, nacional e internacional nos reconozcamos como hermanos.
En el texto hay una crítica abierta al populismo y al neoliberalismo. El análisis y la propuesta del papa se podrían inscribir en el marco conceptual de la social democracia o de un socialismo democrático.

De frente critica a los nacionalismos cerrados, egoístas y excluyentes, a las grandes potencias hegemónicas, a los políticos que manipulan e indoctrinan a la población y a todos los que agreden la naturaleza.
El papa también habla de los derechos de las mujeres, de los derechos de los migrantes a buscar una vida mejor y el derecho que tienen los indígenas de que se respete su tierra, su cultura y sus costumbres.

La concepción de “pueblo” que sustenta el papa no coincide con la de los populistas actuales de izquierda y de derecha. Plantea la necesidad urgente de acabar con la pobreza que ahora padecen millones de personas. El obispo de Roma en la encíclica dialoga con el imán Ahmad Al-Tayyeb, que se considera como la máxima autoridad islámica suní que es la mayoritaria. En 2019 se reunió con él en El Cairo.

La encíclica invita al diálogo ecuménico e interreligioso que conduzcan a una acción concertada, para la construcción de un mundo más justo y fraterno.

El papa en la encíclica utiliza un tono muy personal, que no es común en este tipo de documentos. El texto se aleja de las formas y el lenguaje clerical. La versión original se publicó en español.

Es una encíclica que se propone poner al día y, por lo mismo, provocar cambios relevantes en el pensamiento social de la Iglesia. Es un documento que inspira y ofrece líneas de acción para la construcción de un mundo mejor que debe tenerse en cuenta.

Junto al imán Ahmad Al-Tayyeb, hace un llamamiento a la paz, justicia y fraternidad. En uno de sus párrafos ese llamamiento es contundente. Los dos líderes religiosos claman por un mundo mejor invocando la fraternidad. Les dejo las punzantes palabras: “En el nombre de esta fraternidad (llaman a la paz) golpeada por las políticas de integrismo y división y por los sistemas de ganancia insaciable y las tendencias ideológicas odiosas, que manipulan las acciones y los destinos de los hombres”.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Si gana la democracia, gana México

20, may, 2022 El Heraldo de México

Solo dos pueden ser las intenciones detrás de una reforma electoral de gran calado: controlar las elecciones o fortalecer la democracia. Esa gran diferencia es la que hay entre la propuesta de Morena, sesgada por las ambiciones políticas del partido mayoritario, y la del PRI, elaborada por expertos en la materia con la intención de continuar ciudadanizando, y así democratizando, las decisiones trascendentales en el país.

Antes de abordar el contenido de la propuesta, es necesario precisar dos puntos en los que se asienta el abismo entre ambas, la de Morena y la del PRI: primero, no está hecha simplemente con el afán de antagonizar; se trata no solo de impedir un atentado contra la institución más democrática de nuestro país, reconocida internacionalmente por ello, sino incluso fortalecerla aún más en su esquema de funcionamiento actual, tan efectivo e imparcial que permitió el triunfo de quienes hoy la atacan, justo por temor a esas características.

Segundo, ciudadanizar la democracia no es lo mismo que popularizarla, lo cual, por cierto, la destruye. En el primer caso hablamos de la creación de estructuras, espacios y mecanismos legales para que los ciudadanos manifiesten en orden y con absoluta transparencia su opinión y participen directamente en la toma de decisiones. En el segundo se trata de un mandato popular plebiscitario, organizado y manipulado por quien ostenta el poder, para imponer su voluntad a nombre de un pueblo indeterminado e indefinido.

Siendo así, vista la profunda diferencia, y en busca de una democracia más ciudadana, representativa, barata y pacífica, el PRI tiene una propuesta de 10 puntos que sin duda transformará nuestro sistema electoral e incluso político, para darle una mayor legitimidad al ejercicio del poder, efectividad a la participación de los ciudadanos en la organización de las elecciones y, de manera destacada, una equitativa estructura a las asambleas del Congreso de la Unión, para que reflejen exactamente los porcentajes de votación.

Cada una de nuestras 10 propuestas tiene un desarrollo conceptual complejo, una justificación infalible, que iremos desarrollando en adelante con detalle. Por lo pronto, las enunciamos de nuevo en este espacio: 1) reducir el número de diputados de 500 a 300, manteniendo la fórmula mixta de mayoría relativa y representación proporcional; 2) segunda vuelta para la elección presidencial cuando el candidato no gane por más del 50 por ciento de la votación; 3) crear la figura del Vicepresidente, encargado de coordinar la política interior; 4) mayor libertad de expresión durante las campañas; 5) reducción del financiamiento a partidos y ampliación del financiamiento ciudadano global; 6) combate frontal a la injerencia del crimen organizado en las elecciones; 7) voto en modalidad de urna electrónica; 8) nacionalización plena de los comicios federales y locales; 9) fortalecimiento del nombramiento de consejeros electorales; 10) fortalecimiento de la autonomía y eficiencia de la justicia electoral y del Tribunal Electoral.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Interés superior de la niñez, gran prioridad

3, may, 2022 Reporte Indigo

Hace 11 años, México decidió convertirse en un Estado que privilegiase los derechos humanos, lo que implica, fundamentalmente, que su promoción, protección, respeto y garantía debe imperar en todos los planes, estrategias acciones, actuaciones, políticas públicas y, sobre todo, orientaciones presupuestales de los gobiernos, tanto federal como estatales y municipales.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos mandata, en su artículo 1°, que todas las normas deberán interpretarse procurando en todo momento la más amplia protección a las personas y todas las autoridades deberán actuar bajo los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad de los derechos humanos.

El sistema, además, protege todavía en mayor medida a aquellas y aquellos que requieren equidad, mediante la generación de condiciones específicas para estar efectivamente en igualdad de oportunidades respecto de otras personas, como las mujeres o quienes tienen alguna discapacidad; o de procuración de cuidados especiales, como niñas, niños y adultos mayores.

De estas categorías de mayor atención, sobresale un sector de la población que debe ser favorecido sobre los demás: el de niñas, niños y adolescentes. Por algo el artículo 4° de la Constitución prioriza el interés superior de la niñez.

Esto significa que el Estado debe buscar en todo momento la mayor satisfacción de todas las necesidades de los menores de 18 años, desde un enfoque que abandone la visión “adultocéntrica” de los gobiernos y las sociedades modernas, para adoptar un enfoque basado en garantizar la dignidad, integridad física, psicológica, moral y espiritual de niños, niñas y adolescentes.

Para todos es claro que la mejor inversión que puede hacer cualquier nación del mundo a fin de tener un mejor futuro es la que esté dirigida a procurar un libre, sano y pleno desarrollo de las niñas, niños y adolescentes.

En lo que a las obligaciones y responsabilidades de un Gobierno corresponde, el interés superior de la infancia significa que, bajo ningún concepto, en ningún ámbito, pueden predominar otros criterios sobre la responsabilidad de satisfacer las necesidades de la niñez y adolescencia.

Ningún niño puede quedarse sin atención médica ni medicinas, escuela, comida, vestido, techo, esparcimiento, amor y estabilidad familiar, ni mucho menos perder la vida, permanecer en la ignorancia o sufrir daños físicos y psicológicos. Por ello, es necesario que entendamos, en un ejercicio de reflexión y ponderación de nuestro sistema de derechos humanos, que todo lo que una autoridad deje de procurar en pro de niñas, niños y adolescentes, pudiendo procurarlo, no es simplemente un problema de políticas públicas fallidas, sino de violación a sus garantías individuales y, por tanto, los de toda la población.

Mucho es todavía lo que México tiene que hacer, en la cultura, la educación, la convivencia social y, sobre todo, en la legislación y en la política, para darle a la reforma de 2011 en materia de derechos humanos su real y extensa dimensión.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Pueblos Mágicos, desarrollo y derechos humanos

16, abr, 2022 Reporte Indigo

Hace dos décadas, México emprendió una estrategia turística de doble vía: por un lado, nos permitiría dinamizar el turismo; por otro, conservar la arquitectura, tradiciones, lenguas indígenas y grastronomía de sitios con un papel destacado en la historia del país. Me refiero al “Programa de Desarrollo Regional Turístico Sustentable y Pueblos Mágicos”.

La estrategia fue un éxito en ambos sentidos. Y, más allá, las comunidades se vieron beneficiadas en distintos aspectos, por la consecuente derrama económica, gubernamental y privada, que permitió la creación de empleos y la dinamización del comercio.

Hoy son 132 los pueblos mágicos de México, de los cuales Coahuila --tierra de ilustres independentistas y revolucionarios--, tiene 7, lo que lo ubica como el quinto estado con más sitios históricos de este tipo; al mismo nivel de Hidalgo y sólo por debajo del Estado de México y Puebla, con 10 cada uno; así como Jalisco y Michoacán, con 9.

Arteaga, Candela, Cuatro Ciénegas, Guerrero, Melchor Múzquiz, Parras y Viesca son los pueblos mágicos de Coahuila. Todos sin duda proporcionan una experiencia inigualable para los visitantes; dos están entre los 20 preferidos por los turistas: Parras y Cuatro Ciénegas.

A Arteaga se le conoce como La Suiza de México, un sitio ideal para esquiar en cualquier época del año; Candela destaca por sus eventos de rodeo y la Cueva de los Murciélagos; Cuatro Ciénegas, es un verdadero paraíso natural en medio del desierto, por sus manantiales y uno de los oasis más bellos del mundo: Poza Azul; Guerrero, posee las imponentes ruinas de la Misión de San Bernardo, pero también ofrece paseos en kayak por el Río Bravo; Melchor Múzquiz, cuenta con comunidades emblemáticas como los Mascogos y los Kikapúes; Parras de la Fuente, es un destacado centro vitivinícola de México y ahí se asienta la vinícola más antigua de América, Casa Madero; Viesca, por su parte, tiene paisajes desérticos espectaculares, entre ellos las Dunas de Bilbao, e inolvidables atardeceres.

Cada uno de estos destinos, además, cuenta con todos los requisitos de los pueblos mágicos, extraordinaria arquitectura de la época colonial y posterior, incluso pinturas rupestres, como Cuatro Ciénegas; balnearios, incomparable gastronomía, diversidad en tradiciones y expresiones culturales e historia, mucha historia.

Los pueblos mágicos de México, constituyen uno de nuestros mayores patrimonios y potencial de desarrollo. Su conservación y sustentabilidad no es sólo una prioridad para el progreso del país, sino para la promoción, protección, respeto y garantía de los Derechos Humanos de muchos mexicanos y pueblos originarios, cuya calidad de vida depende de la dinamización del turismo en estos inigualables sitios.

Desafortunadamente, en 2019, como muchas otras estrategias que habían venido demostrando su funcionalidad para el desarrollo de México, el programa que los sustentaba desapareció del Presupuesto de Egresos, y en su lugar nació muerta, en 2020, la Estrategia Nacional de Pueblos Mágicos, que carece de lo fundamental para dejar de ser papel: recursos presupuestales.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Sin equidad no hay igualdad ni paridad

5, abr, 2022 Reporte Indigo

Hay un concepto en materia de igualdad de género que urge redimensionar en México, legal, política y socialmente: la equidad; sin cuya concreción, las mujeres permanecerán en desventaja y seguirán siendo víctimas de violencia, acoso y discriminación.

Sin la equidad, la igualdad se queda en el papel y la paridad en la simulación, porque no se garantiza de facto a las mujeres las condiciones que compensen sus desventajas.

La igualdad de género es la situación en la que las mujeres y los hombres acceden con las mismas posibilidades y oportunidades al uso y control de bienes, servicios y recursos de la sociedad, así como a la toma de decisiones en todos los ámbitos de la vida.

Concretamente, la igualdad de género es un derecho humano. La equidad es su garantía, a través de políticas públicas que, sobre todo, compensen las desventajas históricas de las mujeres.

Por eso, la equidad de género consiste en hacer realidad las instituciones y todos los apoyos que las mujeres necesitan para estar en igualdad sustantiva respecto de los hombres.

En México, la primerísima condición para la equidad de género es una vida libre de violencia para las mujeres. Desafortunadamente, han crecido todos los índices que contradicen que se esté haciendo un esfuerzo para lograrlo. Específicamente el de feminicidios tuvo el año pasado una cifra récord de mil 004, la más alta desde 2015.

Por eso, la equidad de género concreta es darles apoyo económico y psicológico, en albergues especializados, a las mujeres que, junto con sus hijos, sufren violencia intrafamiliar, además de disminuir la impunidad respecto de cualquier delito que se cometa en su contra.

La equidad de género es la apertura de estancias infantiles y Escuelas de Tiempo Completo, ya que persiste culturalmente la división de roles que le asigna a las mujeres una mayor responsabilidad en la crianza de los hijos, a la cual se suma actualmente la obligación de proveeduría económica.

Desafortunadamente en México hemos retrocedido en materia de equidad de género, precisamente por el cierre de estancias infantiles, Escuelas de Tiempo Completo y albergues para mujeres víctimas de violencia intrafamiliar.

Procurar la equidad de género comienza por darle un espacio privilegiado y una definición clara en la ley a este sector de la población, condiciones que en México debemos mejorar, indudablemente.

En la Constitución, el concepto se menciona una sola vez en el artículo 6, fracción VIII, referida a la composición del IFAI. En la Ley General para la Igualdad entre Hombres y Mujeres solo se cita entre los principios rectores y en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en el Artículo 5, fracción IX, que define la perspectiva de género; así como en el 45, fracción I, relativo a la educación. Pero en ninguna se le define.

Quizá por eso todas las pérdidas de instituciones y apoyos que han tenido las mujeres en este sexenio fueron vistas más como una mala administración de recursos que como lo que esencialmente fueron: una clara violación a sus derechos humanos.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

A la vanguardia siempre, las mujeres del PRI

1, abr, 2022 Reporte Indigo

En el PRI han militado, desde sus orígenes, valientes y combativas feministas que han encabezado históricamente la reivindicación de los derechos de la mujer en México.

Dignas herederas de las Adelitas, que alzaron durante la Revolución sus armas de fuego e intelectuales contra la injusticia social y en pro de sus derechos como mujeres y ciudadanas, las priistas han estado a la vanguardia de todos los grandes logros del feminismo mexicano.

Como Hermila Galindo, la feminista más avanzada para su época en la historia del país --cuya inteligencia y elocuencia impresionaron tanto a Venustiano Carranza que la invitó a colaborar con él como su secretaria particular--, las militantes del PRI sembraron y siguen sembrando las ideas que han llevado a las mujeres mexicanas, en sus casas, las calles, las escuelas, sus lugares de trabajo y, destacadamente, la política a, revolucionar su conciencia en unas cuantas décadas y cambiar su situación de manera radical.

Representadas y defendidas por las feministas de nuestro partido en el Congreso de la Unión, las mexicanas cuentan hoy con instituciones y herramientas legales, en constante perfeccionamiento, para hacer valer sus derechos ante cualquiera, exigir igualdad sustantiva y equidad de género.

Nuestras legisladoras, en sororidad con representantes de otros partidos, impulsaron la Ley del Instituto Nacional de las Mujeres, la creación de organismos para procurar la igualdad de género dentro de la Cámara de Diputados, así como su integración paritaria junto con la del el Senado, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, el fortalecimiento de las atribuciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en materia de igualdad de Género, la Ley del Instituto Nacional de las Mujeres, la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, la igualdad de derechos político electorales entre las mujeres y los hombres indígenas, así como la procuración de condiciones para la equidad de género desde diversas leyes, como las de Salud, Trabajo y el Código Civil.

En el día a día, nuestras militantes promueven el empoderamiento de las mujeres mediante la promoción directa y cursos online, entre otras muchas actividades que van arando, sembrando y finalmente cosechando, para darle a México un mejor futuro con mujeres fuertes, organizadas, preparadas.

Si educando a un pueblo se le libera, educando mujeres se les empodera. Por eso el PRI cuenta con una Escuela Nacional de Mujeres Priistas, en la que podrán adquirir todo el conocimiento necesario para una plena y equitativa participación política, que influya en el mayor número de mexicanas, para que conozcan y hagan efectivos sus derechos.

El PRI fue el primer partido en tener mujeres como dirigentes y servidoras públicas y en adecuar sus documentos básicos para erradicar cualquier tipo de violencia de género, sancionándola con la pérdida de derechos partidistas. Nuestros estatutos prohíben también que nos representen quienes tengan antecedentes en ese sentido.

El PRI reconoce, protege y cuida a sus militantes femeninas como las legatarias directas de las luchas y las causas de las primeras feministas del país, las independentistas, las revolucionarias, las mujeres de avanzada, tanto las anónimas, como aquellas para quienes la historia tiene un sitio especial.

Todas sin duda precursoras de lo que un día será una realidad en todo México: una democracia paritaria y libre de violencia de género, con absoluta igualdad sustantiva y concreta equidad en todos los ámbitos en que las mujeres se desarrollan. Por eso lucha y para eso trabaja todo el PRI, con las mujeres del partido a la cabeza. A ellas vaya este humilde homenaje, que no pretende agotar, ni mucho menos, el recuento de todos sus logros y sus méritos.

No habría espacio, por otra parte, para la mención específica de todas las que deben ser recordadas, valoradas, destacadas, sin caer en la injusticia de olvidar aunque sea un solo nombre, porque todas y cada una reavivan constantemente, y con ello mantienen vigente, el espíritu revolucionario, los principios sociales y las mejores causas del PRI.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

La vigencia del Plan de Guadalupe

22, mar, 2022 Reporte Indigo

Salvaguardar el orden constitucional es una tarea permanente, que no solo atañe a los legisladores, sino a sus representados, en la medida en que los ciudadanos van ampliando su conciencia como actores políticos y pugnando por más espacios y mejores mecanismos para incidir en las decisiones más importantes para la nación.

Por eso, el Plan de Guadalupe, firmado el 26 de marzo de 1913, nunca pierde su vigencia. Por el contrario, la extiende en el tiempo y el ámbito en que el orden constitucional debe ser defendido.

El Plan de Guadalupe fue el punto de partida para que Venustiano Carranza y otros 69 jefes y oficiales constitucionalistas extendieran la Revolución hasta que en México pudieran concretarse los cambios políticos, económicos y sociales del movimiento, en un entorno de estabilidad política y paz social propicios para ello.

Este plan desconocía al usurpador Victoriano Huerta y a los Poderes Legislativo y Judicial que habían avalado el golpe, así como a los gobiernos de los estados que apoyaron ese acto; erigía al ejército constitucionalista, con Venustiano Carranza al mando, a quien nombraba Presidente interino una vez que hubiera derrotado a Huerta, para que convocara a elecciones generales en cuanto se reestableciera la paz.

Pero Carranza no solo era un revolucionario, era ante todo un constitucionalista, de manera que fue más allá. Una vez fuera del poder Victoriano Huera, como Presidente interino e interpretando el Plan de Guadalupe en su más amplio sentido patriótico y restaurativo, emitió un decreto, el 15 de septiembre de 1916, para convocar a un Congreso Constituyente, al que presentó el nuevo proyecto de Constitución, que respetó el espíritu liberal de la anterior, pero que procuró purgar todos los defectos que tenía, “ya por la contradicción y oscuridad de algunos de sus preceptos, ya por los huecos que hay en ella o por las reformas que con el deliberado propósito de desnaturalizar su espíritu original y democrático se le hicieron durante las dictaduras pasadas”.

Así, Venustiano Carranza nos dejó otro de sus imponderables legados: un tamiz para evitar que la Constitución sea interpretada, por oscuridad o contradicción, o trastocada desde el propio Poder (Ejecutivo, Legislativo y/o Judicial), en favor de intereses contrarios a su espíritu federal y democrático.

Un legado que hoy la oposición y los ciudadanos que la apoyan, así como la mayoría en el país, debemos reactivar. De nuevo se impone extender la Revolución, solo que ahora desde una cada vez mayor concientización y educación política de los ciudadanos, para defender nuestra democracia sin caer en juegos que la desvirtúan e incluso la pervierten, a través de ese tipo de distorsiones legales contra las que nos previno Venustiano Carranza.

La defensa del orden constitucional hoy es tarea de todos los mexicanos. Todos somos Carranza.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Energía eléctrica, proyecto de todo México

28, feb, 2022 El Sol de México

Si algo debe quedarnos completamente claro acerca del Parlamento Abierto que se lleva a cabo en la Cámara de Diputados sobre la iniciativa de reforma eléctrica, es que no fue organizado para defender el marco legal vigente ni la propuesta hecha recientemente. Hubiera sido un desperdicio y una simulación.

La verdadera dimensión de este histórico ejercicio democrático en el ámbito parlamentario es de los más amplios alcances. Se trata de lograr un proyecto de todo México, que concilie los intereses de todos, que garantice el derecho a la energía eléctrica de todos, que subsane errores pasados o presentes y las posibles deficiencias futuras.

Y esto, por supuesto, requiere la voluntad de quienes lo organizaron (los partidos políticos representados en la LXV Legislatura de la Cámara de Diputados) de coincidir, de ceder, de lograr acuerdos anteponiendo el desarrollo de México a cualquier postura ideológica que no sustente con suficiencia técnica su propuesta, acorde ésta al potencial generador del país, a la política pública de energías limpias y a nuestros compromisos internacionales.

La respuesta a las diversas convocatorias a participar en los foros del Parlamento Abierto ha rebasado las expectativas. Los mexicanos están atentos, quizá como nunca antes, a este esfuerzo parlamentario por obtener el mejor proyecto.

La voluntad para respetar el extenso interés que ha despertado el Parlamento se ha traducido en su ampliación, para escuchar a más empresarios, gobernadores, especialistas en finanzas y líderes de opinión.

Esa misma voluntad deberá mostrarse en congruencia respecto de los tiempos para elaborar el gran proyecto, discutirlo y aprobarlo en el pleno, lo cual deberá ocurrir, en su caso, en los momentos políticos adecuados, oportunos y neutros.

Hemos escuchado múltiples participaciones, la mayoría afortunadamente pertinentes, sustentadas en criterios técnicos en todos los ámbitos relacionados con la generación de energía eléctrica, y de muy diversa índole, de las cuales deben interesarnos especialmente, por supuesto, las que hacen crítica constructiva al marco legal vigente y a la iniciativa de reforma, es decir, aquellas que proponen soluciones.

Porque si la construcción de un proyecto de todos los mexicanos comienza con una amplísima convocatoria, la voluntad de llegar a acuerdos y de tomarse el tiempo que haya que tomarse para ello, debe terminar con el cumplimiento de la obligación de dar soluciones y la responsabilidad de todos de asumir las consecuencias.

Un proyecto de todos los mexicanos ya no es posible en el ámbito de la negociación política, sino de la conciliación de los más variados intereses manifestados en este Parlamento Abierto. Se trata de, pues, de ciudadanizar la decisiones a través de los representantes de la nación, en el marco de una democracia social.

Y por ello, voluntad y responsabilidad son las claves, para que la simulación no lastime más a México.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Energía eléctrica, el cambio fundamental

14, feb, 2022 El Sol de México

Sin duda alguna, para un desarrollo óptimo hacia el futuro, México necesita de energía eléctrica para todos sin excepción, de producción limpia y sustentable y con un suministro eficiente y confiable, a costos accesibles e incluso con subsidios al 100 por ciento, para quienes no pueden pagarla, como es el caso de las regiones más pobres de nuestro país.

La forma de garantizar que esto suceda, rebasa cualquier proyecto energético por atinado que este parezca, e ideología política, por adecuada que la consideremos, si no se tiene como parámetro y límite de acción la promoción, respeto, protección y garantía de los derechos humanos.

De ahí la importancia de la propuesta para elevar a rango constitucional, como derecho humano, la energía eléctrica, realizada por la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), en voz de su presidente, Omar Fayad Meneses, mandatario de Hidalgo, en el marco del Parlamento Abierto de la Cámara de Diputados.

Incorporar y aprobar esta propuesta en el Pleno de la Cámara de Diputados, significará, en primera instancia, darle prioridad en el Estado de Derecho a la generación y distribución de energía eléctrica para un desarrollo sustentable con una visión humanista.

En segundo lugar, pero aún más importante, darle un curso predeterminado a todo proyecto, decisión y acción en materia de electricidad, pues de acuerdo al Artículo 1° constitucional, en la generación y distribución de la energía eléctrica, como derecho humano, privaría el principio pro persona, es decir, el criterio de la más amplia protección y el mayor beneficio para cada ciudadano de este país que deba recibirla, si ninguna exclusión.

Con ello, además, pondríamos en manos de la ciudadanía, en el ámbito de la exigencia de respeto a sus derechos humanos, toda decisión y acción, gubernamental o privada, relacionadas con la electricidad. Este muro de contención se hace hoy indispensable.

Más allá de ideologías, discursos, criterios económicos y aspectos técnicos, la generación y distribución de energía eléctrica debe ser protegida y garantizada como base del goce y ejercicio de nuestros derechos fundamentales, bajo los principios de:
Universalidad: los derechos humanos son para todos, sin excepción.

Interdependencia: estar estrechamente relacionados entre sí, contenidos en el concepto de dignidad humana. La violación de uno de ellos repercutirá en la transgresión de los otros.

Indivisibilidad: no pueden fragmentarse. Cada uno es una totalidad.

Progresividad: ningún derecho humano es estático. Su goce y ejercicio está siempre en desarrollo, por tanto, el Estado deberá garantizar las mejores condiciones para que esto se cumpla.

La energía eléctrica es sinónimo de vida moderna y progreso para nuestro país. Sin ella no podríamos hoy sostener los niveles de goce y ejercicio de nuestros derechos humanos.

Apenas, quizá, conservaríamos la vida, pero no la seguridad ni la libertad, por ejemplo. Es imprescindible, por tanto, que la particularicemos en la Constitución como un derecho humano fundamental.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Responsabilidad histórica de la LXV Legislatura

31, Ene, 2022 El Sol de México

El pasado lunes 17 comenzó el histórico reto de la Cámara de Diputados de realizar y llevar a término 19 foros de Parlamento Abierto para debatir la reforma eléctrica, sin que se conviertan en estériles batallas ideológicas que nos desvíen del objetivo principal: realizar un análisis objetivo, en el que prevalezcan los criterios técnicos, para adecuar y fortalecer el proyecto del Ejecutivo Federal, ahí donde se evidencie la necesidad de ello.

Si en algo coincidieron todos los partidos representados en la Cámara de Diputados durante la sesión inaugural de dichos foros, es en que constituyen un ejercicio democrático sin precedentes, por la pluralidad y amplitud de sus participantes, su duración y su neutralidad.

Que mantengan este espíritu es una inmensa responsabilidad que nunca, legislatura alguna, asumió antes. Debido a que se abren a especialistas, empresarios vinculados con el sector, gobernadores y otras autoridades, deberá procurarse en todo momento que transcurran con absoluto respeto a todas las opiniones, tengan el cariz que tengan.

El pleno ejercicio de la libertad de expresión no es solo una cuestión de tener inmunidad ciudadana en la libre manifestación de las ideas, sino de ser escuchado con respeto, sin ser objeto de insultos, descalificaciones u otros ataques.

Por eso el valor de la tolerancia es el fundamento de cualquier derecho humano, y porque cada uno de nosotros la exige, debe darla. De ahí que seamos todos corresponsables en el ejercicio de los derechos humanos de cada individuo.

Que no se entienda la tolerancia como una simple forma de permitirle al otro decir, hacer o ser diferente, sino como aceptación plena de que su unicidad vale lo mismo que la nuestra. Así, la tolerancia debe ir seguida de la flexibilidad. Defender o criticar ésta o cualquier otra reforma no implica inmovilidad en las posturas, pues esto cancela de antemano cualquier entendimiento y acuerdo a los que pueda llegarse. La buena fe debe traducirse en la aceptación de la diferencia de opiniones.

No está demás señalar que, en particular, el gran desafío que tendrá el Movimiento de Regeneración Nacional será el de evitar la invalidación ideológica de cualquier opinión que, por calificada y justificada que esté, resulte opuesta a la suya.

Todas las opiniones deberán ser escuchadas con respeto, pero ciertamente serán los criterios técnicos de peso que lo ameriten los que tendrán que ser incorporados a la reforma, pues las posturas ideológicas ya han quedado más que claras.

El resultado de este histórico ejercicio democrático no debería ser otro que un proyecto que responda al interés de todos los mexicanos, esté acorde con nuestros compromisos internacionales e impulse las energías limpias y la transición energética.

Esto es algo en lo que también coincidieron durante el evento todos los partidos políticos que integran las LXV Legislatura.

De suceder esto tras el parlamento abierto, podremos hablar de que existe la real posibilidad de un cambio en México.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Democracia a contracorriente

11, Ene, 2022 Reporte indigo

En un ejercicio democrático inédito en la historia del Congreso de la Unión, la Cámara de Diputados iniciará el próximo 17 de enero un amplio, directo, abierto e inclusivo debate sobre la Reforma Eléctrica propuesta por el Ejecutivo federal.

Nuestra democracia está, ciertamente, en una notoria etapa de cambio, a contracorriente del actual ejercicio de Gobierno. Atrás quedó la posibilidad de la negociación entre las fuerzas políticas, por el radicalismo y la inflexibilidad del Movimiento de Regeneración Nacional.

Eso está representando en México una gran oportunidad para avanzar hacia la verdadera democracia social, que tenga como cimiento el pluralismo en la toma de decisiones y la construcción de nuestro orden jurídico.

De ahí que se haya invitado a participar a quien sea que tenga un punto de vista informado o significativo sobre el tema, lo cual implicará, por supuesto, un análisis alterno de la ley vigente en la materia.

Cada diputado es un representante de la nación, no solo del distrito en el que fue electo, de manera que es su responsabilidad escuchar todas las voces, en cada cuestión en la que pretenda ejercer su facultad de legislar y hablar en nombre de sus representados.

Especialmente en temas tan sensibles y de interés generalizado, como una reforma del sector eléctrico, los diputados deben estar abiertos a todas las observaciones y propuestas, tanto de expertos en los diversos rubros que involucra la generación de esta energía, como de productores, empresarios, académicos y ciudadanía en general, en un esquema de expresión de las ideas que represente cabalmente el federalismo que debe prevalecer en México.

La duración de este extenso ejercicio democrático, difundido abiertamente por el Canal del Congreso, accesible a todos los mexicanos, tiene por objetivo no solo abrir al máximo la participación en el debate, sino dar el tiempo suficiente para que todo ciudadano interesado siga, entienda y se informe objetivamente sobre cada uno de los puntos que requieren deliberación en esta propuesta de reforma.

Mientras más estratégicos los temas para el país, más abiertos al debate nacional deben estar. Nada en lo oscurito.

Ningún representante de los ciudadanos puede presuponer que sabe lo hay que hacer ni que conoce lo que todos sus representados opinan, necesitan y demandan. Esta actitud es una anulación del principio de la democracia representativa que rige nuestro Estado de Derecho.

Desde este enfoque es que debemos acercarnos a la deliberación nacional sobre la Reforma Eléctrica: cualquier postura inamovible sobre la misma, previa al debate, por parte de los representantes de la nación, conculca derechos ciudadanos y niega de antemano la utilidad de este ejercicio democrático que, por ser insólito en la Cámara de Diputados, lo es también en el país.

Ni siquiera en el debate parlamentario cerrado, la inflexibilidad da frutos para todos, mucho menos en una consulta de amplio espectro como la que estamos por iniciar.

Sin simulaciones y sin prisas, este debate nacional debe convertirse en un verdadero “Parlamento Abierto”; es decir, un foro en el que se oigan directamente todas las voces, sin restricciones; se tomen seriamente en cuenta todas las opiniones y se reflejen en el proyecto final que los representantes de la nación habrán de discutir en el pleno.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

UN PRI DEMÓCRATA SOCIAL

27, Dic, 2021 Reporte indigo

Después de un puntual y fructífero transcurso de reflexión y debate, el pasado sábado 11 de diciembre, el Partido Revolucionario Institucional culminó su XXIII Asamblea Nacional, donde precisó su perfil ideológico en la democracia social y ubicó al partido en el centro-izquierda del espectro ideológico-político nacional. El PRI declaró ser un partido demócrata social, comprometido con lucha por una igualdad social verde, en una robusta democracia integral, producto de reformar el poder.

La democracia social que hoy enarbola el PRI, además de inherente al lema que lo identifica desde el 18 de enero de 1946: Democracia y Justicia Social, resulta de la evolución del concepto a lo largo de las declaraciones de principios aprobadas en las XIX, XX, XXI y XXII asambleas nacionales, y constituye “(…) también un llamado a la reconciliación y a la unidad, en un país deliberadamente polarizado por la cotidiana e intencional exacerbación de sus contradicciones”.

Así, el PRI, aprovecha los grados de libertad que le otorga su carácter de oposición en lucha por el poder, para continuar la restitución de su fortaleza. Se asienta con firmeza en la corriente histórica progresista que lo sustenta, para dar un salto hacia adelante, subrayar su ideología, y manifestar su equidistancia tanto del neoliberalismo, “ese liberalismo economicista creador de oligopolios y desigualdad social”, como del populismo autoritario “que logró ascender al poder ante las debilidades que padecen las democracias incompletas que, encerradas en su circuito electoral, se olvidaron de cumplir su cometido en el ejercicio del poder”.

Junto a la democracia social, el PRI también se decantó en favor de una economía social de mercado, “(…) competitiva e integrada al mundo, armónica entre un Estado rector promotor del desarrollo social y un mercado libre, con sólidas instituciones, ajeno tanto a aquel mercado libertino y salvaje de inspiración neoliberal, como a los dislates estatistas del populismo.” Un modelo económico de desarrollo sostenible, capaz de generar empleo con salario justo y remunerador, eliminar la pobreza extrema y engrosar a las clases medias, basado en una política de creación de infraestructura verde y reindustrialización competitiva, sustitutiva de importaciones -vía precio y calidad- en condiciones de economía abierta, focalizada en el fomento a la pequeña y mediana empresas, y atento a atraer y asentar en México las cadenas de valor en relocalización, a nivel global.

Propuso un modelo de desarrollo social, fincado en el impulso a una educación del siglo XXI, con plena libertad de cátedra, integrada con los requerimientos de la industria 4.0 y plural, así como en el rescate de la salud, tan lastimada por el gobierno populista, como “un derecho que nos pertenece y que no nos vamos a dejar arrebatar”, fundamental para el desarrollo igualitario de México, a través de su universalización.

Mandató edificar un modelo de desarrollo político para la Reforma del Poder, que retome la asignatura pendiente de reglamentar la ley del gobierno de coalición y avanzar hacia el fortalecimiento y la modernización democrática del régimen presidencial con prácticas parlamentarias, así como del Estado de derecho, para frenar la impunidad.

El PRI ve a México como un país de jóvenes “que año con año se incorporan a la toma de decisiones ciudadana, y cuya visión del mundo ya es plenamente digital” y a ellos apuesta con un partido “muy sólido en sus capacidades digitales”, y un mayor número de candidaturas para la juventud.

Con estas definiciones sustantivas, de su XXII Asamblea Nacional, surgió un PRI restituido y preparado para la reconquista del poder, en bien de México.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Narco realidades

8, Dic, 2021 El Heraldo

Hay una historia que se repite en el occidente del país: en muchos municipios la fuerza del narcotráfico ha tomado como rehén a las autoridades locales. Es cierto que en México tenemos amplias zonas de violencia extrema y que la tasa de homicidios sigue en aumento; sin embargo, el narcotráfico toma nuevas dimensiones e inicia la ordeña económica de los ayuntamientos.

No tratan los delincuentes de buscar la complicidad de las fuerzas policiacas en sus fechorías, eso lo han hecho desde tiempo atrás, ahora el objetivo es apropiarse de los recursos públicos. Los impuestos que todos pagamos terminan en cuota de piso para los narcotraficantes.

Las autoridades, algunos partidos e incluso los tribunales electorales negaron la participación del crimen organizado en los pasados comicios. El alud de información que circula sobre ese tema no ha sido suficiente para despertar la curiosidad y ordenar una investigación profunda. Es como si tratara de hacer invisible o normalizar una realidad que anuncia a muy corto plazo una terrible tragedia.

Las historias corren en los pasillos de la política. En todos los partidos hay referencias próximas a los relatos que dan cuenta de las penalidades que viven los alcaldes y los funcionarios municipales. “Somos un municipio pobre y me pidieron una cuota de 100,000 pesos al mes, incluso me dan facturas para comprobarlos”, “tomaron protesta el lunes y la siguiente semana renunciaron”, “en ese municipio el INE nos pide mujer y el narco nos exige un hombre”, “nadie se registró”, “llegaron las participaciones y el narco nos pidió un moche”, “los señores tienen constructoras y quieren que sin licitar les demos obras”, “en mi municipio me pusieron al tesorero”.

Es cierto que una estrategia basada únicamente en el uso de la fuerza pública es ineficaz para lograr la seguridad, pero igual sucede cuando esperamos que una actitud moral resulte suficiente para revertir la situación actual. Incluso, ante la determinación de la ley, el uso de la fuerza pública no puede ser negociado y tendría que aplicarse sin vacilación para restaurar el orden. La experiencia italiana nos dice que la delincuencia convertida en mafia no se contenta con su actividad ilegal de origen y que siempre estará atenta a diversificar su campo de actuación. No es difícil darse cuenta que en México, igual de lo sucedido en aquel país, los grupos delincuenciales tienden a realizar funciones que le competen al gobierno, incluso al Estado.

En el Padrino, dramatización de la vida de un delincuente, vemos al jefe de la Gavilla solicitar favores administrativos, impartir justicia e incluso ejercer la función de arbitro y garante. Lo anterior ya pasa en México y en particular en muchas áreas del pacifico.

El tema en la opinión pública es complejo: así como no falta quien hace caso omiso a lo que sucede, también abundan los que creen y difunden sugerencias sobre la imposibilidad de restaurar el orden. Sin embargo, para unos y otros queda el ejemplo de lo realizado en algunas zonas del país donde con empeño y dedicación se restauró la paz, cuando menos momentáneamente.

Al preguntarles a las autoridades afectadas sobre su omisión de denunciar, la respuesta se puede sintetizar en lo siguiente: “No confió en nadie”, “nadie hará nada para cambiar las cosas”, “me van a dejar solo”, “me mataran a mí y a mi familia”.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Decretazo

6, Dic, 2021 Reporte indigo

La tarde del pasado 22 de noviembre, sin decir “agua va”, en el Diario Oficial de la Federación, en su versión vespertina, apareció un acuerdo presidencial mediante el cual se concentró en la persona del titular del Ejecutivo Federal el poder de decidir, discrecionalmente, sobre la ejecución de la obra pública.

La oposición política y los analistas llamaron a esta acción: “el decretazo”. Consiste en clasificar de interés público y, destacadamente, de seguridad nacional “la realización de proyectos y obras a cargo del Gobierno de México asociados a infraestructura de los sectores…”,, y comienza una larga lista que abarca no solo las faraónicas obras que NO poca oposición han tenido, sino “aquellos que por su objeto, características, naturaleza, complejidad y magnitud se consideren prioritarios y/o estratégicos para el desarrollo nacional”, es decir, cualquier cosa que se les pudiese ocurrir, como se les ocurrió omitir en los fundamentos de su acuerdo el que debía haber sido eje de una determinación de este tipo: la fracción VI del Artículo 89, que obliga al presidente a “preservar la seguridad nacional, en los términos de la ley respectiva, y disponer de la totalidad de la Fuerza Armada permanente —o sea del Ejército— y de la Fuerza Aérea para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación”.

Y es que en la “ley respectiva”, nada hay que pueda justificar legalmente que las obras públicas puedan ser clasificadas de seguridad nacional. Este es solo el primer, pero central, precepto constitucional que el “decretazo” viola.

Con la implicación que tiene esta salida reglamentaria de la “seguridad nacional”, el Ejecutivo Federal pretende matar “varios pájaros de un tiro”: por una parte, le permitirá evitar la normatividad que asegura la correcta y legal ejecución de obras; por otra, podrá disponer del Ejército para impedir cualquier intento de detener la infraestructura en proceso y, por último, hará posible evadir la obligación de transparencia y rendición de cuentas, porque la información deberá ser reservada.

Ninguna de estas tres posibIlidades de acción del Gobierno para sacudirse la inconformidad social con sus proyectos y obras de infraestructura tendría los requisitos mínimos de legalidad, pues el “decretazo” está fuera de su marco normativo: los artículos 3 y 5 de la Ley de Seguridad Nacional; de manera que termina violando no solo más preceptos constitucionales, como el artículo 6, relativo al derecho de todos los mexicanos a la información, sino diversas leyes federales.

Por si no fuera suficiente, rompe el equilibrio de Poderes, y con ello, socava las bases mismas del Estado mexicano, republicano, democrático y federal, al arrogarse una competencia exclusiva del Congreso de la Unión, la prescrita en la fracción XXIX-M del artículo 73 constitucional, para expedir leyes en materia de seguridad nacional, estableciendo los requisitos y límites a las investigaciones correspondientes.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Polarizar a México

24, Nov, 2021 El Heraldo de México

La madrugada del domingo 14 de noviembre terminó el proceso legislativo para resolver sobre el Presupuesto 2022. Para la mayoría artificial que domina la Cámara de Diputados, no contaron los argumentos presentados en el ejercicio de Parlamento Abierto, donde se recibió a miembros de la sociedad civil, cámaras industriales, instituciones académicas e incluso autoridades de otros órdenes de gobierno. La respuesta fue un rotundo no.

La oposición presentó casi dos mil objeciones al presupuesto y ninguna fue aceptada. El bloque oficial igual rechazó asignar recursos a los pueblos mágicos, que al campo, los municipios o los niños con cáncer. Su negativa se simplificóen frases llenas de sorna, odio o descalificación. A lo anterior, se agrega que desde la dirigencia nacional de Morena se impulsa una política de sabotaje a cualquier diálogo nacional. Cuando México requiere evitar la polarización y caminar hacia una democracia deliberativa, quienes deberían tener la prudencia para ganar legitimidad y abundar en gobernabilidad salen a la arena política como terroristas, dispuestos a estallar antes que permitir el diálogo.

El final del Paquete Económico es bien conocido, la mayoría artificial se impuso. No obstante que por ellos votó el 48% de los mexicanos la ficción jurídica llamada sobrerepresentación les da más del 50% de los legisladores. De la cerrazón hay muchas víctimas, más de las que a simple vista se pueden apreciar. Pondré dos ejemplos:
1) Por falta de corporaciones policiacas efectivas, cientos de mexicanos seguirán muriendo. Morena les negó a los municipios fondos para seguridad
2) Muchos estudiantes de escuelas politécnicas verán caer la calidad de los estudios que realizan, porque sus instituciones educativas entran en una espiral descendente de ingresos.

La curiosidad de Pandora la hizo abrir la caja que contenía todos los males que hoy aquejan a la humanidad. La cerrazón de los ultras, cualquiera que sea su extremo ideológico, nos hace pensar que quieren cerrar la caja de la discusión y el debate para evitar que salgan a la luz pública los males que unos y otros esconden, y evitar que el resto de la población se dé cuenta de que las respuestas son más complejas y el reduccionismo es un discurso fácil para capturar voluntades e imponer perspectivas simplificadas de una falsa realidad.

La LXV legislatura es joven y no puede caer en la tentación de cerrarse a la discusión dialéctica que concluya en una síntesis que beneficie al país.Cuando se pone sobre la mesa un sí o un no sin reflexión, siempre debe saltar la sospecha de aquello que no se quiera discutir. En el ambiente mexicano empieza a crecer el árbol de la descalificación y a fenecer el de la reflexión, el respeto y la tolerancia.

RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Por su entrega y lealtad, honremos a nuestros marinos

27, Oct, 2021 El Heraldo de México

Flanqueado por océanos y mares, México es, territorialmente, una plataforma logística mundial. A esa posición geográfica y a su riqueza marítima, nuestro país debe gran parte de su progreso económico, social, cultural y político.

La superficie de nuestro territorio marítimo es considerablemente superior a la terrestre: 65 contra 35 por ciento. Es, por tanto, imprescindible que México cuente con un cuerpo armado que salvaguarde la seguridad de nuestros mares y océanos, que custodie nuestras riquezas y proteja nuestra soberanía; cuya solidez institucional, lealtad a la patria y respeto al Estado de Derecho sean imbatibles e incontrovertibles.

Afortunadamente, contamos con él, con la Armada de México, en la Secretaría de Marina. A lo largo de 200 años, nuestros marinos han demostrado estar con las más justas causas, ya frustrando el intento español de reconquistar el país, ya defendiendo los principios liberales de la Constitución de 1857 o respaldando al Ejército Constitucionalista de Carranza. Nuestra Armada repelió dos veces, en cada caso, intentos de invasión por mar de Estados Unidos y Francia.

Nuestros marinos han enfrentado su deber con la responsabilidad y la conciencia de quien sabe que será juzgado por la historia. Por eso la patria, toda, tiene gran fe y confianza en su Armada, nacida un 4 de octubre de 1821, con la creación, durante la Regencia de Iturbide, de Secretaría de Guerra y Marina.

Los primeros departamentos Navales: San Blas, Campeche y Veracruz, fueron creados en 1822, ante la amenaza que representaban las fuerzas españolas asentadas en San Juan de Ulúa, que habían desconocido la Independencia.

Y es en el departamento de Veracruz donde se crean los batallones de infantería y artillería de Marina. La primera escuadrilla naval estuvo conformada por las goletas Iguala y Anáhuac, las balandras cañoneras Tuxpan, Papaloapan, Tampico, Tlaxcalteca, Chalco, Chapala, Orizaba, Campechana y Zumpango.

La Secretaría de Marina cuenta en la actualidad con 268 buques y 130 aeronaves, para salvaguardar la soberanía y la vida humana en el mar, defender la integridad del territorio, garantizar el cumplimiento del orden jurídico y proteger los recursos y el tráfico marítimos, fluviales y lacustres, así como las instalaciones estratégicas.

Hoy, además, participan de manera destacada en la seguridad pública en todas las regiones del país. Nuestros marinos están en las primeras filas, con la misma valentía y la misma vocación de servicio, tanto en la defensa de la patria, como del patrimonio y la vida de cada ciudadano mexicano.

Sus funciones y responsabilidad han aumentado con los años, sin que nos demos apenas cuenta de la importancia de su labor. Le debemos mucho a nuestra Armada y, por eso, honrarla en su Bicentenario es ratificar nuestro apego al Estado de Derecho, federal y democrático, que su lealtad y entrega nos ayudaron a construir.

En el PRI y sus diputados la Marina tiene aliados.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

100 años de la SEP

13, Oct, 2021 El Sol de México

En los más apartados lugares del territorio nacional siempre encontramos un maestro que ofrece sus servicios.En nuestro país hay 246 mil 184[1] escuelas de educación preescolar, primaria, secundaria y bachillerato, en donde estudian 33 millones 415 mil 994niños, niñas y jóvenes[2].

En las cajas del siglo XIX de los archivos estatales y municipales se puede encontrar una gran cantidad de documentos donde se narra el esfuerzo de las comunidades por establecer escuelas y contratar maestros.

En 300 años de vida virreinal no se logró construir un sistema educativo; las escuelas, valiosas muchas de ellas, se encontraban en los grandes centros de población y su destino era formar a las clases altas novohispanas y, en su caso, propiciar acciones de beneficencia.

En la segunda mitad del siglo antepasado surgió la oportunidad para varios ejercicios: las iglesias protestantes abrieron centros educativos; nacieron los colegios de estudios científicos y literarios, yen las entidadesfueron creadas las primeras escuelas normales.

En la lucha por la educación, la Revolución fue el gran detonante que permitió un cambio de rumbo y la construcción del sistema que hoy tenemos. Si bien es cierto que durante el porfiriato se impulsó el nacimiento de las escuelas normales, no podemos pasar por alto que la población analfabeta era del74%.

En buena medida, la opresión que caracterizalos momentos pre-revolucionarios se finca en la desventaja educativa que vivía la mayor parte de la población. No es difícil deducir que la ignorancia facilitaba mantener el status quo. Lo anterior sin dejar de reconocer que en el centro del paísun grupo de jóvenes intelectualeshería de muerte el positivismo y sembraba la semillade la futura política educativa de los gobiernos de la Revolución.

El proyecto carrancista en materia de educación se sostenía en la participación de estados y municipios para ofrecer el servicio, y dejaba fuera al gobierno federal. En Coahuila, todavía en los años 90 del siglo pasado hubo escuelas sostenidas por los municipios. La propiedad de los edificios, su mantenimiento y el pago de la nómina correspondían a este orden de gobierno. Una visión muy norteamericana de la materia.

En este octubre la Secretaría de Educación Pública cumple 100 años. José Vasconcelospromovió el primer cambio a la Constitución, esto sucedió apenas 4 años después de que fuera firmada. Carranza había muerto y Obregón estaba en el poder. Es fácil encontrar los motivos de aquella acción: La necesidad de controlar el sistema educativo nacional y la incapacidad de algunas entidades federativas de ofrecer un servicio de calidad.Sin embargo, fue un golpe para la autonomía de las entidades. Aun así, algunas de ellas mantienen con sus recursos un sistema propio.

La Revolución cambió al país. Dentro de los logros del PRI se encuentra el haber extendido un sistema articulado. Durante el gobierno del presidente Salinas se inició la descentralización de la educación; un esfuerzo que tenía como objetivo mejorar la eficacia del sector y reconocer la individualidad de las entidades. Sin embargo, hoy vivimos un intento por centralizar la función educativa.

Manejar la educación desde el centro y estrangular las finanzas estatales y municipales son acciones centralistas, que tarde o temprano cobrarán la factura al sistema federal. Por lo pronto: felicidades a las y los maestros, auténticos héroes de nuestro país.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Ramos Arizpe, Es momento de que México Recuerde

6, Oct, 2021 Reporte indigo

Estados Unidos Mexicanos, es el nombre de nuestro país. A los centralistas les gustaría que, simplemente, se llamara México. Sin embargo, en nuestra historia se reconoce la realidad de aquellas provincias que siendo distintas lograron construir una nación al independizarse de España.

Miguel Ramos Arizpe nació en Valle de San Nicolás de la Capellanía, al norte de Saltillo y de San Esteban de la Nueva Tlaxcala. En sus escritos, llenos de orgullo, habla de la belleza de su tierra natal. Cuenta sobre el esfuerzo de sus habitantes para defender su tierra: “de cada vecino un labrador, de cada labrador un soldado y de cada soldado un héroe que solo vale por cientos”.

En el México del siglo XXl se agudiza la siempre existente tensión entre el centro y las partes. Desde cuatro sexenios atrás los gobiernos emanados de las tres principales fuerzas partidistas han tenido una sigular política frente a los estados de la unión. Igual impulsaron la iniciativa de los senadores de lista, mecanismo que rompe la paridad de las entidades, que la de retirar del presupuesto fondos antes usados de manera local.

El inquieto Ramos Arizpe, salió de su tierra para convertirse en sacerdote y doctor en derecho. Sin embargo, “le ganó la gana” y se transformó en un brillante político. A su excelente preparación academica sumó dos caracaracterísticas que lo hicieron invencible: el valor para enfrentar al poder y la bendita terquedad de quienes han vencido al desierto.

A principos del XlX soplaron los vientos de cambio: las ideas de la Revolución Francesa se pusieron en boga y la independencia de las colonias americanas marcaron un ejemplo de libertad para las españolas. El viejo imperio castellano crujía, y en el horizonte se anunciaba el triunfo de un nuevo modelo de producción: el capitalismo. El imperio se hacía obsoleto, y mientras los movimientos de independencia estallan en el nuevo mundo, en la península se llama a las Cortes de Cadiz, a donde parte Ramos Arizpe para llevar la voz de sus compatriotas al foro gaditano.

El coahuilense lleva en su mente el poderoso discurso que reprocha la desigualdad producto del centralismo. Muy pronto les recuderda a los ibéricos el abandono que mantiene la metrópoli sobre la periferia y la voraz práctica de expoliar impuestos y retribuir poco a quienes generan la riqueza.

Tras doce años en Europa y después de muchas vicisitudes, el famoso “Comanche” regresa al México independiente y redacta la constitución federalista del 24. Intuía que un país que sofocaba a sus regiones tendría como consecuencia el subdesarrollo y la posible pérdida de territorio. Años despues, el egoísmo de los políticos capitalinos y las locuras de Santa Anna, dejaron a su estado sin los inmensos territorios de Texas.

México requiere de su diversidad para crecer. Demanda libertad para, dentro de la responsabilidad de un sentimiento nacional, fijar rumbos y destinos distintos, indispensables para prosperar. Los ejemplos de Alemania y EEUU, e incluso de las autonomías españolas refrendan tal posibildad de convivencia.

Ahora, que hablamos de cambios constitucionales y de presupuesto, vale la pena regresar al pensamiento del famoso “Comanche” coahuilense.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

De Presupuesto Hablando

6, Oct, 2021 Editorial El Heraldo

El pasado 6 de junio los mexicanos fueron a las urnas para elegir diputadas y diputados al Congreso. Los hoy legisladores recorrieron el país en busca del voto; escucharon inquietudes y como en toda contienda política hicieron compromisos. En un país que transita una crisis económica es fácil imaginar sobre el contenido de las promesas de campaña.

En el horizonte de la nueva legislatura se anuncian los primeros grandes temas a debate: paquete económico y reforma eléctrica. Los tiempos imponen un abordaje inmediato de la propuesta de leyes recaudatorias y luego el debate sobre Presupuesto de Egresos de la Federación.

Hace unos días el secretario de Hacienda depositó el Proyecto del Presupuesto. Ese es un momento muy esperado, para nadie es un secreto que gobernadores, alcaldes, organismos empresariales y de la sociedad civil, así como los mismos legisladores esperan el texto con la esperanza de ver reflejados los recursos que resuelvan sus problemas e intereses legítimos. Todos saben que se trata de un proyecto y que en principio falta la discusión del mismo y la votación que lo refrende o modifique.

Miguel Ramos Arizpe, nació en un pueblo de Coahuila que hoy lleva su nombre. En la actualidad se trata de un emporio fabril sede de una intensa producción automotriz. Sin embargo, las cosas no siempre marcharon bien, en un principio la población sobrevivió gracias al esfuerzo de sus habitantes y con ellos suplió el abandono y el expolio al que era sometido por la metrópoli. El sacerdote y doctor en derecho Ramos Arizpe, fue designado diputado a las Cortes de Cádiz, aquel intento peninsular por evitar la catástrofe del imperio español. Allá llevó la inconformidad de sus paisanos y el reclamo autonomía para las provincias. Para él, y tenía razón, el centralismo era el principio de todos los males.

Los diputados de la LXV Legislatura enfrentan una realidad amarga, el Proyecto de Presupuesto es alejando a lo que comprometieron en campaña. Muy pocas de aquellas inquietudes que recogieron en su caminar tienen presupuesto para ser solventada. En el texto no aparecen aquellos fondos exitosos: pueblos mágicos, desarrollo metropolitano o fortalecimiento de la seguridad. Tampoco hay recursos para el emprendimiento, la sanidad agropecuaria, la infraestructura en el campo o la formación de médicos. ¿Qué ha pasado en otras legislaturas? Hasta la LXIII, es decir, antes de la llegada de Morena al Congreso, el debate y la interacción con la sociedad permitían adecuaciones al Presupuesto. Sin embargo, la experiencia más reciente es que en los últimos tres años se movió una coma al texto enviado por la Secretaría de Hacienda.

¿Morena y sus aliados escucharán a la sociedad, gobernadores y alcaldes? ¿El grupo mayoritario permitirá que se modifique el Proyecto de Presupuesto y con ello dar viabilidad a las finanzas estatales y municipales? La oposición llevará a tribuna los sentimientos de una nación que demanda se resuelvan problemas locales y se respete la organización federal y municipal que nos legó Ramos Arizpe desde la Constitución de 1824.

La mayoría debe reflexionar sobre la vida, pensamiento y obra del ilustre sacerdote coahuilense que por su lealtad a su estado fue llamado el “Padre del Federalismo”. El centralismo es un mal que dejo terribles resultados para México.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

La disputa por las comisiones

6, Oct, 2021 Reporte indigo

La Cámara de Diputados tiene 500 integrantes, todos con derecho a voz y voto. De no existir las comisiones de trabajo se antoja difícil que, con ese número de legisladores, se pudieran organizar el debate y la resolución de los asuntos que se someten a la consideración del pleno camaral.

Para resolver este dilema de interacción se constituyen comisiones que, en la actual LXV Legislatura, suman 51, cinco más que en la anterior. Diversidad Sexual y Cambio Climático son dos de los nuevos espacios donde los legisladores podrán debatir y acordar.

¿Por qué los partidos se disputan la presidencia de las comisiones? La respuesta es sencilla: estas unidades de trabajo representan un factor decisivo dentro de la cadena legislativa y su dirección se distribuye conforme al peso político de las bancadas. Mientras más diputadas y diputados más presidencias de comisiones. Ahora bien, aun cuando la ley no les da valores diferentes a ellas, es normal que por su tema se les asigne una mayor influencia a unas sobre otras. Presupuesto, Gobernación y Población, Hacienda y Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación son de las comisiones donde su presidencia es más codiciada.

Las comisiones a las cuales me he referido serán protagonistas en las próximas semanas de una gran actividad. Algunas tendrán que procesar el Paquete Económico y llevar ante el pleno la discusión de los proyectos de dictamen de las iniciativas que se debaten.

En ese sentido las y los diputados que las presiden juegan un rol fundamental para la conducción de los trabajos. Entre los legisladores de todos los partidos hay la expectativa de modificar el presupuesto y llevar recursos a sus estados y municipios, pero también existe el temor de que se repita la historia de los años pasados, donde el dictamen de presupuesto no tenía ninguna variación con el proyecto enviado por la Secretaría de Hacienda. Incluso, hay quien señala que el texto de dictamen sometido a la consideración de los legisladores no se redactó en San Lázaro.

En días pasados el presidente de la República envió a la Cámara baja una iniciativa para reformar en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos las normas que dan sustento a la actividad eléctrica del país. La iniciativa en comento va a provocar que otras dos comisiones entren en una intensa actividad; me refiero a la de Puntos Constitucionales y a la de Energía. Es fácil imaginar la importancia que tendrá la conducción de estas dos comisiones y la presión que sobre los integrantes se ejercerá.

Abrir la Cámara a la sociedad, invitar a los actores sociales y económicos a confrontar sus ideas ante las y los diputados, llamar a los expertos a externar sus opiniones sobre la Reforma Eléctrica o sobre algún otro tema, son buenas prácticas para enfrentar una tarea legislativa que se advierte de gran responsabilidad. En el caso de la última iniciativa presidencial, de no presentarse en las cámaras de Diputados y Senadores una apertura para el debate profundo con la sociedad, será muy difícil que los legisladores legitimen su voto —cualquiera que sea su sentido—.

México requiere puntos de acuerdo que concilien a una sociedad dividida y en franca crispación. En el Congreso se dan cita todas las inquietudes y las pasiones de un país que parece no encontrar su rumbo. Lo que mal inicia mal acaba. Si el proceso legislativo nace en lo oscuro y las comisiones no generan los espacios de discusión, tendremos un mal final para la Legislatura.

Veamos qué pasa en San Lázaro y cómo la mayoría y la oposición sortean su responsabilidad.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Disputa por las comisiones

5, Oct, 2021 Reporte Indigo

La Cámara de Diputados tiene 500 integrantes, todos con derecho a voz y voto. De no existir las comisiones de trabajo se antoja difícil que, con ese número de legisladores, se pudieran organizar el debate y la resolución de los asuntos que se someten a la consideración del pleno camaral.

Para resolver este dilema de interacción se constituyen comisiones que, en la actual LXV Legislatura, suman 51, cinco más que en la anterior. Diversidad Sexual y Cambio Climático son dos de los nuevos espacios donde los legisladores podrán debatir y acordar.

¿Por qué los partidos se disputan la presidencia de las comisiones? La respuesta es sencilla: estas unidades de trabajo representan un factor decisivo dentro de la cadena legislativa y su dirección se distribuye conforme al peso político de las bancadas. Mientras más diputadas y diputados más presidencias de comisiones. Ahora bien, aun cuando la ley no les da valores diferentes a ellas, es normal que por su tema se les asigne una mayor influencia a unas sobre otras. Presupuesto, Gobernación y Población, Hacienda y Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación son de las comisiones donde su presidencia es más codiciada.

Las comisiones a las cuales me he referido serán protagonistas en las próximas semanas de una gran actividad. Algunas tendrán que procesar el Paquete Económico y llevar ante el pleno la discusión de los proyectos de dictamen de las iniciativas que se debaten.

En ese sentido las y los diputados que las presiden juegan un rol fundamental para la conducción de los trabajos. Entre los legisladores de todos los partidos hay la expectativa de modificar el presupuesto y llevar recursos a sus estados y municipios, pero también existe el temor de que se repita la historia de los años pasados, donde el dictamen de presupuesto no tenía ninguna variación con el proyecto enviado por la Secretaría de Hacienda. Incluso, hay quien señala que el texto de dictamen sometido a la consideración de los legisladores no se redactó en San Lázaro.

En días pasados el presidente de la República envió a la Cámara baja una iniciativa para reformar en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos las normas que dan sustento a la actividad eléctrica del país. La iniciativa en comento va a provocar que otras dos comisiones entren en una intensa actividad; me refiero a la de Puntos Constitucionales y a la de Energía. Es fácil imaginar la importancia que tendrá la conducción de estas dos comisiones y la presión que sobre los integrantes se ejercerá.

Abrir la Cámara a la sociedad, invitar a los actores sociales y económicos a confrontar sus ideas ante las y los diputados, llamar a los expertos a externar sus opiniones sobre la Reforma Eléctrica o sobre algún otro tema, son buenas prácticas para enfrentar una tarea legislativa que se advierte de gran responsabilidad. En el caso de la última iniciativa presidencial, de no presentarse en las cámaras de Diputados y Senadores una apertura para el debate profundo con la sociedad, será muy difícil que los legisladores legitimen su voto —cualquiera que sea su sentido—.

México requiere puntos de acuerdo que concilien a una sociedad dividida y en franca crispación. En el Congreso se dan cita todas las inquietudes y las pasiones de un país que parece no encontrar su rumbo. Lo que mal inicia mal acaba. Si el proceso legislativo nace en lo oscuro y las comisiones no generan los espacios de discusión, tendremos un mal final para la Legislatura.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Ramos Arizpe y la lucha que continúa

21 sep, 2021 Reporte Indigo

México es un país de casi dos millones de kilómetros cuadrados. Es una compleja nación donde conviven comunidades con intereses muy distintos, a las cuales une un pasado colonial.

Las aspiraciones legítimas pueden ser notoriamente diferentes, y siempre hay una tensión entre el centro y la periferia que se manifiesta de diversas maneras. En el pasado, dicha tensión llegó a los extremos de la separación momentánea de entidades y la pérdida definitiva de grandes territorios.

Miguel Ramos Arizpe nació en 1775 en la población que hoy lleva su nombre. Entonces el poblado se conocía como Valle de San Nicolás de la Capellanía, y era un edén al inicio del desierto. Hoy conserva su perfume de provincia, pero es un emporio de producción industrial. En la cuna del “Padre del Federalismo”, entre otras cosas, se produce: acero, automóviles y productos de salud.

En contraste a los tiempos del joven Miguel, que tuvo que salir a otras latitudes para estudiar, hoy la tierra que lo vio nacer es sede de dos universidades públicas y un sinfín de escuelas.

El sacerdote y doctor pronto dio muestras de su pasión por la política. Su conocimiento de la realidad que se vivía en las provincias y la urgencia de cambiar el destino de sus paisanos lo llevó a las Cortes de Cádiz. El viejo imperio español crujía, su debilidad permitió la invasión napoleónica y las ideas de modernidad incitaron a sus colonias a buscar la independencia. Mientras Ramos Arizpe debatía en las Cortes o pasaba temporadas en las cárceles ibéricas, en su lejano país se desarrollaba una prolongada guerra de liberación.

Desde varios sexenios atrás se ha debilitado la organización federal. El catálogo de acciones es largo, igual se promovió la lista de senadores de representación proporcional, mecanismo que rompe la equidad entre las entidades, que se han eliminado fondos que eran usados por los gobiernos subnacionales y locales. El viento centralista ha cercenado facultades a los estados y trata de lograr la uniformidad de manera artificial. De igual manera, los gobiernos nacionales, en muchas ocasiones, han olvidado su obligación de auxiliar a las entidades cuando afrontan problemas que escapan a sus posibilidades de respuesta.

propiciar el desarrollo de las comunidades. Su visión se impuso en el Constituyente del 24, sin embargo, el convulso siglo XlX fue de “ires y venires” entre las dos formas de organización y, a consecuencia de esto, pronto los texanos abandonaron la unión y los americanos se llevaron los grandes territorios de Arizona, Nuevo México y California.

La larga lucha, en el terreno fáctico de la política, entre centralistas y federalistas no acaba. Hoy, México está viendo resurgir lo que Miguel Ramos Arizpe tan férreamente combatiera: el centralismo

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Lázaro, Pedro Garfias y la migra.

13 Sep, 2021 Reporte indigo

Nació en Salamanca, España. Murió en Monterrey, con 66 años. Lo mató la soledad del exilio. En 1938 se ganó el futuro destierro al obtener el premio nacional de literatura por su libro “Poesía de la guerra española”.

De alguna manera las migraciones, pequeñas y grandes, son la historia de la humanidad. Desde aquella inicial que llevó a nuestros más lejanos antepasados a salir del África, hasta la que hoy es un insuperable caudal humano que busca vivir en el norte para aprovechar en migajas la riqueza que se ha construido con la explotación del sur. Toda migración queda marcada por el trauma de dejar la tierra originaria. Pueden pasar decenas de generaciones y encontrar una simple referencia al origen distante. Los ejemplos menudean en el lenguaje, comida o tradiciones.

Pedro Garfias Zurita, como León Felipe, Luis Cernuda y miles de españoles cruzaron el Atlántico para salvar sus vidas. Atrás quedaron: Antonio Machado, muerto en Francia, Lorca con su cuerpo perdido en Granada y Miguel Hernández, que solo vivió 31 años.

En octubre de 2020 el Papa Bergoglio, en su encíclica Fratelli tutti, señaló: “Tanto desde algunos regímenes políticos populistas como desde planteamientos económicos liberales se sostiene que hay que evitar a toda costa la llegada de personas migrantes. Al mismo tiempo se argumenta que conviene limitar la ayuda a los países pobres, de modo que toquen fondo y decidan tomar medidas de austeridad. No se advierte que, detrás de estas afirmaciones abstractas, difíciles de sostener, hay muchas vidas que se desgarran. Muchos escapan de la guerra, de persecuciones, de catástrofes naturales; otros, con todo derecho, buscan oportunidades para ellos y para sus familias, sueñan con un futuro mejor y desean crear las condiciones para que se haga realidad”.

Hace unos días, las pantallas de televisión se llenaron con las imágenes terribles de agentes del Estado Mexicano tratando de detener a migrantes centroamericanos y caribeños. A todos impactó el odio de un agente fronterizo que aplastaba la cabeza de uno de aquellos hombres que buscaban ingresar al país.

El migrante Garfias describió su arribo al puerto de Veracruz: “Derribadas las frentes, desgarrados los pechos, los hombres como arenas de cristales espesos y las mujeres altas como torres de hielo. ¿Qué éramos ante el signo de la mañana?… ¿Qué éramos? De pronto, se hizo añicos de luces el silencio y una gran muchedumbre de voces respondieron: ¡Viva la España libre!... Las mujeres se irguieron y mostraron sus niños como racimos tiernos. Los hombres restallaron como trigales secos, los ancianos lloraron… y todos comprendieron. ¡Éramos mexicanos! Campesinos y obreros abrían sus costados y sus brazos enérgicos. Y un hombre avizoraba, gravemente a los lejos. Cárdenas que tu nombre arda en todos los pechos como en todas las frentes el nombre de tu pueblo”.

La migración suele usar varios nombres: éxodo, destierro, exilio, entre ellos. México tiene que reflexionar sobre su responsabilidad histórica con la migración. Me congratulo por el país que salvó a Evo, pero me duele el que reprime a los pobres del caribe.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Plurinominales

13 Ago, 2021 El Sol de México

  El tema de los legisladores plurinominales a menudo desata controversia. Incluso en forma periódica aparecen intentos por desaparecerlos. El principal argumento es el costo que generan y el hecho de que en su mayoría no realizan campaña.

Antes de avanzar, simplifico la razón de un legislativo bicameral: al ser nuestro país una federación, aunque a veces no lo parezca, la cámara baja representa a la población y la alta a los estados. Así las cosas, una entidad federativa tiene más diputados en cuanto tenga más población. En el caso del Senado, la lógica nos diría que debe haber igual número de senadores por estado, pues como miembros de la Unión tienen la misma importancia, pero no es así.

En la realidad, el Senado sufrió una distorsión cuando se incluyó una lista nacional plurinominal, lo que generó una representación desigual entre los estados. Esta mala decisión se puede solucionar de diversas maneras, pero será en otra oportunidad cuando hablemos al respecto.

Ahora bien, los diputados plurinominales responden a la necesidad de representar a los electores que votaron por candidatos que no obtuvieron el triunfo por mayoría. Un ejemplo: en la elección de 2009 el PRI obtuvo con el 36.94% de los votos el 61% de las diputaciones de mayoría relativa. De no existir los plurinominales, una minoría de ciudadanos se hubiera impuesto al total de los electores. Por efecto de la representación proporcional la bancada del PRI terminó con un 47% de las curules. No pasa desapercibido que se mantiene una sobrerrepresentación.

MORENA anuncia la intención de presentar una iniciativa de reforma que revise el órgano electoral y la composición de la cámara baja. En el segundo de los casos se desliza el interés de suprimir a los diputados plurinominales. De llevarse a la realidad la discusión de estos dos temas, propongo cuando menos un par de puntos a debate: 1) que en la Cámara se represente mediante diputados, el porcentaje de votación. Líneas arriba usé el ejemplo de la elección de 2009, ahora presento el de 2021, donde la coalición Juntos Hacemos Historia sacó el 43% de la votación, tuvo un 62% de los triunfos de mayoría relativa y tiene un porcentaje total de diputados del 56%. Lo correcto, a mi parecer, es que el número de curules sea equivalente al porcentaje de votos. En el mundo hay diversos ejemplos de solución que se pueden usar. 2) Si en verdad la sociedad mexicana quiere bajar el costo de las contiendas electorales y no le importa perder representación territorial, la respuesta es disminuir el número de diputados de mayoría relativa, que son aquellos cuyas contiendas sí generan un costo al contribuyente. Menos diputados de mayoría trae como consecuencia disminuir el número de juntas distritales del INE.

La representación proporcional pura, entre otros temas, permite que todos los votos cuenten. El ciudadano se vera reflejado de mejor manera en la Cámara y, en teoría, vamos a tener leyes con un mayor consentimiento popular.

Recomiendo para más información: “En defensa de los plurinominales”, excelente artículo de Ciro Murayama, que apareció en el último número de la Revista Nexos.
Coordinador de la bancada del PRI en Cámara de Diputados


POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Weber y el COVID-19

10 ago, 2021 Reporte índigo

Max Weber murió el 14 de junio de 1920. Además de dejar inconclusos varios debates intelectuales, heredó a su esposa Marianne, una serie de problemas, entre ellos, alimentar a cuatro hijos recién adoptados. Este científico alemán, referente del pensamiento sociológico del siglo XX, construyó una buena parte de su obra en los vaivenes que le provocaban sus laberintos mentales, los cuales, además, tenían a su esposa al borde de la depresión y en el manicomio. Por cierto, algunos historiadores resaltan que Marianne era igual o más brillante que él, además de ser una destacada feminista.

En un cuartel de Estados Unidos, un soldado desarrolló una extraña enfermedad que muy pronto desencadenó una de las más terribles pandemias que ha vivido la humanidad. Era el año de 1918 y al padecimiento se le denominó gripe española. El problema se agudizó cuando los infectados fueron enviados a combatir en lo que era la primera guerra mundial. A los gringos no les importó diseminar la enfermedad, y prefirieron participar en el botín de una guerra que estaba decidida.

Con cifras alarmantes en contagios y fallecimientos, México vive la tercera ola de la pandemia. En la sociedad mexicana la tragedia ha tenido diversas perspectivas; en un principio menudearon las voces de incredulidad, cuya postura fue estimulada por el discurso del Gobierno. Luego, las escenas de hospitales saturados y las filas de carrozas en espera de un lugar para cremar a los cadáveres nos revelaron la realidad de la emergencia sanitaria.

Meses después, la disminución en el ritmo de muertes y los discursos triunfantes escondieron la pesadilla. Ahora, crece una narrativa que, de forma consciente o no, esconde el fracaso de las políticas públicas para frenar el problema: “la economía no puede morir”, es la consigna que se repite o se desliza en la sociedad.

Max Weber murió de fiebre española en un rebrote que aconteció dos años después del caso cero. Tenía 56 años, y fue uno de los 50 millones de personas que perdieron la vida por esa causa. Para tener idea de la una magnitud de lo que representaba esa cifra, basta recordar que la población total de México ascendía a los 10 millones de personas.

Dicho sea de paso, también nuestro país fue víctima de esa enfermedad. Si bien hasta ahora no hay consensos sobre la cifra de defunciones. El impacto se puede apreciar con John Womack, quien concluyó que esa pandemia había sido determinante en la derrota zapatista.

Para el caso actual, la economía mexicana ha sido un valor preponderante en el criterio del Gobierno a la hora de tomar sus decisiones; sin embargo, no debemos olvidar que el avance económico del país se había frenado antes de la pandemia.

El COVID-19 agudizó los problemas para un crecimiento efectivo: un crecimiento a partir de los indicadores de 2018, que son los únicos válidos para evaluar si México ha avanzado o no.

Esto suena evidente, pero poco sirve a quien muere en una economía boyante. En este sentido, no puede haber pretexto para salvar vidas. La tercera ola tiene que ser enfrentada desde la racionalidad de la ciencia y con la seriedad y calidad que le corresponde a la catorceava economía del mundo. No estamos para un populismo neoliberal que sostenga: “que se muera quien se tenga que morir”. Mucho menos, para culpar solo al COVID-19 del deterioro de la economía nacional.

POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Reconquistando la paz

30 jul, 2021 El Sol de México

  En cuestión de seguridad pública es común saber de disputas entre autoridades de los tres órdenes de gobierno. Cuando sucede un hecho delictivo de magnitud o aparecen estadísticas desfavorables no es extraño que en los medios de comunicación se deslicen frases o argumentos mediante los cuales los titulares de los ordenes de gobierno traten, para deslindarse, de culpar a sus homólogos.

Hace unos días el politólogo e investigador nacional Sergio Aguayo presentó Reconquistando la Laguna, documental auspiciado por El Colegio de México. En 52 minutos describe el esfuerzo institucional para lograr la paz en esta emblemática zona del país.

En el presente artículo no pretendo, además es imposible, desarrollar la estrategia que permitió terminar con la violencia en la comarca lagunera y el conjunto del estado de Coahuila. Adelanto que, aun cuando se observan algunas similitudes, hay rasgos que distinguen las acciones que se aplicaron para cada uno de los territorios de la entidad (Coahuila tiene seis regiones geográficas y económicas).

La responsabilidad de la paz es esencialmente un tema de las autoridades estatales. Esta afirmación puede resultar controversial; sin embargo, mi experiencia me permite aportar argumentos para sostenerla. Me explico: el gobernador es la autoridad que mejor puede articular en su jurisdicción los esfuerzos con la federación y los municipios. Además, es quien tiene la mayor oportunidad de convocar a la sociedad e instrumentar la estrategia.

En el lapso que va de 2012 a 2017 Coahuila disminuyó en más de un 82 por ciento los homicidios y a la fecha mantiene un estándar de paz que lo distingue del resto del país. El ejemplo de La Laguna es notable, pues Torreón, de ser la quinta cuidad más violenta del mundo, salió de ese terrible ranking y se convirtió en referente de tranquilidad. Aun más: quien visita Coahuila puede viajar a cualquiera de los siete pueblos mágicos sin ningún inconveniente u organizar actividades al aire libre o de recreo sin contratiempos.

Son bien conocidas la mayoría de las grandes líneas que sirven para armar una estrategia de paz. Algunas de ellas se pueden enumerar fácilmente: mejorar las policías, involucrar a la sociedad, crear bienestar económico, construir leyes modernas, etcétera. Más allá de distinguir elementos de respuesta como los anteriores, el peso de la solución se encuentra en el compromiso de las autoridades para involucrarse en la instrumentación y evaluación de la estrategia. Esto se traduce, de querer buenos resultados, en un compromiso total de la autoridad subnacional, casi hasta extremos obsesivos. La agenda del gobernante exitoso en materia de seguridad se ve necesariamente dominada por el tema.

El campo de la ejecución de las estrategias incluye el diseño de acciones específicas y su evaluación cotidiana. Las entidades federativas con logros en este campo se distinguen por una actividad intensa y consistente en los consejos de seguridad. Es ahí, en una revisión permanente, donde se descubren las debilidades de la operación y, con un poco de inteligencia y estadística, se encuentra la lógica delictiva de ciudades y regiones. El problema de la inseguridad tiene solución. El mayor obstáculo es la falta de voluntad para atenderlo y el poco tiempo que en su agenda pública y personal dedican los políticos cuando gobiernan.


POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Saltillo

16 jul, 2021 El Sol de México

  El Apóstol Jacobo, ahora conocido como Santiago, es recordado por su cercanía con Jesús; este lo acompañó en la transfiguración y en la oración del huerto de los olivos. Por su carácter y pasión, el galileo le tomó un afecto especial y le asignó el sobrenombre de “el hijo del trueno”. Cuenta la tradición que sus restos fueron a dar hasta la lejana Galicia, en donde su tumba se convirtió en un lugar importante de peregrinación, para la cristiandad.

En 1577, de acuerdo con la historia oficial, se fundó Saltillo. Lo que si es cierto, es que hace muchos años, los conquistadores incursionaron en lo que hoy es su territorio. Era tierra llana hacia el noroeste, y para muchas de las futuras expediciones hacia el norte, significó sin lugar a dudas, un lugar de resguardo, antes de adentrarse en los inmensos territorios ignotos. Años después, llegarían colonizadores tlaxcaltecas y conformarían una nueva villa, a la que denominaron San Esteban de la Nueva Tlaxcala.

La pasión del Apóstol Santiago trascendió a la muerte de Jesús y tuvo varias consecuencias: la primera, fue que el rey Herodes lo decapitó, y la segunda, es que varios siglos después, se convirtió en el patrono de los ejércitos españoles, particularmente de la caballería. Al santo, ahora vestido de peregrino, se le dio a conocer montado y armado en las batallas que libraban los ibéricos contra los moros. La cosa no quedó ahí, el amigo de Jesús viajó con todo y conquistadores al continente americano y siguió dando de sablazos a diestra y siniestra, solo cambió de objetivo y en lugar de arremeter contra los hijos de Alá, emprendió en contra de los pobladores de la tierra conquistada.

Hoy Saltillo tiene cerca de un millón de habitantes y es el centro de una de las regiones industriales más importantes del país. Mediciones de organismos especializados la ubican en una posición privilegiada en materia de competitividad, calidad de vida y seguridad. No obstante, su liderazgo en la producción automotriz, la ciudad conserva la magia que llevó al pintor norteamericano Edward Hopper a vivir en ella durante tres temporadas; el paso del artista quedó plasmado en varios lienzos, que hoy se exhiben en importantes museos del mundo.

Santiago “matamoros”, o “mataindios” según conviniera, se le hizo participar en muchas batallas; igual en Centla, Tabasco, en el Templo Mayor o en Querétaro. A este santo, para el cual aquello de poner la otra mejilla no era exactamente lo mejor, muchas poblaciones de América deben su nombre; es patrono de Saltillo y su Catedral está dedicada a él. El próximo 25 de julio se conmemora la fundación de la ciudad; no sabemos si ese día en realidad pasó tan importante suceso, pero se aprovecha la fiesta del “hijo del trueno”, para festejar su aniversario.

Esta es mi primera colaboración en la cadena periodística más importante de México, y pude haber escrito de algún otro tema pero no encontré uno mejor, que la ciudad que me vio nacer. Felicito a mis paisanos y en particular al Gobernador Miguel Riquelme, y al alcalde Manolo Jiménez, por el desarrollo y buena marcha que tiene nuestra insigne ciudad de Saltillo, conocida en todo México como “La Atenas del norte”.


POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Este no es el sexenio de Carranza

21 May, 2020 La Prensa de Monclova

  Hoy 21 de mayo se cumplieron 100 años del magnicidio de Venustiano Carranza. El coahuilense ha sido el único presidente que, asesinado, ha muerto en funciones. Como sabemos, los hechos sucedieron en la sierra del estado de Puebla, en lo que era y sigue siendo el pequeño poblado de Tlaxcalantongo. En 2019 se cumplió otro centenario, el de la muerte de Emiliano Zapata. Pero con este aniversario las cosas fueron muy distintas, pues el gobierno federal y MORENA con su mayoría legislativa, denominaron a ese año con el nombre del caudillo del sur, realizando una serie de eventos para recordar la vida y obra de tan afamado personaje. Carranza no las trae todas consigo. Es evidente que el gobierno de la autollamada “cuarta transformación” no lo ve con buenos ojos. De eso nos dimos cuenta desde los primeros días del sexenio, cuando se presentó la identidad gráfica del gobierno entrante y se omitió, entre los “dioses tutelares”, al presidente que convocó al Constituyente de Querétaro. Es muy difícil que una persona escape de su historia: pasado familiar, educación, patria chica, experiencia inicial o religión. Es el caso de Carranza, que salvo en contadas ocasiones, no siguió la lógica que le imponía su contexto histórico personal. Cuando esto sucedió, fue por alguna circunstancia inevitable, pero aún en esos momentos había una referencia a su construcción personal. Carranza era un destino que se cumplía inexorablemente. Siguiendo a Krauze, en su obra México: Biografía del Poder, podemos decir que los coahuilenses tenemos un particular sentido de lo que significan libertad e independencia. Somos producto del desierto y de la adversidad ambiental. El centro del país expolia la riqueza de nuestra tierra y poco regresa a cambio. Ese mismo centro, a menudo, nos deja solos en las adversidades. En uno de los momentos más críticos de la historia del estado, un presidente inepto, como lo fue Antonio López de Santa Anna, y una bola de políticos egoístas, entregaron Texas a los americanos.  Coahuila, abandonado por el centralismo gobernante, perdió la mayor parte de su territorio. Así las cosas, conviene plantear algunas preguntas para entender al hombre que nació en Cuatro Ciénegas, Coahuila, en 1859. ¿Quién es Carranza? ¿Cómo procedió? ¿Hasta dónde llegó en los momentos de tensión? ¿Carranza era predecible? Empecemos por la última pregunta: Carranza, en sus años de gobernador, primer jefe del Éjercito Constitucionalista y presidente de la República, fue un hombre de poder al cual se le podía predecir con cierta facilidad. Sus políticas públicas, sus respuestas a la coyuntura, y sus decisiones de mediano y largo plazo correspondieron con su contexto histórico personal. Él siguió su guion al pie de la letra. Actuó, desde su adhesión a Madero, en un delgado alambre entre la vida y la muerte. Diez años después de la batalla de ciudad Juárez, los sonorenses lo mataron. Carranza no podía, ni pudo, escapar a su historicidad, como los mártires de la Reforma no escaparon a su destino. Carranza sabía que sus abuelos y padres se habían aferrado a la tierra para forjarse una vida. En su infancia y juventud escuchó de Juárez, y de su defensa de la patria ante el invasor francesa. Conoció de los rigores de la tierra. Alguien sostuvo que Carranza era un latifundista. El crítico, seguramente desconoce que en el desierto de Cuatro Ciénegas o de Ocampo se requieren de 50 hectáreas para dar de comer a una vaca. Carranza fue producto de su educación positivista en el Ateneo Fuente, así como de la herencia juarista y liberal de su familia. Pero, también del valor rebelde de su progenitor, Jesús Carranza, capaz de enfrentar sin miedo al poder central o al invasor europeo. Los relatos dicen que quiso ser médico, uno de sus familiares me aseguró el hallazgo de datos que indicaban su interés por estudiar abogacía.  Lo que todos sabemos, es de su terca pasión por la historia, que lo hacia aparecer en los salones de la Escuela Normal de Coahuila donde se ofrecía esa cátedra. Era un coahuilense que sabía del valor de un México federado, donde las partes de la Unión no deben ser un acomodo discursivo. Demostró que desde la periferia se tenía la capacidad de retar y vencer al usurpador. Fue con esa convicción que la legislatura de Coahuila, al desconocer al gobierno de Huerta, utilizó un mensaje poderosamente retador, lleno de orgullo y de legitimidad. Un mensaje que recuerda la dignidad de Ramos Arizpe en la corte gaditana. En la guerra, Carranza era un civil, su vestimenta de campaña carecía de galones o insignias. No le llamaban general o comandante: era el Primer Jefe. Fue el líder de una revolución donde cada acto importante se sostenía en una ley, decreto o plan. Es Carranza un hombre que sabía del estado laico. No fue enemigo de la religión y prueba de ello era la cercanía a personajes como Andrés Osuna, influyente pastor metodista, al cual le asignó funciones educativas en su paso por el gobierno del Estado y al momento de ejercer la Presidencia de la República. Es también, un convencido municipalista y, por ello, en la Constitución de 1917, empujó facultades y atribuciones para la célula básica del país. Él fue alcalde y entendía de las penurias financieras de las administraciones municipales. El coahuilense sabia de la soberanía y el riesgo de perder la independencia. Su conocimiento de la historia le ayuda a sortear el difícil entorno internacional de la Primera Guerra Mundial y las ambiciones imperialistas de los americanos. Con destreza libró la crisis que la imprudencia villista (ataque a Columbus) provocó con los vecinos del norte. Por estas y algunas otras razones, es natural que el cieneguénse no puede ser el personaje de la “cuarta transformación”. Carranza gobernó y tuvo la responsabilidad de conducir al país en momentos cruciales. Es evidente su conciencia acerca del compromiso que la historia había puesto en sus manos. Insisto, Carranza era un hombre de historia y de ella extraía respuestas a su presente. La tensión social liberada en un pueblo en armas reclamaba una salida y él la encontró y construyó en el proceso constitucional de 1917. En su lógica, el país debería seguir la ruta civil y eso le costó la vida. Carranza no pensó en perpetuarse en el poder, cosa que después hicieron Obregón y Calles. Los sonorenses no esperaron al resultado electoral, optaron por la vía armada y por dar muerte a Carranza. La responsabilidad de gobernar marca la diferencia entre Carranza y personajes como Villa y Zapata. Es muy romántico escuchar la afirmación de que estos últimos no pretendieron el poder, pero en la práctica eso les evitó tomar decisiones públicas y, sobre todo, decisiones de Estado. Siempre será más fácil situarse en el bando de los que proponen y que no son juzgados, al de aquellos que actúan y pasan por la balanza de la historia. A fin de cuentas, siendo históricamente objetivo, lo que se materializó del pensamiento de Villa, Zapata o Flores Magón, fue lo que el genio de Carranza, con su Congreso de Querétaro, concretó en lo que llamamos, desde hace ya un siglo, Carta Magna. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
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Villa Unión y Villagrán

20 Dic, 2019 El Heraldo de Saltillo

  En el noreste de Coahuila, dos pequeñas poblaciones, Gigedo y Rosales, formaron, en 1927, Villa Unión. Oasis, con una nogalera impresionante, y sitio de devoción para miles de creyentes que visitan al Santo Niño de los Peyotes, milagrosa figura que tiene como su casa una centenaria capilla ubicada a pocos pasos de la Presidencia Municipal. Los habitantes de la región son herederos de conquistadores y expedicionarios que colonizaron el norte inhóspito y lejano. También lo son de héroes republicanos que vencieron al imperio en las cercanías de Gigedo, así como de revolucionarios que se levantaron en armas contra la dictadura. Villa Unión es parte de los Cinco Manantiales. Así se conoce a la región que comparte con Nava, Allende, Zaragoza y Morelos. El subsuelo, su nombre lo anticipa, es rico en agua y las nogaleras reciben el preciado líquido gracias a centenarias acequias. Muy cerca se encuentran Piedras Negras y Guerrero, pueblo mágico, en donde se recuerda el viejo camino a San Antonio de Béjar. Los habitantes de Villa Unión, al igual que sus vecinos, son conocidos por su bonhomía y laboriosidad. En el área funciona una de las más grandes cerveceras del mundo. Hay enormes minas de carbón y una impresionante termoeléctrica. Los Manantiales cuentan con universidad, escuelas de educación superior y se juega muy buen béisbol, algo importante en estos tiempos. A ello se añade una rica agricultura y ganadería. El 30 de noviembre ingresaron terroristas por un camino rural a la pacifica población: más de cien delincuentes a bordo de decenas de camionetas. El resultado es conocido, pero vale la pena puntualizar algunas cosas. Primero: Los intrusos fueron derrotados. La policía estatal y las fuerzas federales actuaron de inmediato y repelieron la agresión. Segundo: El gobernador Miguel Ángel Riquelme se presentó en el lugar unas horas después de iniciado el ataque, y me dicen que aún se oían disparos. Respaldó a las fuerzas del orden, a la autoridad municipal y a la población civil. Tercero: La sociedad apoyó de inmediato la actuación del ejecutivo. Los coahuilenses entendieron y se congratularon por las decisiones tomadas. Seguro recordaron los lejanos días de la violencia que inundó Coahuila. Villagrán es un hermoso poblado de Guanajuato. Días atrás un grupo de delincuentes lo tomó por asalto, secuestró policías y escandalizó en sus calles. Después se marchó, ante el miedo de los vecinos y la pasividad de las autoridades. Los agresores de Villa Unión salieron de Tamaulipas, tierra de nadie, cruzaron Nuevo León, territorio del “Bronco”, e ingresaron a Coahuila. En las dos primeras entidades no se les marcó el alto; avanzaron como paseantes en una tarde dominguera. En la tercera, las cosas fueron distintas. Entre la violencia y la paz hay un factor evidente . Un buen gobernador marca la diferencia. En Coahuila tenemos uno muy bueno. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
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Evo y Sínodo

24 Nov, 2019 El Heraldo de Saltillo

“Es urgente enfrentarnos a la explotación ilimitada de la “casa común” y de sus habitantes. Una de las causas principales de la destrucción en la Amazonía es el extractivismo predatorio que responde a la lógica de la avaricia, propia del paradigma tecnocrático dominante”.   Los efectos de la destrucción ambiental son evidentes y en el horizonte no aparece la posibilidad de un cambio radical que mejore la forma en la cual actúa la sociedad sobre la naturaleza. La cultura humana necesariamente impacta y modifica su entorno. Así ha sucedido desde los remotos tiempos en los que el más lejano de nuestros antepasados utilizó la inteligencia y no el instinto para vivir. La fragilidad física de la especie fue compensada con la capacidad de resolver problemas y retener culturalmente los aprendizajes. Sin embargo, la aptitud intelectual que le permitió al hombre sobrevivir a otras especies, se ha convertido en un riesgo para él mismo, e incluso para los demás seres de la creación. El capitalismo voraz, el consumismo y lo que podemos denominar el confort de la civilización occidental, son tres elementos −producto de la inteligencia humana− que empujan la destrucción del planeta. El confort de la civilización occidental, entre otros daños, acelera el cambio climático y la ruptura del desarrollo sostenible. Es fácil distinguir algunas de las conductas perniciosas que lo caracterizan. Así encontramos, el excesivo consumo de carne y lácteos que degrada tierras, agota los mantos friáticos y elimina cultivos que pueden sostener a millones de personas; o la moda de grandes supermercados que destruyen economías locales, asfixian a los productores e importan estilos de vida ajenos a las realidades nacionales; o el uso vehículos de gran cilindraje que intoxican la atmósfera y constribuyen a la eliminación de especies. Para lograr que la sociedad acepte el costo ambiental, los empresarios arman poderosas campañas publicitarias que hacen ver conveniente una vida llena de satisfactores. Para acabarla de fregar, dirían los clásicos, el consumidor paga el despliegue de comunicación chatarra, y de su menguado salario se cubre una actividad que no mejora el producto que adquiere. El párrafo que abre esta columna forma parte del documento final del Sínodo Panamazónico recién clausurado por el Papa Francisco. En la red se puede encontrar el texto íntegro y descubrir que las reflexiones y soluciones que se proponen son aplicables a cualquier región del tercer mundo. También es fácil concluir que la riqueza de muchas de las naciones del norte se sostiene por la depredación de aquellas que están al sur. Mucho se puede decir sobre Venezuela y Bolivia, pero sin duda son bocados apetitosos para el capitalismo voraz que reclama disponibilidad de petróleo y minerales baratos. Evo y su obra deben ser juzgados por su pueblo y no por los que se han beneficiado por la expolio de la riqueza boliviana. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
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No todo lo que brilla es oro

19 Oct, 2019 El Heraldo de México

El mundo vive una dramática paradoja: como nunca en la historia hay un aumento en la producción de satisfactores y, sin embargo, una buena parte de estos dañan al ser humano o al medio ambiente   Un kilo de papas fritas, de las que puede distinguir por una sonrisa, cuesta 311 pesos (22 bolsas de 45g), cantidad de dinero suficiente para comprar 10 kilos de papa natural. El productor original vende su papa en 10 pesos el kilo, transformarla en un producto dañino y gracias a la publicidad engañosa, le da al empresario de la comida chatarra, una diferencia aproximada al 3 mil por ciento en su venta en supermercado o tienda de conveniencia. La operación que le describo se puede realizar por cualquiera de nosotros, a las papas u otro producto natural, los datos se encuentran en la red. La actual economía de mercado exprime a los productores, elimina los antiguos canales de distribución (las tiendas de barrio) y destruye el medio ambiente. Lo anterior, sin contar el mayor de los daños: los productos procesados tienen altos contenidos en sustancias que dañan la salud y son el origen de una epidemia de diabetes, hipertensión, cáncer y problemas cardiovasculares. Las generaciones de mexicanos nacidas en los años 60 y 70, por ejemplo, fueron bombardeadas por la entonces naciente televisión con millones de anuncios que impulsaban el consumo de refrescos y pastelillos cargados de azúcar; el resultado: los entonces niños, hoy, en su vida adulta, y en más casos de los que deberían presentarse, son víctimas de obesidad. El mundo vive una dramática paradoja: como nunca en la historia hay un aumento en la producción de satisfactores y, sin embargo, una buena parte de estos dañan al ser humano o al medio ambiente. La perversidad se completa cuando los productos se ofrecen al consumidor ocultando sus efectos nocivos y se destruyen las economías locales. A la industria no le gusta decir que hoy tenemos hospitales llenos de pacientes con enfermedades que se adquirieron ante el impulso del marketing y el consumismo. Tampoco se quiere decir que hay más comida sana que personas que alimentar y que se prefiere tirar los productos que disminuir su precio. Esther Vivas, autora de El negocio de la comida, nos dice: “Las causas del hambre, ya sea en los países del sur o aquí en el norte, es resultado de la mercantilización que se ha hecho de la comida y los alimentos, que han dejado de ser un bien común para convertirse en una mercancía y en un negocio en manos de unas pocas empresas, de modo que si no tienes los recursos económicos necesarios para comprar comida, esta acaba antes en la basura que en el estómago de las personas”. No aplaudir muchas iniciativas que han tenido éxito, eliminación de popotes o bolsas de plástico, sería mezquino. Pero tenemos que aceptar que son insuficientes y que vamos, como humanidad, al colapso. Distraídos en la coyuntura, pasamos por alto la enorme destrucción social, económica y ambiental de los grandes corporativos. La producción y distribución de alimentos son un ejemplo de lo anterior. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
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Etiqueta clara ya

30 Sep, 2019 La Prensa de Monclova

“La avidez del mercado descontrola el deseo de niños, jóvenes y adultos. La publicidad conduce ilusoriamente a mundos lejanos y maravillosos, donde todo deseo puede ser satisfecho por los productos que tienen un carácter eficaz, efímero y hasta mesiánico. Se legitima que los deseos se vuelven felicidad. Como sólo se necesita lo inmediato, la felicidad se pretende alcanzar con bienes económicos y satisfacción hedonista”.   En cualquier supermercado el consumidor se enfrenta a una lluvia de productos que con etiquetas y mensajes atractivos lo invitan a pagar por él y llevarlo a la mesa. Profesionales del marketing ponen toda su habilidad para colocar atributos al contenido de una lata o bolsa que se ubica en un anaquel.   No hay que dudar mucho para llenar el carro de supermercado con lo que parece ser una despensa saludable: tortillas de harina, jugos de fruta, pan integral, leche deslactosada o refrescos “sin azúcar”. De todos ellos podemos encontrar en la prensa, radio y televisión, sugerentes spots que los vinculan a una vida sana.   El texto transcrito en el primer párrafo forma parte del Documento Conclusivo de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe y es de una profunda actualidad, no obstante, que data del año 2007. El consumismo producto de una publicidad engañosa se ha convertido en una de las mas terribles plagas de nuestro tiempo. Muchas voces han denunciado la voracidad mercadológica.  La misma Iglesia católica ha insistido en diversos textos, uno muy destacable es la encíclica “Laudato Si”.   En Mesa Directiva de Cámara de Diputados hay un dictamen de la Comisión de Salud donde se propone un etiquetado claro para los alimentos. Ocho iniciativas motivaron el dictamen; pudo ser mejor, pero es un gran avance y debe votarse pronto. Se trata de que el consumidor vea con claridad si el producto tiene altos contenidos de sodio, azúcar, grasas saturadas o calorías.   La idea, por cierto, nacida de un justo reclamo de la sociedad civil, ha enfrentado el cabildeo de la industria alimentario. Decenas de lobistas recorren los pasillos de san Lázaro y las oficinas de gobierno para evitar la aprobación.  Argumentan que se daña la libertad de engaño, perdón de comercio. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
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¿Qué sucedió?

9 Sep, 2019 Voz y Voto

El 11 de agosto se realizaron los comicios para elegir a la nueva dirigencia del Partido Revolucionario Institucional. Triunfó la fórmula conformada por Alejandro Moreno Cárdenas y Carolina Viggiano Austria. El primero, exgobernador con licencia de Campeche, la segunda, legisladora en distintas ocasiones por el estado de Hidalgo. Los dos se distinguen por su trayectoria en cargos de dirigencia partidista. A las más de 6,000 urnas que se instalaron en el país acudieron 1,885,269 priistas. La fórmula ganadora obtuvo 1,603,725 votos; el segundo lugar correspondió a la encabezada por la exgobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega y José Encarnación Alfaro, en tanto que la tercera posición fue para Lorena Piñón y Daniel Santos. Respectivamente, consiguieron 177,298 y 49,251 votos. El resultado no fue una sorpresa. Varias encuestas lo anticiparon. Días antes de la elección, los periódicos Reforma y El Universal pronosticaron, con sus correspondientes estudios de opinión, el desenlace de la contienda. El mismo 11 de agosto la empresa Mitofsky, al cierre de urnas y con un ejercicio estadístico, anticipó el triunfo de Alejandro Moreno. Horas después, el programa de resultados preliminares y las actas que fluyeron hacia el órgano de procesos internos del partido confirmaron las tendencias. ¿Por qué una elección abierta? Para la renovación de su dirigencia nacional, el PRI seleccionó el método que permite a todos los militantes participar con su voto. No es la primera vez que el tricolor realiza una contienda con estas características. Valga decir, la anterior también se desarrolló cuando el partido estaba en la oposición. Y aclaro que, estando en el gobierno, el PRI siempre ha encontrado un “conveniente consenso” para designar a su timonel. Durante los años que gobernó el presidente Peña desfilaron siete dirigentes: Cristina Díaz, César Camacho, Manlio Fabio Beltrones, Carolina Monroy, Enrique Ochoa, René Juárez y Claudia Ruiz Massieu. Como se puede inferir, el promedio de permanencia es inferior a un año. No se tiene que reflexionar mucho para obtener conclusiones acerca del rol del PRI en ese periodo: 1. Es evidente la sumisión a un poder “meta partidario” que remueve y designa a las dirigencias sin el concurso de la militancia. 2. No hay forma con la cual se pueda construir un proyecto partidario de mediano y largo plazo, y mucho menos dar buenos resultados electorales. La secuencia de nombramientos se asemeja a lo que sucede en el béisbol cuando el mánager cambia a los lanzadores en un intento por evitar la paliza; o bien, como narra Francisco Rojas en su famoso cuento El diosero, para cada ocasión se fabricaba un ídolo que era sustituido ante un mal resultado o una nueva necesidad. La dirigencia de Claudia Ruiz Massieu terminará la que inició Manlio Fabio Beltrones, por lo que el proceso electivo era inevitable. No fue posible la prórroga o la sustitución “meta estatutaria”. Ante la contienda se abrieron dos frentes de opinión: los que propusieron una elección donde la militancia participara y los que predicaban “otro método”. Los últimos nunca fueron claros sobre el procedimiento reglamentario que proponían, haciendo parecer que se deseaba más un acuerdo cupular. Al final se optó por el método mencionado. Desde mi punto de vista, fue la mejor decisión que se pudo tomar. Los órganos electorales del Comité Ejecutivo Nacional organizaron una buena contienda. Muchos militantes, más de lo esperado, acudieron a las urnas y el resultado confirmó los pronósticos de las encuestadoras. No puede despreciarse el esfuerzo que significó instalar las mesas receptoras de votos y organizar la contienda. La campaña En cuarenta y cinco días, y con un tope de gasto inferior a los cinco millones de pesos, las tres fórmulas desarrollaron sus campañas electorales. Se desplegaron estrategias muy distintas. Alejandro Moreno y Carolina Viggiano optaron por recorrer el territorio, buscar en las entidades acuerdos con las fuerzas reales y plantear la unidad, así como la promesa de transferir la toma de decisiones importantes a la militancia como ruta para la recuperación del partido. Ivonne Ortega y Encarnación Alfaro apostaron a las redes sociales, al marketing y a un discurso de confrontación. A mi juicio, la estrategia violenta de la exgobernadora de Yucatán hizo rápidamente inviable su candidatura. Su discurso chocó con sus antecedentes políticos. Nunca distinguió que el receptor de su mensaje era lo más duro del priismo, el que tiene conocimiento de los actores y las formas que se dan dentro del partido. Por último, su planteamiento discursivo torpedeó la visión de su “futura” dirigencia, transmitiendo un mensaje equivocado y el resultado lo comprueba. La tercera fórmula, integrada por dos militantes con presencia regional, inicialmente padeció de una inexplicable expulsión del partido. Con una resolución del Tribunal Electoral regresaron a la contienda y aun cuando quedaron lejos del primer lugar, dejaron constancia de su discurso de irrupción y de una campaña activa. Además, ganaron algo importante dentro del PRI: presencia nacional. Hace muchos años escuché de un político: “es cierto: el que se enoja, pierde”. Pero también es cierto, “el que pierde, se enoja”. La fórmula que quedó en segundo lugar no aceptó la derrota y a la fecha que se escriben estas líneas no se sabe si recurrirá o no a los tribunales. Se antoja muy poco probable que lo hagan. La diferencia es tan grande que no deja lugar a dudas sobre el resultado. En ese sentido, para cuando aparezca este artículo, la dirigencia ya estará en funciones. ¿Qué sigue? En un artículo anterior apunté las cuatro grandes tareas que el partido habrá de enfrentar (http://revista.vozyvoto.com.mx/el-dia-despues/). Ahora sólo voy a enumerarlas y agregar algunos comentarios sobre retos específicos que tiene la nueva dirigencia, en particular, en la organización y administración del partido. Espero que al referirlos sirvan al lector para sacar conclusiones sobre su situación actual y contribuyan al análisis de las causas que llevaron a la terrible derrota de 2018. Las cuatro grandes tareas son: 1. Resolver cuál es nuestro proyecto de nación y en dónde buscaremos nuestras simpatías. Solventar qué somos y a quién representamos; 2. Cómo nos vamos a organizar en el futuro; 3. Cuál debe ser nuestra relación con el poder, el que sale de otras opciones políticas y el que llega al gobierno avalado por las siglas del PRI, y 4. Solucionar el conflicto de la toma de decisiones en el interior del partido. El primero de los enumerados pareciera extraño que se tenga que discutir. Sin embargo, resulta evidente que, en los últimos años, el PRI padeció una especie de esquizofrenia. En nuestro programa de acción encontramos un discurso y en la historia del último gobierno una realidad distinta. Quizá una de las grandes causas de la derrota se encuentre en esa patología partidaria. El reto inmediato de Alejandro Moreno y Carolina Viggiano es enfrentar las condiciones desastrosas en las que se encuentra el instituto político que van a dirigir. Me permito señalar algunas: 1 Finanzas complicadas. Si bien no estamos ante la tragedia que ocasionaron las multas del Pemexgate, la caída de los votos generó una disminución sustancial de recursos. En las entidades sucede lo mismo: muchos comités directivos están a punto de la asfixia. 2 Asincronía. En los últimos meses se ha observado una clara inconsistencia en la actuación del partido y en las bancadas de diputados y senadores. Más aún, las legislaturas locales han tomado rumbos extremos. El más notable se presentó en Baja California, donde se respaldó el intento de ampliar el periodo del gobernador electo. En un Estado democrático, un proyecto de nación es básicamente una postura que se conforma desde la legislación. En este renglón, la dirigencia tendrá que enfrentar el dilema: voto de partido o voto en conciencia. En términos crudos: solidez de la ideología o beneficio político del pragmatismo. 3 El inmovilismo. Desde el periodo de Luis Donaldo Colosio, salvo excepciones regionales, en el PRI se abandonó la práctica partidaria. Hoy tenemos dirigencias estatales y consejos políticos vencidos, municipios donde ya no hay comités partidarios, y la mayor parte de los seccionales no han sido renovados en años o no existen. Se abandonó la operación del partido de masas. En algún momento se encontró en el marketing un placebo momentáneo. Diseñado como un partido de masas, parece tarea titánica poner de pie al gigante, pero resulta inevitable asumirla, salvo que la militancia decida una conversión a otro modelo de partido. Apunté tres retos inmediatos que Alejandro Moreno y su compañera de fórmula tendrán. Veremos cómo enfrentan su responsabilidad y qué resultados obtienen. De ello, en buena medida, depende el futuro del partido. Iniciarán su encomienda de la mejor forma posible: estar legitimados por el voto de más de un millón y medio de electores. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
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El poder económico y el poder político

3 Sep, 2019 El Heraldo de México

Como otros líderes emergentes, el carismático Adolfo Hitler movió el orgullo de su pueblo y en las minorías encontró a los enemigos perfectos para su proyecto político. En días pasados, para ser exactos el 1 de septiembre, se cumplieron 80 años del inicio de la Segunda Guerra Mundial. El detonante visible: Alemania, con la complacencia del poder soviético, invadió Polonia. En cuestión de días, esta nación sucumbió ante los germanos. En términos generales, la historia es conocida: Alemania, Japón e Italia terminaron vencidos. Tras la caída de Hitler, el mundo descubrió el horror del Holocausto judío; Estados Unidos y la Unión Soviética se dividieron por un tiempo el mundo e iniciaron una carrera armamentista e ideológica, a la que se denominó guerra fría. A propósito del aniversario, vale la pena recordar el libro El Orden del Día, de Éric Vuillard. Novela sugestiva que nos introduce en los vínculos de los corporativos empresariales alemanes con el nazismo. En el libro desfilan los nombres de Gustav Krupp, Wilhelm von Opel, Albert Vögler, August Rosterg y Wolfgang Reuter. Es fácil descubrir quiénes eran estos caballeros; algunos de sus apellidos hoy son marcas registradas. Hitler asumió el poder total gracias a un proceso electoral y, paradógicamente, a la incredulidad del culto pueblo alemán que no distinguió los rasgos psicópatas de su líder. Como otros líderes emergentes, el carismático Adolfo Hitler movió el orgullo de su pueblo y en las minorías encontró a los enemigos perfectos para su proyecto político. Lo anterior, sin olvidar que para no “batallar”con eso de la democracia y la libertad de expresión, el loco de “marras” encarceló y eliminó a muchos de sus adversarios. Inicialmente, las grandes potencias occidentales de la época, EU, Francia e Inglaterra, principales exponentes del capitalismo internacional, vieron en el Führer a un aliado contra el avance del comunismo. Pero los locos están locos y, tarde o temprano, son congruentes con su padecimiento y se salen de control. Tan solo unos meses después de iniciada la guerra, Hitler pisaba París y bombardeaba Londres. Vuillard narra cómo un día de febrero de 1933, los propietarios de Bayer, BMW, Siemens, Agfa, Shell, Telefunken y Thyssen Krupp se reunieron con Hitler para financiarle su campaña electoral. Durante la guerra, muchas de estas empresas se beneficiaron con jugosos contratos y se les permitió aprovechar para su producción materias primas sustraídas de los pueblos sometidos, así como hacer uso de mano de obra esclava. El régimen nazi desapareció, pero no los capitales que fueron sus aliados y que contribuyeron de forma consciente a una de las pesadillas más terribles de la historia. Un conocido pensador alemán decía que en el capitalismo tarde o temprano el poder político queda sometido al económico. Por cierto, y por aquello de la moral, hay que agregar que el poder político no tiene la habilidad del económico para limpiar su nombre. Una conveniente cantidad de dinero para obras pías y una buena campaña ideológica borra la responsabilidad que el capital haya tenido en cualquier crimen. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
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Ejército Mexicano

17 Ago, 2019 El Heraldo de México

Un año antes, el 19 de febrero, en Coahuila, el Congreso del Estado desconoció a Victoriano Huerta, y autorizó al gobernador Carranza a levantarse en armas, permitiéndole la organización de un ejército. El 13 de agosto se cumplieron 105 años de la firma de los Tratados de Teoloyucan. Con ello terminó una fase de la Revolución y se acordó la disolución del Ejército federal. La Revolución constitucionalista había triunfado. Un año antes, el 19 de febrero, en Coahuila, el Congreso del Estado desconoció a Victoriano Huerta, y autorizó al gobernador Carranza a levantarse en armas, permitiéndole la organización de un ejército. Aquellos acontecimientos marcaron el nacimiento de una institución con características muy distintas a las que sustituía. Los viejos generales aristócratas y los oficiales del Porfiriato fueron licenciados y se terminaron las levas como forma de reclutamiento. Carranza inició la construcción de un ejército moderno. La tarea se prolongó por varias décadas y en la historia de las Fuerzas Armadas hay figuras fundamentales como Amaro, Ávila Camacho o Urquizo. Hace unos días, en la opinión pública, se discutió sobre el futuro de las Fuerzas Armadas. El detonante fue una opinión del Ejecutivo federal sobre la necesidad o no de su permanencia. Cuando hablamos del Ejército Mexicano, lo hacemos, en el fondo, sobre un tema de importancia capital: la seguridad nacional. Es claro que el concepto a que me refiero va más allá de la función militar, pero cuando se dialoga sobre la conveniencia o no de su existencia, necesariamente entramos en la órbita de ese concepto. El Ejército ha sido un elemento fundamental en la política del México posrevolucionario. Me permito señalar cuatro de sus contribuciones más relevantes: 1) A diferencia de lo que vivieron todos los países latinoamericanos en el siglo XX, el Ejército de la posrevolución nunca cayó en la tentación de tomar el poder. 2) Por el número de elementos, contamos con un Ejército moderado en sus dimensiones y en el presupuesto que se le asigna. 3) Para bien o para mal, se le asignó la tarea de combatir al narcotráfico, principal problema del país, y cuando menos en los próximos cinco años tendrá un rol importante en la seguridad interna del país. 4) En materia de protección civil, tanto la Sedena como la Marina tienen responsabilidades asignadas. No hay posibilidad de prescindir de ellos. La región no ha tenido conflictos bélicos y se aprecian pocas probabilidades de ellos en el futuro. Sin embargo, hay muchos ejemplos en el mundo de periodos prolongados de estabilidad que terminan bruscamente. Además, sin Ejército nuestra seguridad quedaría formalmente en manos de nuestro vecino. Deshacer el Ejército Mexicano sería un error histórico e imposible de enmendar. Pareciere que la discusión quedó al olvido, pero la manifestación se registró en un gobierno que ha proclamado el cambio de régimen. El futuro de la Fuerza Armada se tendrá que discutir. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
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El día después

5 Ago, 2019 Voz y Voto

El 11 de agosto el PRI decidirá su próxima dirigencia nacional, lo hará con el método de elección abierta a la militancia. Es decir, podrán participar más de seis millones y medio de electores priistas, cuyo voto será una de las acciones más trascendentales para el futuro del partido. Me parece necesario insistir en el hecho de que la elección es solamente una de las decisiones importantes que tendrá que asumir la militancia en el futuro del partido. La derrota que vivió el PRI fue terrible, pero las cosas van peor de lo que se esperaba. Tocará a la militancia seleccionar a la dirigencia y, con ello, romper la cadena de decisiones cupulares que se hicieron una constante en los últimos años. La inevitable pregunta: ¿Qué pasó con el PRI? No me refiero al resultado electoral, cualquiera lo sabe. De ello sólo vale la pena señalar que hay una diferencia significativa entre los votos del candidato a la presidencia y de quienes lo acompañaron compitiendo por otros cargos. La diferencia es desfavorable para el primero. Pasan los días y los militantes no tenemos respuestas contundentes para explicar la debacle, como tampoco una ruta clara para volver a ser una alternativa. En otras latitudes, en la derrota estrepitosa, se llama de inmediato a una renovación total de la dirigencia. Acá se optó por dejar pasar el tiempo y administrar la transición. Es indudable que se requiere de una directiva con mayor legitimidad para convocar a la militancia a responder preguntas como las siguientes: ¿Qué pasó? ¿Dónde estamos? ¿Seguimos siendo un partido viable? ¿Qué somos? ¿Qué queremos ser? ¿Qué hacer? A ello se suma que es imposible ejecutar el mandato de la militancia si no se cuenta con su respaldo. En el horizonte se han dibujado explicaciones para entender el resultado electoral y también propuestas para, en su caso, aliviar al enfermo. Sin embargo, no son satisfactorias ni mucho menos contienen el consenso del priismo. Se discute y propone lejos de la base. Desde hace años no hay aprecio a la voz de los seccionales. La directiva sigue sin reconocer que es el militante de territorio el mejor calificado para responder, por qué su vecino votó por otra opción. Como un boxeador que ha recibido un fuerte golpe, el PRI no ha tenido la oportunidad de despejar la mente y encontrar el camino para reponerse. En la arena política llevamos un año trastabillando en una semi inconsciencia, en la que no atinamos a establecer una estrategia que nos permita regresar a la pelea. Lo anterior es comprensible. Por ello se precisa de una dirigencia con la mayor fuerza posible, la cual sólo puede surgir de una elección en donde la militancia participe y decida. El 11 de agosto los priistas cumpliremos con ese primer requisito. Se intentó evitar una elección de estas características, no faltó quien esgrimiera, como pretexto, el rompimiento de la unidad; otros plantearon la posibilidad de intervención de agentes externos al Partido y hubo quienes expusieron el miedo a ser exhibidos por una baja participación en los comicios. Salvo el último de estos supuestos inconvenientes, los otros se pueden argumentar en contra del resto de los métodos de selección que establece el estatuto partidario. Como en toda contienda, los ánimos y pasiones se exaltan. Eso no es malo, siempre y cuando acepte la derrota quien no se vea favorecido por la voluntad de sus correligionarios y, quien triunfe, convoque de forma inteligente a la ruta de la reconstrucción. El reto es más complejo de lo que parece, la dirigencia y la militancia tendrán que asumir prácticas que, si bien no son inéditas, han sido poco frecuentes en la vida institucional del partido. Durante años se desmanteló la vida interna del pri. En términos de reflexión y debate político, la actividad del militante fue limitada y disminuida. Se eliminaron los procesos democráticos internos y se descuidó la estructura territorial. El seccional, célula base del partido, fue excluido de todo tipo de decisiones. El menosprecio, salvo excepciones, llegó al extremo de no someter a la evaluación de la militancia las políticas publicas de los gobiernos que, gracias a su apoyo, accedieron al poder. En menor o mayor medida, las dirigencias actuaron como si el partido fuera una agrupación de cuadros y no de masas. Tal vez esa contradicción con el diseño y naturaleza del PRI fue una de las razones por las cuales, al momento de ser requeridas, las bases no respaldaron las propuestas de la cúpula. La crisis se acentuó cuando, con el propósito de sustituir y evitar la práctica partidaria y la lealtad a una posición política, ideológica o histórica, se recurrió al marketing y a las famosas “estrategias de comunicación”. Por el daño causado, me detengo un poco en el tema del llamado “marketing político”. Su uso fue de tal magnitud que vale la pena reflexionarlo. Como partido, cedimos a la tentación de enfrentar los procesos electorales con fórmulas mágicas que incluían figuras artificiales y lemas de coyuntura. Para infortunio, tuvimos de inicio buenos resultados, lo que profundizó el abandono de la vida partidaria. La quiebra vino al momento de una competencia complicada, donde la derrota tomó proporciones catastróficas. El famoso “voto duro” nos abandonó. ¿Hay posibilidad de regresar a la contienda? Sí la hay. No obstante, es necesario dejar en claro que la elección abierta es sólo el comienzo de una amplia estrategia. No basta que la dirigencia esté legitimada por el voto de la militancia. Son muchas más las cosas que se requieren para que aparezca una luz al final del túnel. La responsabilidad de la nueva directiva es mayúscula. No falta quien espera triunfos inmediatos y los que exigen que la simpatía de los votantes regrese al pri de un día a otro. El tema es complejo y va más allá de buscar satisfacer expectativas a corto plazo. En la mesa se encuentra el futuro del partido. No hay espacio para el uso de “fórmulas mágicas”, esto nos llevó a la situación en la que nos encontramos. ¿Qué hacer? En mi opinión, hay cuando menos cuatro tareas ineludibles y un requisito estructural. Entregar el poder a la militancia es el requisito. El futuro del partido no puede enfrentarse sin que los militantes participen en la reflexión y toma de decisiones. La respuesta a la crisis debe comenzar por un cambio radical. Es necesario llevar la conducción del partido al territorio, alejarla del poder gubernamental, quitársela a los que se la apropiaron para fines personales y expulsar, de paso, la práctica del marketing. Un partido es una visión de futuro y una herencia cultural. Los triunfos sólidos se presentan cuando un mensaje honesto convence a los electores. Otros mecanismos normalmente conducen a victorias momentáneas y derrotas posteriores. Primera tarea. ¿Qué somos? ¿Quiénes somos? ¿Qué representamos? ¿Qué México queremos? Es imprescindible una asamblea nacional para responder lo anterior. Tenemos que confirmar en la militancia el sentido del mensaje que se desprende del último resultado electoral. Nos abandonaron nuestros electores tradicionales: los habitantes de barrios y colonias mudaron su voto a otra opción política en busca de lo que nosotros éramos. Muchos pensamos que el abandono a nuestros principios históricos fue uno de los motivos de la derrota. Siendo un partido que en sus documentos pregona la socialdemocracia, nunca nos faltan candidatos que salen a la calle con posiciones que rayan en la ultraderecha y gobiernos que envidiarían a los partidos más conservadores. Sin embargo, la ruta del pri tiene que ser confirmada por la reflexión y decisión de una gran asamblea nacional. Segunda tarea. Reorganizar al partido. Decidir la forma en la cual nos vamos a estructurar. Tomar conciencia de la función que tiene nuestra base territorial y de la actuación que corresponde a los sectores, movimientos y organizaciones. Definida nuestra posición ideológica y la visión que tenemos para México, nos corresponde articularnos dentro de la sociedad para confrontar nuestra idea de país con la de aquellos que tienen una opción diferente. Urge dentro del partido una práctica política permanente y los mecanismos para que la reflexión y la decisión salgan de la base y no se le impongan. Tercera tarea. Nada ha hecho más daño al PRI que su relación con el gobierno. Paradójicamente, sus peores crisis las ha vivido con autoridades emanadas de sus filas. El partido debe ser vanguardia y no procesión de un gobierno. El PRI debe evaluar a los gobiernos y, cuando nazcan de él, tener muy claro el límite hasta donde se les puede acompañar. No sólo se debe abandonar a un mal gobernante, también se debe tomar distancia de aquellos que se alejen de los principios e ideas fundacionales del partido. Cuarta tarea. Evitar para siempre que la cúpula rapte al PRI. No son pocas las veces que observamos un proceso democrático para la selección de una candidata o candidato, quien una vez satisfecha su pretensión, se convierte en cúpula y se suma a las prácticas antidemocráticas y centralistas que antes criticó. La autonomía del partido requiere varias cosas, entre ellas, la suficiencia financiera de su estructura estatal, la eliminación de prácticas y facultades metaestatutarias, el fortalecimiento del vínculo del partido con quienes lo representan en cargos legislativos y, también, disminuir al máximo las facultades de la dirigencia para designar candidatos o sustituir a las directivas estatales. A la próxima dirigencia no le puede satisfacer solamente el triunfo, su misión es mayor: convocar a la militancia a recomponer el partido. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA
@RUBENMOREIRAVDZ

Saltillo

5 Ago, 2019 El Heraldo

Actualmente, en la capital de Coahuila habita cerca de un millón de personas, y es centro de una zona económica pujante.

No se sabe la fecha exacta del arribo de los primeros peninsulares al valle que hoy ocupa Saltillo.Antes de 1577 ya lo habían visitado exploradores que buscaban minerales para financiar a la Corona o civilizar a indios aplicando la pedagogía de los latigazos. Actualmente, en la capital de Coahuila habita cerca de un millón de personas, y es centro de una zona económica pujante. El trazo de sus calles y el diseño de sus edificios hacen memoria de nuestro pasado colonial. El 25 de julio de 1577 se aceptó como fecha de fundación de Saltillo, y en 1591, a un lado de ella, se estableció el pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala. Saltillo ha sido testigo y protagonista de múltiples acontecimientos. En sus calles camina la historia. Hay una sabiduría colectiva que mezcla el mundo chichimeca, español y tlaxcalteca. Pero también hay algo de sefardí, palestino, libanés y anglosajón que se asoma a cada paso que damos por sus plazas y vecindarios. El templo de San Esteban o la Catedral de Santiago han visto pasar a expedicionarios españoles, funcionarios de la monarquía que levantaban inventarios de la lejana provincia, insurgentes que huían tras la derrota, soldados americanos, modestos republicanos que luchaban contra el imperio, revolucionarios norteños y un montón de presidentes. En las calles de Saltillo caminó Alberto del Canto, fundador de la ciudad; Francisco de Urdiñola, Xicoténcatl el joven, el cura Hidalgo, Santa Anna, Taylor, Juárez, Acuña, Madero, Carranza, Torri, Valle Arizpe, Vito y Miguel Alessio Robles, Cárdenas y muchos más. Bueno, lo hizo hasta Edward Hopper, famoso creador norteamericano que desde el techo del antiguo Hotel Arizpe Sáenz pintó la ciudad, su cielo hermoso y sus azules montañas. El santo patrón de Saltillo es Santiago Apóstol, que se impuso a San Esteban, el protomártir cristiano protector del poblado tlaxcalteca. Sin embargo, la fiesta más importante es la del Santo Cristo, el 6 de agosto. Hasta quienes no creemos en los milagros sabemos que el Señor de la Capilla es muy cumplidor. Hoy, Saltillo sigue siendo la ciudad limpia y culta que narra Miguel Alessio Robles en Perfiles de Saltillo. Pero también, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, es la que tiene una mayor percepción de seguridad en el país; la segunda con mejor movilidad urbana, según el IMCO, y una de las mejores para invertir en México. No es tarde para felicitar a la Atenas del Norte, y menos para aclarar lo modesto que somos los saltillenses cuando describimos a nuestra ciudad. Por cierto, yo soy antitaurino y estoy por la abolición de las corridas, pero no tengo duda de que el mejor torero que ha visto el mundo es mi paisano Armilla. POR RUBÉN IGNACIO MOREIRA @RUBENMOREIRAVDZ

La Reforma Electoral que viene

31 Jul, 2019 El Heraldo

En términos generales, contamos en México con instituciones confiables que han dado fin a los grandes debates postelectorales.

Si bien no es un secreto y su información se difunde por algunos medios nacionales, el Foro para la Reforma del Estado y Electoral que se celebra en la Cámara de Diputados no acapara la atención de la opinión pública. El objetivo por el que fue instalado no genera todavía el interés de las mesas de debate. La intención es clara. En la mira está el federalismo, la autonomía de los órganos electorales y el sistema de partidos. Salvo los interesados en el tema, son pocos los que se han percatado de un peligro que avanza desde San Lázaro, el cual, de concretarse, alterará instituciones y procesos fundamentales del México moderno. ¿Qué razón tienen las reformas? Entre ellas, desmantelar los órganos de administración electoral y los que resuelven las controversias jurisdiccionales de la materia. Es evidente que el país no atraviesa por una crisis de naturaleza electoral, pues si algo quedó claro en los últimos comicios fue que ninguna voz cuestionó los resultados ni la legitimidad de los triunfadores. Varios especialistas convocados al Foro mostraron extrañeza por la intención de realizar, en estos momentos, reformas de gran alcance. Uno de ellos fue el investigador de la UAM Eduardo Medina Torres, quien disertó sobre el recuento de las reformas electorales y su relación con acontecimientos políticos del país. Vale la pena ver y escuchar su relato aquí (bit.ly/2Fua2VV). En términos generales, contamos en México con instituciones confiables que han dado fin a los grandes debates postelectorales. Es cierto que se han destinado muchos recursos a la organización de comicios, pero hemos logrado, a cambio de ello, procesos democráticos incuestionables. También es verdad que hay uno o dos consejeros del INE a quienes les gana la estridencia y poco abonan a una conducta seria y austera, pero se trata más de actitudes personales que institucionales. El lobo que parece nadie ve y que se ha vestido con piel de “supuesto ahorro presupuestal” puede causar estragos mayores a la vida democrática de México. La finalidad es restar facultades a los estados, centralizar el poder como en el siglo XIX, retroceder hacia conductas que se criticaron en el antiguo régimen y golpear al sistema de partidos. Bajo la consigna de la austeridad y un discurso descalificador, avanza sigilosamente una reforma que nadie pidió y que las condiciones del país tampoco la exigen. Debilitar al árbitro electoral no es necesario para un gobierno que llegó con un gran respaldo popular. Golpear al federalismo resulta suicida en un país donde las entidades son cada vez más distintas y la fórmula de la autonomía es la que puede mantenerlas sin rupturas y disputas. POR RUBÉN MOREIRA

El Dilema del PRI

10 Jun, 2019 La Prensa de Monclova

¿Quiénes fueron los que creyeron que la función del PRI era de sumisión al gobierno y desdeñaron su papel de vanguardia, soporte y reflexión ideológica? ¿Quién dijo que la palabra revolución era anticuada? ¿Quién pensó que los simpatizantes del PRI habían dejado de pensar en sus referentes históricos?

Hay películas donde un viajero en el tiempo se encuentra consigo mismo y no sabe qué hacer. Ese es el dilema del PRI; sus simpatizantes lo abandonaron por un “visitante” del pasado que se apropió de aquel mensaje que le dio al tricolor triunfos y empatías con los segmentos populares. No hay duda, el PRI es un partido que nació de la revolución, como tampoco la hay de que esta fue la primera de carácter social en el siglo XX. Reconoció derechos sociales, repartió la tierra y nacionalizó industrias estratégicas. Los gobiernos de la revolución penetraron a muchas generaciones con la poderosa ideología que llamaron nacionalismo revolucionario y el partido era un gran megáfono de ella. Contra lo que se piensa, el concepto revolución no se estancó en 1929, el partido durante décadas reflexionó y operó temas de avanzada. Un concepto que ahora parece trillado –revolución- se mantuvo vigente a partir de rupturas con el statu quo. El rito era, parafraseando una novela, romper para crear. El pasado domingo, sucedió lo que se esperaba, los resultados electorales fueron adversos al PRI y parecidos a los de un año atrás. No hace falta echar muchos números para descubrir por quien votaron sus simpatizantes. Baja California, es un ejemplo, hace seis años el partido se quedó a cuatro puntos de la gubernatura, ahora en un lejano quinto lugar. Los resultados nos dicen que el triunfador recogió la voluntad de los sectores populares, que antes eran una cantera del PRI. Al neoliberalismo que gobernó y atrapó al partido no le interesó la ideología, prefirió el discurso del mercado y los rendimientos económicos. México generó riqueza, pero eso no disminuyó a los pobres. Los neoliberales cambiaron el rumbo, y convirtieron al partido en trampolín electoral. Impidieron que sus sectores y organismos encabezaran causas, y pensaron que el marketing era suficiente para ganar. El tiempo alcanzó al PRI en 2018 y sufrió una derrota estrepitosa; perdió frente a una imitación de lo que fue su ideología y con organizaciones que tratan de revivir la grandeza que tuvieron las suyas. Es un problema estar en el hoyo, pero es mucho más grave no saber cómo salir. La militancia es la única que puede reclamar la herencia de aquel pasado que los votantes añoran del PRI. En un país con tantos pobres, en la política se deben tener ideas y causas, y no plástico y publicistas. El problema es mayúsculo, el deseo de evitar la ruptura, no puede ocultar una verdad innegable: el partido es de la militancia y ella tiene que decidir su futuro. POR RUBÉN MOREIRA

La paz es posible

31 Jul, 2019 Voz y Voto

El país vive, exceptuando sus años de guerra civil, el mayor momento de violencia en su historia. Llevamos más de una década de espiral de homicidios que parece nunca cesarán. En el ambiente que ha generado la inseguridad, encontramos a muchos políticos y líderes de opinión plantear todo tipo de análisis y recomendaciones; no pocas de ellas disparatadas y violatorias de los derechos humanos.

En el debate es común encontrar acusaciones y reproches. Hay quienes culpan a Felipe Calderón del desastroso momento de violencia en el que nos encontramos; otros, al prohibicionismo de algunas drogas, y unos más al sistema económico. Me atrevo a mencionar a Calderón porque él hizo de la política en inseguridad su obra de gobierno; sin embargo, es claro que desde muchos años antes se habían incubado las condiciones para el estallido de la violencia. Más allá de su eficacia, fue su decisión de enfrentar el crimen lo que a mi juicio precipitó lo que tarde o temprano se iba a desencadenar. En mi opinión, el motivo del fracaso radica en la nula capacidad política del entonces presidente para lograr, con gobernadores y alcaldes, acuerdos de respaldo a su agenda. No estamos en las condiciones de un Estado fallido, pero sí de uno disfuncional. Para sostener lo anterior, valgan cuatro datos: 1) son muchas las zonas del país donde los ciudadanos no pueden transitar libremente e incluso las autoridades no se atreven a hacerlo; 2) las cifras de homicidios crecen y las políticas públicas nacionales han fracasado en su intención de disminuirlas; 3) no son pocos los grupos de autodefensa que patrullan y someten parte del territorio nacional; 4) los principales capos de la delincuencia son juzgados en otros países. En los elementos arriba escritos, es fácil identificar los síntomas de un Estado claramente disfuncional. En el cuarto de ellos vale la pena hacer un comentario que ilustra la afirmación. ¿Por qué un país extradita a quien le ha hecho tanto daño? La lógica nos dice que la respuesta a la pregunta está relacionada con la capacidad del país para garantizar una sanción efectiva y la certeza de que la misma se cumpla. En el sistema penitenciario también somos disfuncionales. ¿La paz es posible? La respuesta es sí. La solución en sí misma es muy simple, pero compleja y difícil al momento de ser instrumentada. Se requiere que los tres órdenes de gobierno demuestren una clara voluntad de actuación en contra del crimen, con políticas públicas adecuadas y un espacio de tiempo razonable para su aplicación. El lector seguramente me cuestionará sobre el segundo de los elementos, argumentando que con él se puede decir todo y nada; al respecto, basta comentar que si revisamos los pocos lugares del país donde ha mejorado la seguridad, nos daremos cuenta de que su éxito pasó por aplicar fórmulas muy conocidas e incluso de bajo costo. La violencia disminuyó en lugares donde se limpiaron las policías y se les aumentó el salario; se crearon cuerpos élite; se construyó, aun modestamente, un sistema de inteligencia; se golpearon los ingresos del crimen; se generó empleo y se invirtió en educación, deporte y cultura. Como se observa, no se trata de descubrir el hilo negro. Entre una comunidad violenta y una en paz hay un factor que hace la diferencia, y consiste en la voluntad de actuar que asumieron las autoridades que se convirtieron en exitosas. Los gobiernos locales con buenos resultados enfrentaron al crimen, incluso en áreas en las cuales pudieron haber objetado falta de competencia. Donde hubo logros no se realizaron grandes reformas legales: se aplicaron las normas existentes, se diseñaron políticas de seguridad inteligentes, pero sobre todo se mostró el compromiso por mejorar indicadores. El éxito llegó al sistematizar procedimientos y evaluar resultados. Lo último parece sencillo, pero en mi experiencia, la autoridad al escuchar y procesar reclamos, críticas y opiniones, tiene que distinguir las legítimas e informadas y, por lo tanto, aprovechables, de aquellas desinformadas o malintencionadas. En materia de seguridad son muchos más los que opinan que aquellos que en realidad saben. La violencia se ha convertido en un problema de seguridad nacional y, por consiguiente, afecta la estabilidad económica, política y social del país, además de que coloca en un grave riesgo a sus habitantes. Si ustedes me preguntan sobre la pertinencia de la Guardia Nacional, no dudo en reconocer que es un elemento que requiere el nuevo gobierno; pero, también, puedo afirmar que por sí misma es insuficiente para atraer la paz; lo es como lo han sido muchas otras acciones aisladas de los últimos gobiernos federales. El presidente López Obrador, en el Plan Nacional de Desarrollo que sometió a la consideración de la Cámara de Diputados, incluye, además de la Guardia Nacional, elementos novedosos dentro de su propuesta de seguridad. Entre ellos sobresale la justicia transicional y la posibilidad de indultos y amnistía, la despenalización del uso de las drogas y el fin de lo que llaman “la guerra contra el narcotráfico”. Visto lo que ha sucedido con otros intentos del Estado, este que tiene características muy particulares, sólo podrá avanzar si los gobiernos subnacionales y municipales lo asumen y se corresponsabilizan de su cumplimiento. En suma, para lograr el éxito se requiere una política de Estado, una voluntad de Estado y una conducta de Estado que se refleje en la coordinación que no hemos tenido en los últimos doce años. El nuevo Ejecutivo federal rendirá buenas cuentas, en la medida en que los gobernadores y alcaldes se involucren en la lucha contra el crimen y asuman su corresponsabilidad en el territorio bajo su jurisdicción. POR RUBÉN MOREIRA